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Alemania

Merkel, vista por tres generaciones de alemanes

  • Los votantes con edades comprendidas entre los 18 y los 29 años prefieren las propuestas de Los Verdes
  • La segunda opción de los jóvenes es la de los socialdemócratas, lo que supone un cierto grado de censura a los años de Merkel
  • Especial: Elecciones en Alemania 2021

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¿Estabilidad o cambio?: los alemanes valoran los 16 años de Merkel como canciller

Malena Müller tiene 20 años. Sólo ha conocido a una canciller en su vida. “Voy a echar de menos a Angela Merkel”, nos dice a dos días de las primeras elecciones en tres lustros en las que Merkel no va a ser candidata. “No me puedo imaginar un país sin ella”, añade.

Casi tres millones de alemanes van a poder elegir por primera vez a un o una canciller diferente a la que ha gobernado el país durante buena parte de sus vidas. Malena reconoce que no puede comparar pero cree que Merkel “ha hecho un buen trabajo, yo vivo feliz y creo que Alemania es un país que te da muchas oportunidades, incluso más que otros países de Europa”.

Merkel ha hecho un buen trabajo, yo vivo feliz

Para esta joven berlinesa, su generación está “demasiado informada” y, hasta cierto punto, “malcriada: no tenemos problemas realmente graves”. Acepta que el medio ambiente o la digitalización deben ser abordados de otra manera pero rechaza las medidas radicales.

La visión de esta joven berlinesa no es, sin embargo, la mayoritaria entre los jóvenes alemanes. Según las encuestas, los votantes con edades comprendidas entre los 18 y los 29 años prefieren las propuestas de Los Verdes, que proponen medidas de descarbonización que Merkel y la derecha alemana considera inviables y lesivas para la potente industria germana.

La segunda opción favorita de los jóvenes es la de los socialdemócratas, lo que también supone un cierto grado de censura a los años de Merkel, a pesar de que el SPD haya gobernado junto a ella la mitad de su etapa en la cancillería.

Para Malena, el cambio que va a vivir Alemania va a ser “mucho más fuerte de lo que la gente piensa”. Empezando por la propia canciller, que ya no será la Merkel “auténtica”, como nos dice esta futura estudiante de Medicina.

Las Claves: Elecciones en alemania - Ver ahora

Estabilidad: buena para el presente, mala para el futuro

A sus 42 años, Gregor Lersch se crió con Helmut Kohl en la cancillería: “Yo tenía tres años y crecí con Kohl toda mi juventud. Y además es el canciller de la reunificación. Me resulta difícil compararlo con Merkel”.

Pero también desde un punto de vista político, a Gregor le resulta complicado comparar a Merkel con su predecesor, el socialdemócrata Gerhart Schroeder, porque, afirma Lersch, “Schroeder cambió muchas cosas. Las reformas sociales y laborales son suyas, hasta el punto de que los éxitos de Merkel en sus primeros años son, en realidad, resultado de las políticas de Schroeder, que cambió cosas que Merkel no quería tocar”.

Para Gregor, director de exposiciones del Museo Judío de Berlín, lo que define políticamente a Merkel es, ante todo, la “estabilidad”. Ve a la canciller como una política que se ha dedicado más a “gestionar el país” que a dotarle de una “visión global”. Por eso cree que, en el fondo, “la época de Merkel es un tiempo de paralización”.

Lo cual no implica que no reconozca el papel de Merkel en las crisis (“la canciller en las crisis”, la han llamado): “pero fueron intervenciones”, analiza Lersch, “que se produjeron cuando la presión era tan grande que no le quedaba más remedio que cambiar algo. Ese es el problema”.

A una parte de la población alemana, sobre todo la más acomodada o sin grandes urgencias, no le ha ido mal con Merkel, reconoce Gregor Lersch. “En tiempos de crisis financiera y del euro, la estabilidad fue buena para los alemanes. Sin embargo, también vemos en estos últimos años que cada vez hay más diferencias entre ricos y pobres, que cosas fundamentales como la vivienda quedan en manos de los Estados y no del gobierno federal. En fin, hay muchas cosas que no se hicieron, que no pasaron, y que se deben cambiar”.

Está muy bien que se termine esta era de Merkel

La principal, en opinión de Lersch, es la cuestión ambiental, unida a la tecnológica. Nos dice que “no podemos continuar así. Está muy bien que se termine esta era de Merkel y yo espero mucho que se cambie algo. Porque lo que propone Laschet es una continuación del sistema Merkel y eso es lo último que necesitamos. La digitalización es un desastre, no sólo en las escuelas, que lo hemos visto en la crisis del COVID, sino también a nivel de gobiernos. La Administración quedó paralizada. Y también en la industria del automóvil, que hasta ahora no ha empezado a cambiar todo a los vehículos eléctricos”.

Lersch conoció personalmente a Merkel durante la visita a un museo. Por eso puede destacar su carácter personal: pragmático, directo y sencillo. Nos cuenta la anécdota: “yo hacía de guía durante una hora para ella y su marido. A los 20 minutos llegó la policía y le dijo, “señora Merkel, la puerta de su casa está abierta”. Y ella se giró hacia su marido y le espetó muy enfadada: “¿pero por qué has dejado otra vez la puerta abierta?” Luego le dijo sencillamente a la policía: hay que cerrar la puerta. Y nada más, ese es su pragmatismo: cerrar la puerta y seguir adelante".

Cambiar para seguir adelante

A sus 68 años, Ferenc Hajja ha conocido a todos los cancilleres de Alemania desde la II Guerra Mundial. “Incluso un poquito de Adenauer”, nos cuenta junto a la puerta de Brandenburgo, corazón del Berlín a la que Ferenc llegó desde su Hungría natal. Por su vida y experiencia, reconoce en Merkel a una persona “templada, que ha sabido encontrar el punto de encuentro entre dos extremos. Tiene buen talante, es reflexiva y nunca emocional".

Merkel ha logrado parecer eterna, una especie de reina o papisa

Pero esas virtudes personales se matizan cuando a Ferenc le preguntamos por la política de la canciller que se va. Cree que, de hecho, Merkel será recordada “más como una líder europea que alemana, porque en Alemania no han cambiado muchas cosas en los últimos 16 años”. De hecho, ironiza este informático jubilado, “Merkel ha logrado parecer eterna, una especie de reina o papisa” que ha practicado una política, y aquí Ferenc no bromea, como si fuese una “marea constante pero suave, de manera que da la impresión de que no ha pasado realmente nada, ningún cambio verdaderamente importante”.

