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Muere el Dj y productor musical José Padilla, creador del sonido 'chill out'

  • Padilla ha fallecido este domingo en Ibiza, víctima de un cáncer, a la edad de 64 años
  • Recordamos su participación en el capítulo dedicado a la isla en el profgrama Un País para escucharlo

Por
José Padilla en una imagen de archivo

El DJ y productor musical José Padilla, creador de los sonidos ‘chill out’, ha fallecido en Ibiza a los 64 años víctima de un cáncer.

El conocido disc jockey murió el domingo por la noche en el hospital ibicenco de Can Misses mientras dormía, según han informado sus familiares y amigos en un comunicado y en redes sociales.

En el mensaje, su entorno también ha agradecido el apoyo y las donaciones recibidas en los últimos meses tras conocerse que estaba enfermo.

Se hizo famoso en los 90, en Ibiza

Nacido en Girona en 1955, José Padilla se trasladó a Ibiza con 20 años y alcanzó la fama internacional en la década de los años 90 con los trabajos recopilatorios de Café del Mar, vendiendo más de cinco millones de copias en todo el mundo.

Con su música, Padilla se convirtió en el referente de los sonidos ‘ambient’ y las puestas sol de la bahía de Sant Antoni.

Nos contó sus inicios en Un país para escucharlo

Esas puestas de sol que Padilla convertía en mágicas eran el reflejo de su buen hacer con la música. Sus seguidores se emocinaban con el último rayo de sol.

Así nos lo explicó, en el programa Un pais para escucharlo de La 2, en el capítulo dedicado a Ibiza. Junto al mar, con Ariel Rot y Maika Mokovski. También, cómo fueron sus comienzos en cafés y pinchando en locales de Ibiza. 

Para todos los públicos Un país para escucharlo - Programa 15: Baleares - ver ahora
Transcripción completa

"Todos los viajes tienen destinos secretos

sobre los que el viajero nada sabe.

En un andén de la tramontana mallorquina

me envuelve una nostalgia luminosa y evocadora.

Trenes del pasado que conducen a un presente musical.

Maika Makovski, una hipnótica musa del 'underground',

mediterránea, balcánica, inquietante y seductora,

me espera en la última estación.

Pasajeros, apéense. Ahora comienza nuestro verdadero viaje."

(CANTA EN INGLÉS)

Maika, qué chulo nuestro encuentro, ahí con los trenes,

en la estación, en esa estación tan retro.

Y ahora estamos aquí. Es como si hubiésemos cambiado

de planeta prácticamente, ¿no?

¿Dónde estamos? Estamos en el puerto de Sóller.

Y yo me estoy replanteando volver a vivir en la isla,

porque cada vez que vengo, y sobre todo en esta estación,

me enamoro otra vez. La verdad, es para replanteárselo.

Porque es un sitio maravilloso.

Y la verdad que también con muchísima música.

Con mucha tradición. Sí.

Tú vivías aquí, ¿cómo llegó la música a tu casa, tu vida?

La música ya me vino dada.

Mi padre es músico, él es multiinstrumentista.

Viene de una familia donde hay muchos músicos.

Mi familia, también.

Tu madre viene aquí a tocar, de Macedonia.

Macedonio. Eso es, él es macedonio.

El apellido es de verdad, de DNI.

Claro, no es un nombre artístico el tuyo.

Lo cree mucha gente, pero no es así.

Yo soy mediomacedonia.

Curiosamente, tengo el nombre más folclórico del mundo.

Maika, como mucha gente sabe, es María del Carmen.

Entonces, mi nombre es María del Carmen Makovski,

que como te he dicho, es muy folclórico,

lo que no se sabe es de dónde, y de alguna forma,

yo siempre sentí que ni era de aquí ni de allá.

Mi madre es andaluza, eso sí, se crio en Mallorca.

Y mi padre pues... Se conocieron.

Se conocieron aquí, es el punto de encuentro.

Yo me he sentido así también musicalmente muchas veces.

En un momento, te vas a vivir a Barcelona,

¿no? Fue muy vibrante.

Lo recuerdo muy bien, esos primeros años en Barcelona

fueron muy positivos

porque me había ido de la isla y me habían dicho:

"No puedes tocar la guitarra en tu propio proyecto,

no tienes el nivel". Me dijeron eso

y lo primero que hice en Barcelona fue coger una acústica,

pasarla por un ampli, distorsionarla,

y encontrar a David, que tocó la batería conmigo 13 años.