Ferenc reconoce que “para una parte de la sociedad, está muy bien que nada cambie. Para las clases medias, para los que están establecidos y no tienen grandes necesidades, está bien. Es algo humano: no necesitas grandes cambios si estás bien. Pero los jóvenes necesitan que las cosas cambien. Tienen nuevos problemas: el medioambiente, la vivienda. Las nuevas generaciones necesitan que se den pasos en ese sentido”.

Por ellos, los jóvenes, y por sus propias ideas, Ferenc votará a Scholz, el candidato socialdemócrata que, curiosamente, más se ha parecido a Merkel en la campaña electoral. Aunque Ferenc Hajja cree que “no son lo mismo, ni harán lo mismo porque Los Verdes van a hacer todo lo posible para que haya cambios. Creo que eso es bueno".

No recomendado para menores de 7 años Documentos TV - Canciller Merkel - Ver ahora
Transcripción completa

(Música dramática)

Pragmática, camaleónica,

austera, reflexiva,

estoica, racional,

negociadora incansable,

gestora de crisis, enigmática.

Tras Konrad Adenauer, Ludwig Erhard,

Kurt Georg Kissinger,

Billy Brandt, Helmut Smith,

Helmut Kohl y Gerhard Schröder,

la diputada Angela Merkel

ha sido elegida primera canciller

de la República Federal de Alemania.

¿Acepta usted la elección?

Señor presidente, la acepto.

Es usted la primera mujer jefa de gobierno

en Alemania elegida democráticamente.

Es una poderosa señal para muchas mujeres

y seguro que también para algunos hombres.

-"Angela Merkel es una personalidad muy interesante y compleja.

Es cautelosa,

pero cuando tiene confianza

es muy, muy abierta".

Esta precaución proviene, por supuesto,

de su experiencia en la dictadura.

Creo que Merkel

ha garantizado la estabilidad

y la confianza de los ciudadanos en Alemania.

Es muy rápida.

Tiene mucho humor.

Lo que no se percibe cuando la ves en televisión.

Inteligente,

íntima, traviesa,

pero a veces obstinada.

Es una política muy obsesionada con el poder.

También se beneficia de la debilidad de los demás.

Tiene un aura muy tranquila.

Justa en la discusión, dura en la decisión.

Estaba más metida en los temas

de lo que algunos podían imaginar.

Y era, por supuesto, una enorme trabajadora.

Estabilidad por un lado

y por otro inestabilidad y errores

que tendrán consecuencias durante mucho tiempo

y serán una hipoteca a largo plazo.

Ella es una profunda europeísta,

que ha ido creciendo en europeísmo

y que ha jalonado el europeísmo

con los intereses de su país.

Existe la necesidad de aprender siempre

algo nuevo sobre ella

y también la suposición

que tiene que haber algo más detrás.

(Música dramática)

Si se quiere conocer a Angela Merkel,

se tiene que haber estado en Templin.

Hay que saber cómo creció Angela Merkel.

Angela Dorothea Kasner

nació el 17 de julio de 1954 en Hamburgo,

en la República Federal.

Llegó a Templin a muy corta edad

porque su padre, un pastor luterano,

decidió trasladarse a la República Democrática

para ejercer su pastorado.

No vivía en el centro de la ciudad,

sino en un complejo a las afueras llamado Waldhof.

Allí también residían y trabajaban

personas con discapacidad.

"Era una isla en la RDA.

Una isla para la educación,

para la empatía y para la solidaridad.

Y parte de la normalidad en esa vida consistía"

en que el que es fuerte ayuda al que es más débil,

porque este no puede arreglárselas solo.

Eso ella lo mamó de bebé.

Angela Merkel creció sabiendo que había dos estados alemanes.

"La familia estaba dividida, separada por el muro.

Por supuesto, Angela Merkel

está marcada por la dictadura de la RDA.

En este sentido la liberad es un motivo importante

y grande para todas sus políticas".

-"La señora Merkel aprendió a leer y a escribir aquí.

Angela Merkel siempre fue una muy buena alumna.

Siempre fue una de las mejores de la clase".

Pero también participaba en las pequeñas bromas

y travesuras con sus compañeros.

No era una aguafiestas.

¿Cuál era su asignatura favorita cuando era pequeña

y qué tipo de deporte le gusta hacer en su tiempo libre?

Mi asignatura favorita...

A veces el alemán, también el ruso.

Me gustaba aprender lenguas extranjeras, ruso e inglés,

y las matemáticas.

"Crecí en Brandeburgo, en Templin,

en la región de Uckermark.

y siempre me gustó ir a nadar allí, y todavía lo hago.

La futura canciller vivió hasta los 35 años

bajo un régimen comunista

y estudió física.

Como hija de un pastor protestante

no podía dedicarse a profesiones que pudieran tener

un impacto en la sociedad.

Su verdadera aspiración personal era ser profesora.

Su padre fue uno de los que intentó llevarse bien con el sistema.

Sus padres eran más bien de izquierdas.

Su padre era pastor.

Pero un izquierdista que se adaptó al sistema.

Hay quien ha querido ver la postura de su padre

y la pertenencia de Merkel a la FDJ,

la Organización Juvenil Comunista,

como muestra de apoyo al régimen de la RDA.

Fue secretaria de agitación y propaganda de la FDJ.

Nunca dijo exactamente lo que hizo allí.

Lo dejó abierto.

Así que siguió la corriente.

Por decirlo brevemente,

en la RDA fue más bien una oportunista.

Ni estaba en la oposición ni con el sistema.

Ella siguió el juego.

-Más del 99 o 98 %

de los jóvenes de la RDA estaban en la FDJ.

-Si no hubiera estado en la FDJ,

nunca habría podido estudiar después de hacer la selectividad.

Angela Merkel no es comunista ni lo fue.

Esta organización estaba en todos los ámbitos de la vida.

En principio siempre lo escondió bajo la alfombra.

Porque a la CDU, la Unión Cristiano Demócrata,

no le habría venido muy bien tener una presidenta

que se había adaptado al sistema en la RDA,

y que, en realidad, ni siquiera fue parte de los activistas

de los derechos civiles o disidentes,

sino que se subió al carro al final

y de alguna manera fue hacia delante.

Eso es lo realmente increíble.

No suelo hacer juicios de valor en retrospectiva.

Hay muchas situaciones muy discutibles

de Angela Merkel en tiempos de la RDA

en las que hubiera deseado

un poco más de distancia.

(Música dramática)

-"Angela Merkel suele estar con frecuencia en Templin

los fines de semana.

También tiene aquí una casa".

La ciudad de Templin decidió otorgar la ciudadanía honorífica

a nuestra hija más famosa.

Es la única ciudadanía honorífica que tiene.

"Dijo algo que me conmovió mucho.

Dijo que su ciudad natal es Templin

y que aquí es donde se siente en casa".

(Música dramática)

Angela Merkel es hija de nuestra región

con las características clásicas.

Algo tímida, quizás un poco reservada.

Pero cuando empiezas a hablar con ella

es muy cálida.

Quizás un poco fría al principio,

siempre esperando y pensando las cosas.

Creo que en nosotros también hay algo de minuciosidad prusiana.

¿De dónde sacó esa voluntad de poder?

¿Es también una huella de los primeros años

el que sea muy reservada, muy cautelosa,

que nunca enseñe sus cartas?

-En realidad, la sorpresa es

que alguien de la Academia de Ciencias

decidiera, de repente, pasarse a la política en 1989.

Es bastante sorprendente.

El apellido Merkel lo tomó de su primer marido.

Después, en la Academia de Ciencias

conoció al actual, Joaquim Sauer.

Un investigador de física cuántica con dos hijos.

Les gusta disfrutar de la naturaleza,

de la ópera y de la música clásica.

¿Cuál ha sido su experiencia más bonita en la vida?

Por ejemplo conocer a mi marido.

¡Oh!

(Música dramática)

El 9 de noviembre de 1989

la caída del Muro de Berlín cambió su vida.

El de la Bornholmer Strasse

fue el primer paso que se abrió aquella noche de euforia.

Angela Merkel cuando oyó la noticia

llamó a su madre.

Pero siguió con su rutina de los jueves y se fue a la sauna.

Al salir se acercó a este puente

por el que la gente estaba pasando al Oeste

e hizo lo propio.

Tomó una cerveza,

nunca ha dicho con quién y regresó a casa.

Al día siguiente fue con completa normalidad

a trabajar a la Academia de Ciencias.

Pero para Angela Merkel se abría una nueva etapa en su vida.

La caída del Muro de Berlín nos demostró que los sueños

pueden hacerse realidad.

Nada tiene que permanecer como está

por muy altos que sean los obstáculos.

Tuvo la suerte de que el muro cayó cuando estaba

en una edad en la que todavía podía marcar la diferencia.

Aprovechó la oportunidad inmediatamente.

-"La conocí por primera vez

a finales del otoño de 1989".

cuando vino a nuestra ofician provisional

del Despertar Democrático.

Un partido que yo mismo cofundé

para cambiar la RDA.

"Un día apareció por allí esta mujer

y dijo que le gustaría unirse a nosotros.

No era una persona como yo, por ejemplo,

que se había mostrado en contra del sistema

durante años.

Así que nunca dirá que fue una heroína en la RDA".

Éramos ciudadanos que teníamos nuestros trabajos normales

"y nos alegrábamos cuando alguien venía y decía: 'Quiero unirme'".

Había partidos nuevos

y entré en uno, el Despertar Democrático.

Y, de repente, hubo gente que dijo:

"Ah, la unificación alemana

debería venir un poco más despacio".

Y ni siquiera habíamos pensado en si la RDA

iba a desaparecer durante nuestra época.

En las elecciones de marzo de 1990,

las primeras libres en la antigua RDA,

el Despertar Democrático se presentó en alianza

con la CDU del Este,

que lideraba Lothar de Maizière.

Ganaron.

De Maizière se convirtió en jefe del primer

y último gobierno democrático germano oriental.

Le dije: "Te propongo que pongas a Angela Merkel

como portavoz del gobierno".

"Bueno", me dijo, "no puedo hacer eso".

"Ya ofrecí ese puesto a alguien de mi partido, la CDU,

y ha dicho que sí".

"Pero puedo hacerla viceportavoz".

Y luego Angela Merkel tuvo

mucha suerte en su carrera posterior.

El portavoz del gobierno tenía miedo a volar.

Es decir,

en todas las grandes reuniones políticas

que tuvo Lothar de Maizière en Moscú,

en Washington, en París, en Londres,

no era el portavoz del gobierno el que se sentaba a su lado,

sino la portavoz adjunta del gobierno.

Lo que todos sentimos en común en Alemania

somos un pueblo.

-Querría preguntar por qué eligió entonces a la CDU.

Estaba a favor de que la unidad alemana

llegara relativamente rápido.

Pensaba que el entonces canciller Helmut Kohl

lo había hecho relativamente bien y en cuanto al orden económico,

estaba a favor de que quien quisiera

pudiera ser independiente y crear empresas.

Me gustaba mucho la economía social de mercado

y lo veía mejor anclado en la CDU.

(Música suave)

En las primeras elecciones de la Alemania Unificada,

en diciembre de 1990,

gana la CDU de Helmut Kohl.

Kohl quería tener en su gabinete una adecuada representación

del Este, quería una mujer,

y del Este e inteligente.

Y solo se me ocurrió una,

y esa era Angela.

-"En los gabinetes

de la Alemania Unidad de Helmut Kohl,

como mujer de Alemania del Este,

que además era protestante y joven,

era enormemente adecuada para cubrir bastantes facetas".

En los nuevos estados federados...

En los nuevos estados federados tenemos que entender

que la libertad es más que la ausencia

de coacción y opresión.

Siempre fue increíblemente decidida y ambiciosa.

Y perseguía sus objetivos con gran precisión,

planificando con mucha antelación.

Creo que aprovechó sus primeros años

en la República Federal

para conocer bien la política y aprender cómo funciona.

La CDU-CSU es

un partido extremadamente conservador.