Y fuimos un dúo durante un año

y no había más instrumento que esa guitarra,

que en teoría no podía tocar. Ajá.

Y había muchas ganas de hacer cosas

y de aprender y grabé mi primer disco

por aquellos entonces. Sin embargo, grabas tu disco

y te vas a Nueva York, digamos que lo dejas.

Sí. Lo abandonas por una temporada.

Curioso. Es que es curioso

lo que pasa con los primeros discos muchas veces.

Son canciones que ya llevas mucho tiempo tocando.

Y que encima, si es un proceso de grabación y de mezcla largo,

acabas de ellas hasta el gorro.

Y fue lo que me pasó, y además yo me fui a Nueva York

porque yo tengo un amante que es la pintura.

Y fui persiguiendo ese amante, que pensé:

"Tengo que darle una oportunidad a ver si puede convertirse

en mi esposo". Pensabas abandonar todo

por tu amante en un momento dado.

Pensaba que valía la pena

tantearlo. Si tú me dices ven,

lo dejo todo.

Más o menos.

Lo que pasa es que vi que no, estaba bien como amante.

Echaba mucho de menos la música.

Y me imagino que esos años también en Nueva York,

¿cuánto tiempo fue? Fueron dos años.

Sí, del 2005 al 2007.

Aparte de la música y la pintura,

también has empezado a debutar, o no sé

a qué nivel en el tema de teatro, radio.

Y finalmente televisión.

Todo eso son regalos.

Yo me lo tomo como, a mí me rige Júpiter

y es el planeta de la suerte y yo me siento muy afortunada.

Tenemos muchas cosas en común.

Nombre y apellidos raros.

Familia musical también.

Cierto. Y empezamos a hacer televisión

de repente una... Bueno, yo mucho mayor que tú.

Pero bueno. No, pero además en la misma época.

En la misma época, qué bueno. Sí, es verdad.

Qué bueno.

Pues mira, esto que vamos a ver ahora es Cal Comte,

que es uno de los 60 patios, más o menos, que hay

de las casas señoriales palmesanas.

Y eran unos sitios que estaban un poco a caballo

entre la casa y la calle, que eran privados

y eran públicos, estaban con cierta privacidad.

Pero siempre abiertos a la gente.

Ahora ya no se pueden visitar todos. Ajá.

Este sí porque es el de la Escuela de Turismo.

Como ves, la entrada tiene el hueco perfecto

para los carruajes y para los caballos.

Y decían mucho de la familia

que tenía la casa, por ejemplo, en este caso, esta.

El dicho era "la casa fa senyor", que es "la casa hace al señor".

Y era como para demostrar el poderío de la familia.

Ajá, una muestra de ostentación, un poquito.

Sí, eso es. Y buen gusto.

Bueno, son preciosos. Sí.

De eso no cabe duda. Muy chulo.

Sí, y donde se conserva el techo original,

esa es la gozada.

Ciudad de palma es una melodía sencilla.

Con el paso de los siglos, se ha enriquecido

con audacia e inspiración.

Esa virtudes de observan en el Palau March.

Un remanso de paz de arte en medio de su casco urbano.

Lo mismo ocurre con las canciones luminosas

de Victoria Lerma y Luis Albert Segura.

Luis Albert, recién estabas ahí con tu guitarra,

un regalo de tu padre y aparte que era la guitarra

que siempre estaba en casa. Ajá.

Ahora tú tienes un estudio en tu casa.

¿Cómo llevas esa situación con tus hijos?

¿Los dejas entrar? ¿Que cacharreen?

¿Les tienes prohibida la entrada? ¿Cómo es eso?

Hombre, es difícil,

porque yo hasta empezar a tener hijos,

mi forma de trabajo era irme fuera y grabar fuera de Mallorca.

Desde que tengo niños intento estar más tiempo en casa.

Pensé que montar un estudio en casa era buena idea.

Ya me entiendes. Pensé que iba a ser buena idea.

Y sí que lo es, pero el otro día se lo comentaba a un amigo

y mis sesiones de grabación, yo abro la sesión un lunes

y acabo de grabar una canción el sábado.

Y dejo abierta la sesión porque entro, grabo un bajo,

me voy, doy un baño, la cena, vuelvo.

-Grabo una maraca. -Claro.