Y Angela Merkel básicamente solo pudo llegar,

o solo pudo ser aupada a la cima

gracias al apoyo de Helmut Kohl, diría yo.

¿Ha entendido usted realmente

que esta cuestión se refiere menos a mis convicciones básicas

que a lo que tengo que hacer según la ley

y el orden?

Ministra de la Mujer y de la Familia,

después de Medio Ambiente.

Cuentan que lloró en un consejo de ministros

porque no le dejaban hacer su política.

Pero cuando estalló el escándalo

de las cuentas secretas de Helmut Kohl,

dio un paso al frente.

Lamento que la consecuencia de este proceder

sea la falta de transparencia y de control

e incluso posiblemente violaciones

de las disposiciones de la ley de partidos.

No era mi intención,

solo quería servir a mi partido.

Cuando quedó más claro es cuando dijo públicamente

a Helmut Kohl, el icono de la CDU,

"Has cometido un grave error

que nunca deberías haber cometido como canciller".

Se atrevió a hacer algo que Schauble, por ejemplo,

no se atrevió a hacer en ese momento.

Corrió un riesgo enorme.

A partir de ese momento

podría haber estado muerta para la CDU, pero no ocurrió.

Fue un paso muy valiente, pero también fue decisivo

que como secretaria general escribiera el famoso artículo

en el "Frankfurter Allgemeine Zeitung"

en el que dejaba muy claro que eso no se podía hacer.

Se desmarcó claramente.

Nadie la habría creído capaz de eso.

Y muchos, ni siquiera hoy, la creen capaz de esa dureza.

Es parte del secreto de Merkel,

que no se deja pillar en el ejercicio del poder.

Entre bastidores es muy dura.

El hecho de que Angela Merkel no haya crecido en la política

de Alemania Occidental,

siempre ha sido una ventaja, porque era independiente.

Eso ha sido muy, muy decisivo para su carrera.

No estaba en deuda con nadie.

Podía actuar libremente.

Para las bases del partido

se convierte en la tabla de salvación.

Lo peor ha pasado.

Lo hemos esclarecido.

Y podemos estar orgullosos porque lo hemos hecho

nosotros mismos.

Es la gran esperanza de la CDU.

En el congreso de abril del 2000

rinde homenaje a Kohl

y advierte a sus rivales políticos.

La obra de Kohl, su obra, Helmut Kohl,

sigue siendo históricamente impresionante.

Queremos ser la fuerza motriz en Alemania,

volver a ser el número uno y tenemos un objetivo claro:

el triunfo electoral en 2002.

Para eso, queridos amigos,

hay que trabajar y entusiasmar a la gente.

Que se prepare el gobierno rojiverde

porque ahora volveremos a la carga.

-Cuando Angela Merkel

se convirtió en la líder del partido en el año 2000,

muchos creyeron que era por un corto período de tiempo,

que era solo una transición, una transición de Helmut Kohl.

-Por supuesto eso quiere decir algo,

cuando derribas a tu propio mentor de esa manera.

Hay que tener instinto de poder.

Sus competidores, los hombres de la CDU,

la subestimaron.

Y los apartó a todos uno tras otro.

-Tenía un enfoque diferente, un lenguaje muy diferente.

Recuerdo el primer discurso ante el bloque parlamentario.

Todos pensamos: "Bueno, ahora viene algo completamente diferente".

Pero no teníamos claro hacia dónde iba.

En 2002, el ultraconservador Edmund Stoiber,

del partido hermano bávaro CSU,

se impone como candidato a la cancillería.

pero pierde ante el socialdemócrata Gerhard Schröder.

Merkel espera.

Tres años después ella será la candidata.

Las direcciones de los partidos CDU y CSU

han nominado hoy a Angela Merkel

como la candidata a la cancillería de los partidos de la unión

para las elecciones parlamentarias de este otoño.

(Aplausos)

Quiero servir a Alemania.

Alemania puede hacerlo y juntos lo haremos.

Angela Merkel

nunca dejé entrever que tuviera alguna ambición política,

sino que ella es convincente.

No perdía mucho tiempo en discusiones ideológicas,

en cuestiones demagógicas.

-Vimos que se convirtió en canciller en poco tiempo.

Fue en 2005, tres años después.

Y eso fue una sorpresa para algunos.

Los rojiverdes han sido destituidos en Alemania

y eso es una buena noticia.

La campaña electoral ha terminado

y ahora se trata de formar un gobierno estable

para el pueblo de Alemania.

Gana por escaso margen, pero gana.

El perdedor, Gerhard Schröder, se resiste a reconocer su derrota.

Recuerdo muy bien esa noche,

aquel famoso debate televisivo con Gerhard Schröder,

ya estaba algo borracho y le dijo cosas realmente inaceptables.

¿Cree usted seriamente

que mi partido aceptaría una oferta

de conversaciones de la señora Merkel

en esta situación

en la que dice que le gustaría ser canciller?

No logrará una coalición bajo su liderazgo

con mi partido socialdemócrata.

Eso está claro, no se engañe.

Ella mantuvo la compostura.

No pestañeó y pensé: "Bueno, se acabó".

Pero ella solo pensó en cómo lo hago ahora

y al final lo logró.

En primer lugar los rojiverdes han perdido las elecciones,

ya no tienen mayoría.

Estamos dispuestos a aceptar el resultado electoral

tal y como es.

Si somos la fuerza más fuerte en el Bundestag,

entonces somos la fuerza más fuerte.

Esa ha sido la voluntad de los votantes.

Poco más de dos meses después

Merkel inicia una nueva etapa en su vida

tras llegar a un acuerdo de gran coalición

con los socialdemócratas.

Señora Merkel, ¿qué va a hacer ahora?

¿Va a ser canciller de Alemania?

¿Cómo se encuentra?

Bueno...

pues me encuentro... estoy bien.

El 22 de noviembre de 2005

Angela Merkel se convierte

en la primera mujer canciller de Alemania.

Me va muy bien

y estoy muy satisfecha. Estoy feliz.

Me eligió para su primer gobierno en 2005.

Estuve en sus gobiernos durante 14 años.

Y debo decir que la relación de trabajo

se ha convertido desde entonces en una amistad,

lo que es bastante raro en política.

A lo largo de los años he podido observar

cómo ha crecido en estatura política.

No se la tomó en serio.

Por un lado porque la mujer del Este

era ajena a la sociedad de la Alemania Occidental.

Y porque la sociedad de Alemania Occidental

por muy tolerante que se crea

tampoco estaba acostumbrada

a que una mujer pudiera estar al frente del gobierno.

La gente era realmente muy escéptica

respecto a Angela Merkel y se reía de ella.

Siguió adelante sin inmutarse.

Nunca fue una canciller glamurosa y natural.

Ensayó durante mucho tiempo,

porque se dio cuenta de que las mujeres

cuando quieren parecer enérgicas suelen levantar la voz.

Y eso suena histérico, chirriante y poco potente.

Por eso intenta bajar la voz durante los discursos.

16 discursos de Año Nuevo

y uno a la nación por la pandemia.

Innumerables comparecencias en el parlamento

y otras instituciones,

sintiéndose cada vez más cómoda en el cargo.

Victoria en cuatro elecciones generales consecutivas

y formación después, con más o menos dificultades,

de coaliciones de gobierno,

tres con los socialdemócratas y una con los liberales.

Ella siempre la canciller indiscutible.

Mi idea era y es

que quiero ser la canciller de todos los alemanes.

Por supuesto también escucha mucho lo que ocurre en la población.

Utiliza el poder porque tiene un objetivo,

pero nunca he tenido la impresión de que esté completamente preocupada

por sí misma o que busque el poder por el poder,

sino, por supuesto, para conseguir algo para el país,

para impulsar una causa.

-Tiene una forma increíblemente tenaz de reunir conocimientos,

de resolver problemas.

Por lo que está muy orientada a los hechos.

Y ese será el secreto de su éxito al final.

Tengo un dicho que me ha acompañado durante toda mi vida

y es la fuerza está en la calma.

Ha dado estabilidad y seguridad.

Bienes muy preciados para los alemanes.

Nadie sabe realmente cuál es su secreto,

el método para permanecer tanto tiempo en el poder.

Me conoce y saben lo que quiero abordar

y cómo lo hago.

Cuando negocia...

es muy precisa, muy dura,

pero siempre se asegura de que su socio negociador

no pierda la cara,

de que al final pueda salir y también pueda defender

la solución.

A la hora de la verdad

como persona perseguida, como persona atacada,

podrías contar con ella.

El antisemitismo, el racismo,

son cosas contra las que nunca se puede hacer lo suficiente.

La frontera se cruza cuando se predica el odio,

se agitan los prejuicios

o se acepta la violencia y el terrorismo

como instrumentos.

En nuestro país

todo el mundo de poder vivir libremente y con seguridad,

independientemente de su religión u origen.

Nunca más.

Es exigente como jefa.

Y es alguien

en quien puedes confiar cuando se ha acorado algo.

Entonces también lo defiende.

Y todo eso no es algo natural en la política.

También ha sido muy leal a su personal.

Siempre nos ha apoyado cuando estábamos bajo presión.

Se escudriñan sus gestos, sus palabras,

hasta sus chaquetas y la forma de colocar las manos.

Ella calla, no desvela nada que no quiera desvelar.

No tiene vanidad en el sentido de necesitar joyas caras

o trajes caros o puros como Gerhard Schröder.

Siempre va de forma modesta sin más.

-Ahora lleva una especie de uniforme

y lo encuentro absolutamente comprensible,

porque creo que no tiene ningún interés

en pensar qué ponerse cada día.

-Ha conseguido imponerse en las reuniones visualmente

con solo llevar unas americanas de colores.

En contraste con todos los trajes grises que llevan los hombres.

Recuerdo la inauguración de la Ópera de Oslo.

Llevaba un vestido con un escote pronunciado

y fue inmediatamente comentado.

Era casi como si Alemania se sobresaltara

al descubrir que después de todo había una mujer en ella.

Es un nuevo tipo de modelo a seguir.

Ha inventado un nuevo tipo de mujer pública.

Es bien sabido que la señora Merkel

no se considera feminista.

¿Se considera usted feminista?

Es una reacción.

La historia del feminismo es una historia

con la que tengo coincidencias,

pero también diferencias.

Y no me gustaría ponerme una etiqueta que no tengo.

Alice Schwartz y otras muchas mujeres

han luchado muy duro.

Y ahora llego yo, me aprovecho de los éxitos y digo:

"Sí, soy feminista". Es genial.

¿Quién aquí se considera feminista?

Solo quiero que todas las mujeres tengan libertad de elección,

que tengan oportunidades, que puedan aprovecharlas

y que puedan sentirse iguales en todas partes,

y estar realmente orgullosas y felices de sí mismas.

Si esto es ser feminista, lo soy.

Entonces yo también.

-Siempre ha prestado mucha atención a la promoción de la mujer

y al apoyo a las mujeres.

Observé al principio de su época como líder de la oposición

y luego como joven canciller

que muchos hombres intentaban ser dominantes,

hasta el punto de ser insolentes,

muy agresivos.

-La vida de Merkel es puro feminismo.

No tiene que decir: "Soy feminista".

Ahora las generaciones de niños están creciendo

y para ellos es normal que se trate de una mujer canciller.

Puede que ni siquiera imaginen que pueda ser un hombre.

He escuchado a los amigos pequeños de mis amigos

y conocidos y también de otros que ya preguntan:

"Mamá, pero ¿puede un hombre llegar a ser canciller federal?".

Desde el punto de vista feminista debería haber hecho mucho más.

-Si pudiera ser otra persona por un día, ¿quién sería y por qué?

Tengo que ser honesta y decir que si no tuviera que entrenar,

si no tuviera que hacer todo eso,

me gustaría ser una astronauta

para volar una vez alrededor del mundo

y verlo todo desde arriba.

16 años de continuidad.

16 años de realmente muchísimos problemas.

Una crisis tras otra.

La crisis del euro, la crisis monetaria,

los refugiados, el populismo,

Donald Trump, Ucrania.

De hecho también se ha presentado como un salvavidas.

Siempre ha dado la sensación a la gente,

incluso en las grandes crisis,

de que intenta ahorrarles problemas en su vida cotidiana.

Y eso le ha valido la alta popularidad hasta hoy.