Y es como un proceso tedioso.

Pero yo creo que tiene que dar un fruto de algo especial.

¿Lo empiezas y terminas y es el disco definitivo

todo grabado en casa? “Amenaza Tormenta” lo grabé así.

Se oyen gritos de los niños.

A veces grababa cosas con los niños correteando en el estudio.

Y hay cosas que está ahí... Todo se escucha.

Se meten hasta gritos por las pastillas de la guitarra.

Es como... ¿Por qué?

Luis Albert, has hecho un paréntesis, creo,

con tu grupo LA para hacer tu proyecto personal.

Cuéntanos un poco qué diferencias tiene.

O cómo es el concepto de nuevo proyecto.

Pues yo diría que básicamente la mayor diferencia es la libertad.

En el fondo, con mi proyecto anterior, con LA,

me autoprovoqué una inercia

que me llevó por una especie de túnel donde ya estaba metido

y duró 11 años, aproximadamente.

Me creé un personaje y una historia que me creí al 100 %.

Y que en cierto modo coartaba un poco lo que ahora veo

que es la libertad como músico y como creador.

Puedes hacer lo que quieras, como quieras.

¿Hablas de las canciones? ¿A la hora de escribir canciones

te metías en un carril del que no salías?

Yo creo que más que las canciones era el personaje en sí.

El personaje que creaba esas canciones,

que las interpretaba en directo,

al que fotografiaban en una revista, un festival o lo que sea.

Ese personaje que yo creé,

creo que requería ya un descanso, dejarlo en una habitación.

Investigarme un poco y descubrirme de nuevo.

Creo que todos a veces pensamos

que nuestros títulos son premonitorios.

En tu caso, el último es "Amenaza tormenta".

Y fue justo antes de las riadas.

Y tú empezaste a sentir un poco esa sensación,

no sé si es poder diabólico o qué. Sí.

Decidí el título durante las riadas.

Yo creo que se las noticias, de lo que me comentaba la gente,

de repente ver a Nadal achicando agua,

todas esas imágenes que han quedado en la historia de Mallorca.

Fue drástico, realmente fue muy dramático.

Yo creo que todo eso me hizo como ir apuntando anotaciones

y lo de "Amenaza tormenta" estaba muy presente.

Tú, Victoria, has vuelto a la isla después de estar 10 años en Madrid.

Sí, más o menos. Estuve en Madrid un tiempo tocando en Libertad 8.

Mallorca es la isla de la calma,

yo me imagino que tiene algo que ver por lo que has vuelto

de Madrid.

-Si algo que los diferencia... -Sí, el mar.

Es por el mar.

Bueno, el mar, la familia, la gente a la que quieres.

No es fácil vivir lejos de todo eso.

Y también por la música, porque empecé a tener mucho trabajo

tocando versiones y tuve un poco de crisis existencial

porque yo empecé componiendo canciones de pequeña.

Pero al volver y tocar versiones de los Beatles,

de Eric Clapton, pensé: "Guau, mis canciones".

Yo pensaba que hacía canciones.

Y tuve un poco de crisis, lo dejé de lado.

¿Y has vuelto a escribir desde que estás aquí?

Sí, hice en 2015 mi primer disco,

"Luces sobre el mar" y el segundo "Adelante".

Ese es un título premonitorio guay.

-Me lo copio. -Creo que son...

Las palabras pienso que son muy importantes,

las que utilizamos en la vida cotidiana

y eso me ha ayudado mucho para componer también

e hice un cambio en ese aspecto, cómo gestionar las emociones

y todo a través de las palabras y el mundo que nos rodea.

Y pensé que "Adelante" era un título que venía bien

siempre tener cerca y darle la mano.

-Vaya tesis. -Sí.

# El cielo se tiñe de negro.

# Las nubes dan paso a los rayos.

# Luego empieza a llover.

# No hay truenos y eso es lo raro.

# La lluvia es

# de color marrón.

# Y hay luces

# de colores.

# Si el cielo se rompe aquí y ahora.

# Y sin esperarlo,

# llega el final.

# Podemos salvarnos juntos.

# Tú y yo.

# Abrázate a mí.

# Si el cielo se rompe aquí y ahora.

# Y sin esperarlo, llega el final.

# Podemos salvarnos juntos.

# Tú y yo.

# Tú y yo.

# Tú y yo. #

¡Bien!