Ha conducido un tren cargado de retos sin estrellarse.

Continuó con reformas drásticas

para hacer frente a la crisis interna.

Después vino la crisis financiera mundial

y la del euro.

En esta situación

es de vital importancia recuperar

la confianza en el funcionamiento de los mercados financieros

de forma rápida y decisiva.

Primó el interés alemán,

el interés económico alemán

a los intereses del conjunto de la Unión.

Y ahí sí que hubo un sufrimiento

por parte de algunos países,

que con otras políticas económicas

no hubiese existido.

La imposición de duras recetas de austeridad y reformas

provocó el desencuentro con sus socios más débiles.

Para Merkel se trataba de solidaridad

con responsabilidad.

La crisis a punto estuvo de acabar con Grecia fuera del euro,

pero se evitó lo peor.

Cuando el euro estaba paralizado,

fue importante que nuestro principio de combinar

la responsabilidad individual de los países afectados

con la solidaridad,

fuera exactamente el camino correcto para salvar el euro.

Esa es la manera de hacerlo y eso es lo que hicimos.

Porque si el euro fracasa, Europa fracasa.

Es realmente desagradable

ver como otros pueden disfrutar de la vida

y uno mismo no puede disfrutarla.

Reem Sabwil, una niña refugiada palestina,

le cuenta a Merkel que su sueño es permanecer en Alemania.

Su situación es difícil porque su familia

podría ser deportada.

La canciller le dice que no todos los refugiados

pueden quedarse

y que algunos tendrán que regresar a sus lugares de origen.

Lo has hecho genial.

-No creo que se trate de hacerlo genial,

sino que se trata de una situación estresante.

Sé que es una situación estresante.

Por eso quiero acariciarla una vez.

(Música dramática)

Solo unas semanas después

su política de puertas abiertas,

en la crisis de refugiados de 2015,

mostró una Merkel desconocida para muchos.

Alabada por unos y criticada por otros.

Y digo que Alemania es un país fuerte.

Y la forma en la que abordamos estas cosas

debe ser "hemos conseguido mucho, podemos hacerlo".

Fue un momento de gran solidaridad.

No tuvo oportunidad de reaccionar de otra manera.

No se podía disparar a la gente,

ni devolverla a la frontera, ni echarle cañones de agua.

Eso no habría funcionado. Habría sido terrible.

-Su error, creo, fue que después dejó las fronteras abiertas

durante demasiado tiempo y fue demasiado ingenua.

Apenas se controló a la gente que venía.

Y, sobre todo,

que ella no contribuyó

a una política fuerte y decisiva de integración.

La polarización en la sociedad sigue siendo palpable.

Uno de los errores más graves es hacer que una sociedad,

que no quiere ser multicultural por sí misma,

se enfrente a una ola de migración por razones políticas.

Tengo que decir con toda franqueza

si ahora tenemos que disculparnos por mostrar una cara amable

en situaciones de emergencia,

entonces este no es mi país.

Eso dice mucho de su actitud y de su personalidad,

der amable, pero no en el sentido de complacer a todo el mundo.

Es una actitud básica de amabilidad de apertura,

algo... casi lo llamaría humanista.

No había otra alternativa que aceptar a los refugiados.

Pero habría que haber tomado medidas para contrarrestarlo mucho antes.

-Actualmente estudio en la universidad

y trabajo como cajero en un supermercado en Edeka.

Tengo una vida normal aquí y sigo teniendo sueños.

Este es el selfie que cambió mi vida.

Ella sonríe. Fue un momento muy, muy hermoso.

Al principio no la conocí porque parece diferente en persona.

Yo era muy nuevo aquí en el país y ella vino de visita.

Pensé que era una actriz famosa.

Tenía el móvil en la mano y la cámara encendida.

Hice el selfie.

Luego pregunté a los hombres que estaban allí

y que hablaban árabe

y me dijeron que era la canciller federal.

Y uno dijo que era mamá Merkel.

El 19 de diciembre de 2016

12 personas mueren en un atentado

del autodenominado Estado Islámico en Berlín.

Y en la peor de las pesadillas para la canciller

el terrorista resulta ser un refugiado tunecino.

Este es un día muy difícil.

Al igual que millones de personas en Alemania,

estoy horrorizada, conmocionada

y profundamente triste por lo ocurrido anoche

en Berlín.

No queremos vivir con el miedo al mal paralizándonos.

Encontraremos la fuerza para vivir la vida como queremos en Alemania.

Libres, juntos y abiertos.

Lo más razonable es reaccionar de forma moderada y adecuada.

Y ese es, por supuesto, su punto fuerte.

No se deja llevar por las emociones, aunque sean comprensibles.

Sus críticos la acusa de haber contribuido a la polarización

y al crecimiento de la populista y ultraderechista

Alternativa para Alemania.

Merkel ha modernizado la CDU

en el sentido de que la ha desplazado

gradualmente hacia el centro e incluso hacia el centro izquierda.

Pero eso dejó un gran vacío en la derecha.

Y un nuevo partido ocupó ese espacio y ahora está establecido.

-Alternativa por Alemania, la AFD,

no vive de los migrantes de la CDU.

Ha absorbido todo el potencial de la derecha radical.

El segundo grupo que ha emigrado a la AFD

son los no votantes que rechazan el sistema democrático

y que, por tanto, no acudían a las urnas,

pero que ahora pueden votar a la AFD.

-El gran error fue que en un par de crisis

gobernó casi con un pánico muy ad hoc.

Pienso en la transición energética, en Fukushima

y en el abandono de la energía nuclear.

En Fukushima hemos tenido que reconocer que los riesgos

de la energía nuclear

no puedan controlarse de forma segura

ni en un país altamente tecnológico como Japón.

Quien lo reconozca

debe extraer las consecuencias necesarias.

Hemos decidido eliminar la energía nuclear

y no preveo que ningún gobierno federal futuro

cambie esta decisión.

Gracias, señora Merkel.

Has aprendido bien alemán. -Sí.

Me gustaría tocarle la mano una vez.

Creo que todos haremos lo posible por intentarlo,

pero es demasiado pronto para decir si se alcanzará un acuerdo.

-Cuando en diciembre de 2005

vino a Bruselas

a su primera reunión del Consejo Europeo.

Era la gran figura nueva

en medio de figuras bastante relevantes

o muy relevantes.

Desde Jacques Chirac, Tony Blair...

Era impensable en ese momento imaginar

que esa mujer iba a tener un papel tan determinante

en la construcción europea

y en lo que es ahora la Unión Europea.

En primer lugar Alemania tiene que defender sus propios intereses

y como gran contribuyente neto,

naturalmente, queremos ser ahorrativos con el dinero.

Y en segundo lugar también tenemos nuestras demandas.

Fue precisamente cuando vino al Parlamento Europeo

en el 2007

a presentar la presidencia alemana de la Unión,

cuando ella confesó que en fondo

ella había descubierto la Unión Europea

cuando ya tenía 35 años.

Había vivido en Alemania del Este,

donde Europa, lo que nosotros entendemos por Europa

no se conocía.

Cuando se trata de Europa, vemos y todos sentimos

que muchos de los grandes problemas

de la humanidad no pueden ser resueltos

por un solo país.

Ni siquiera por un gran país como Alemania.

Para ello necesitamos a Europa.

Una Europa que comparta los mismos valores

y que actúe conjuntamente.

Por supuesto, también ha ejercido su poder más allá de las fronteras

de Alemania.

También ha dado forma a Europa.

Ha conseguido unir a Europa.

Tenemos que ver que incluso el Brexit, el voto británico

para abandonar la Unión Europea

también fue causado entre otras cosas

por la crisis migratoria.

Así que ahora vemos una Europa diferente

y la señora Merkel ha contribuido

a darle forma para bien o para mal.

Europa es más fuerte

ahora gracias a que ella

ha sabido actuar en momentos decisivos.

Ahora es una Europa probablemente

más de tono alemán

de lo que hubiese sido sin ella.

Ha sido portada de publicaciones de todo el mundo.

En 2015

fue la persona del año para la revista "Time".

Y ha encabezado varios años

la lista Forbes de las 100 mujeres más poderosas del mundo.

A veces los medios de comunicación

la llamaban la defensora del occidente libre

en la época de Trump.

Alemania es demasiado débil para eso

en términos de política exterior y militar.

Alemania es realmente impotente

en el sentido político global.

En todas sus conversaciones defiende el modo de vida

y la vida liberal occidental.

Participé en muchas conversaciones.

También con jefes de gobierno de carácter más autocrático

en las que siempre recordaba los derechos humanos,

las libertades, los derechos civiles,

los derechos de la mujer.

Creo que al menos los alemanes la ven como alguien

que ha podido hablar con hombres difíciles,

ya sea Trump o Putin.

Como si hubiera dejado clara su posición.

Merkel siempre lo ha dejado claro.

Ese tipo de machismo es un poco ridículo.

Sí, ya no está en consonancia con los tiempos.

No impresiona.

-Se la escucha como a nadie, cuando habla

se apagan los Iphone

y todos los líderes prestan total atención.

Es una mujer tenaz.

Y los argumentos persiste en ellos.

Y, por tanto, es y ha sido

una líder que ha sido imposible evitar.

Afganistán ha sido uno de los conflictos

que la ha perseguido hasta el final.

Sus visitas al país asiático

nunca estuvieron exentas de riesgos.

También estaba muy relajada y tranquila

en estas situaciones críticas.

Estábamos dando un paseo por la ciudad,

visitando el centro,

cuando hubo una detonación en la zona.

Y el consejo de las autoridades de seguridad

fue interrumpirlo inmediatamente para volver al cuartel.

Pero ella continuó el paseo con la observación.

Si se exige valentía políticamente,

también hay que dar ejemplo.

Eso me causó una profunda impresión.

Me alegro de haber podido venir hoy aquí.

En primer lugar

para agradecerles el trabajo que están haciendo.

Cuando se produjo la llegada al poder de los talibanes

y el colapso de Afganistán,

Angela Merkel reconoció sin ambages

el fracaso de los países occidentales.

Es terrible para los millones de afganos

que han trabajado para una sociedad más libre.

Con el apoyo de la comunidad, estados occidentales

se concentraron en la democracia, educación

y los derechos de las mujeres.

Y también han logrado importantes avances.

Llevamos casi 20 años en Afganistán.

Durante este tiempo no hemos tenido éxito.

En este sentido,

hay que decir que estos esfuerzos han fracasado

y que hay que aprender las lecciones.

Es probablemente la líder mundial

que ha asistido a más cumbres,

reuniones bilaterales o multilaterales.

Unión Europea, G-7,

G-20, OTAN, ONU.

Se ha codeado con dirigentes de todo el mundo.

Que desaparecieron de la escena política

mientras ella seguía.

Nada de masajes.

De EE. UU. ha conocido a cuatro presidentes.

Dos republicanos, George Bush y Donald Trump,

y dos demócratas, Joe Biden y Barack Obama.

Obama le pasó el testigo de la defensa

de los valores occidentales cuando Trump fue elegido.

Queremos rendir homenaje a una líder extraordinaria

que encarna estos valores

y que está inspirando a millones de personas

en todo el mundo, incluso a mí.

Es mi amiga, la canciller Merkel.

Señora Merkel... Ah, bien.

Gracias, presidente.

Te identifiqué inmediatamente.

La buena sintonía a punto estuvo de irse al traste

cuando Merkel se enteró

de que los servicios secretos estadounidenses

escuchaban sus conversaciones telefónicas.

El espionaje entre amigos no es aceptable.

Necesitamos tener confianza entre los aliados y los socios

y esa confianza debe restablecerse ahora.

Con el populista y misógino Trump

la relación no fue fácil.

Yo tengo... tengo sangre alemana. Así es.

Ha sido interlocutora privilegiada de Vladimir Putin.

Aunque este, en 2007,

le hizo pasar un mal rato.

Dejó pasearse a su perro durante la rueda de prensa

conjunta, a sabiendas de que Merkel

tiene miedo a los canes desde que uno le mordió

hace años.

A pesar de todas las tensiones sobre diversos asuntos,

Putin siempre la ha considerado al menos una interlocutora adecuada

y la ha tomado muy en serio.

Y ella muy a menudo le ha leído la cartilla

cuando había que hacerlo.

¿Cuál es su país favorito?

En realidad Alemania.

Pero me gustaría mucho hacer un viaje largo por América,

por las Montañas Rocosas.

Y luego realizar otro con el ferrocarril Transiberiano

a través de Rusia.

Siempre he deseado y decidido llevar

mis cargos políticos y estatales

y de partido con dignidad

y dejarlos con dignidad algún día.

Una vez dije que no había nacido para ser canciller

y nunca lo he olvidado.

Este cuarto mandato es el último como canciller

de la República Federal de Alemania.

No volveré a presentarme como candidata

de la Unión como canciller

a las elecciones al Bundestag de 2021,

ni me presentaré de nuevo al Parlamento alemán.

Solo quiero dejar constancia de ello.

No me presentaré a ningún otro cargo político.

El 29 de octubre de 2018

Angela Merkel anunciaba por sorpresa

su retirada de la vida política

al acabar su cuarto mandato.

Es la primera canciller que realmente ha renunciado,

que prácticamente ha determinado su propio final,

que no ha sido expulsada del cargo

o que no ha sido abandonada por su propio partido.

Y lo hace con mucha coherencia como todo lo que ha hecho.

El ambiente en el partido ya era... ya es suficiente.

Y se dio cuenta de eso y se dijo que prefería

irse ahora con dignidad que perder unas elecciones.

Se va con la cabeza alta.

No la echan como a otros de sus predecesores,

sino que se va.

Además ha realizado un gran trabajo.

Pero como buena canciller de las crisis

la de la pandemia del coronavirus la acompaña en la recta final.

Para ayudar a sus socios europeos

rompe con uno de los dogmas alemanes

y accede a la mutualización de la deuda en la Unión.

Fue muy útil en la pandemia

que nos conociéramos y pudiéramos confiar la una en la otra.

Angela Merkel estaba muy centrada

en que Europa en su conjunto

se mantuviera unida durante esta fase.

Angela sabía exactamente

que si queríamos salir juntos de esta crisis

teníamos que fortalecer a todos.

Y eso requería subvenciones.

Y es típico de Angela Merkel

no estar obsesionada con un dogma,

sino que quiere alcanzar el objetivo.

Su actitud de hacer frente a esta crisis

fue una actitud de aquí salimos todos juntos

y hay que utilizar todos los recursos.

Yo creo que es un momento decisivo de construcción europea,

de solidaridad, donde su actitud

ha sido determinante.

Su gestión de la pandemia fue alabada al principio.

Su explicación clara y didáctica de la curva de contagios

se hizo viral.

Después, con los fallos llegaron también las críticas

como con la falta de dosis de la vacuna.

No se cansó de advertir a sus ciudadanos

sobre la gravedad de la situación.

Desde la Segunda Guerra Mundial

no había habido un desafío a nuestro país

que dependiera tanto

de nuestra acción solidaria conjunta.

Creo firmemente que saldremos airosos de esta prueba

si realmente todos los ciudadanos y todas las ciudadanas

lo comprende como su propia tarea.

Esta es una tarea histórica y solo la podemos superar unidos.

Si tenemos demasiados contactos ahora, antes de la Navidad,

y después resulta que fue la última Navidad con los abuelos,

habremos perdido algo. No deberíamos hacerlo.

Su gestión del coronavirus no ha ido tan bien como se pensaba.

Esperaba que la bonificación por esa gestión

le permitiera dejar de lado el tema de los refugiados.

No tuvo éxito.

Pero siempre ha tenido una gran reputación internacional.

Eso se mantendrá.

En su último verano como canciller

las terribles inundaciones al este del país

mostraron de nuevo la cara más emotiva

y solidaria de Merkel.

Es terrible.

Diría que no hay ninguna palabra en el idioma alemán

para describir esta devastación.

Sin embargo,

lo que he presenciado, y es increíblemente reconfortante,

es como la gene se une,

cómo se ayudan unos a otros, la solidaridad que hay.

Las lecciones no son otras que las que ya sabíamos.

Tenemos que darnos prisa.

Tenemos que ir más rápido en nuestra lucha

contra el cambio climático.

Su fortaleza en la recta final

ha echo olvidar la fragilidad que mostró

al sufrir una serie de temblores

sobre los que nunca se explicaron las causas.

Estoy muy bien y no hay nada de qué preocuparse.

En la hora de hacer balance

nadie sabe qué hará la que ha sido durante años

la mujer más poderosa del mundo.

Si se presentara de nuevo, volvería a ser elegida.

La ironía es que una jefa de gobierno

conservadora haya impulsado muchas reformas

de izquierdas, muchos proyectos de izquierdas.

La eliminación de la energía nuclear,

la supresión del servicio militar obligatorio,

el matrimonio homosexual, la deuda común gradual en Europa

en la crisis del euro, la migración o las fronteras abiertas.

Angela Merkel es una camaleón.

Es una mujer que ha pasado por la vida política

con mucha paciencia

y con mucha fuerza.

Y con ello se ha ganado el respeto.

Incluso el respeto de los que no están

de acuerdo con ella.

El legado de Merkel para Alemania es,

por supuesto, que ahora deja mucho por hacer.

Deja cosas que no están terminadas en absoluto.

La transición energética,

la integración de más de 1,5 millones de refugiados,

migrantes,

la modernización de las infraestructuras,

la digitalización.

Están lejos de estar terminadas.

-El punto fuerte de Angela Merkel es esa sencillez,

esa humildad.

Esa modestia a veces ostentosa

y en cierto modo sencilla.

Pero combinado con la brillantez intelectual,

con la competencia, con la pericia,

con el conocimiento de los detalles

y con una diligencia superior, con una alta laboriosidad.

Pasará a la historia como una gran canciller.

Se sentirá muy aliviada

cuando ya no tenga que estar disponible

las 24 horas del día,

ni tenga que estar en vacaciones en la misma zona horaria.

Primero tiene que llegar al punto de que...

ya no es la canciller,

para que pueda tener una idea de cómo se siente.

Pero no sé lo que hará.

Las historias,

las anécdotas que podría contarnos Angela Merkel

probablemente seguirían sorprendiéndonos.

Entonces, ya no tendré tantos compromisos.

Dormiré un poco y pasearé por la naturaleza

y pensaré qué es exactamente lo que quiero hacer.

(Música dramática)

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