(CANTA EN INGLÉS)

"Llegó Ibiza. Un lugar al que los fenicios bautizaron

como la isla de la fragancia

a la que se le atribuyen poderes místicos.

Fue nuestro paraíso 'hippy'

y con la explosión de la música electrónica,

sacudió el logo subiendo al máximo las revoluciones de los platos.

Y allí, hoy salen nuevos aromas.

Propuestas urbanas y cosmopolitas como Aleesha Rose."

Aleesha, tú naciste en Ibiza, en la isla.

¿Cómo te formó o como te influenció todo eso?

Agradezco mucho haberme criado aquí porque, bueno,

me parece como que sí es una isla

pero que está llena de culturas diferentes.

Conocemos gente de todo el mundo que vive aquí, que viene a visitar,

tiene historias que contarte, arte que compartir contigo, música,

que también muchas influencias con las que me he criado

son gente de fuera.

Y me encanta eso, siempre lo digo.

Como que si estamos en un sitio pero lleno de trocitos de mundo.

¿Cómo empezaste a cantar?

Mis primeros recuerdos son estar en la cocina con mi madre

escuchando música y bailando, cantando.

Veo que llevas la camiseta de Whitney.

¿Es quizá lo que cantabais tu madre y tú en la cocina?

Sí, para mí Whitney ha sido como de las primeras cantantes

que recuerde que me haya enseñado mi madre

y de las que primero me aprendí la letra.

Me acuerdo cantarla en el coche, era la única de mis amigas

que se sabía la letra.

Por ejemplo, me acuerdo que una frase era

"we'll be making love the whole night through",

y era como "superrisky", porque yo era muy pequeña

y yo les decía: "Ya lo he dicho, no sé qué".

Y como que por ella de verdad me ha gustado la música,

cantar, siempre me ha trasmitido un montón

y lo que ella me ha trasmitido lo he vivido,

es lo que quiero hacer con la música.

Entonces, Whitney, definitivamente es como la primera.

Amy Winehouse la escuchábamos un montón.

Lionel Richie, esos son como los tres artistas

que han marcado un poco mi infancia.

¿Qué fue lo primero que te llamó para empezar

a incorporar un poco el castellano

a tu música? María Isabel

diría que fue como la primera chica que yo escuché

en música en español que de verdad me gustaba,

me gustaba mucho ella.

El "hit" de María Isabel, ¿cuál era?

"Antes muerta que sencilla".

Eso te... De chiquita, claro. Sí, era como...

Es un eslogan ideal. Para mí... Sí.

De pequeña era como "qué guay es esta chica".

Aparte de cantar por pasarlo bien,

decides que quieres empezar a profesionalizarte.

Era como que yo ya sabía que de mayor quería ser cantante.

Entonces, no sabía exactamente cómo hacerlo,

pero era como sí, voy a ser cantante, voy a ser famosa.

Entonces, empecé subiendo "covers", canciones a Facebook.

Y luego de ahí, un día tenía un amigo en mi casa

que él producía y tal

y me dijo: "Va, vamos a hacer una canción".

Hicimos una canción así un poco de guasa,

en plan cubatillas, tal.

Y salió una canción muy graciosa

y me gustó mucho y me daba ganas de bailar

e hicimos un video y lo saqué.

Lo saqué en mi cuenta de Youtube, lo que pasa que esa canción

cogió cierta atención de personas que les interesaba mi proyecto

pero lo que era mi proyecto en ese momento

yo sabía que ese no era lo que yo quería hacer

para siempre, porque me he inspirado en leyendas.

Entonces, si yo quería ser una leyenda,

ese no era el camino por el que yo quería ir.

¿Y hacia dónde vas y cómo lo llevas a cabo?

Pues hacia donde voy, no lo sé.

Creo que lo único que quiero hacer es llegar a muchas partes del mundo,

a muchas personas diferentes con mi música.

Tocar a la gente con mi música como la música me ha tocado a mí,

que es realmente lo que me ha inspirado siempre.

Y pues, a lo más alto.

(CANTA EN INGLÉS)

"En Valldemosa la luz va a una velocidad distinta.

Chopin, Borges y Rubén Darío llegaron aquí buscando ese tempo.

El espacio perfecto para encontrarme con dos músicos

que confluyan en su melancolía luminosa.

Miquel Serra, el que fuera líder de Sexy Sadie,

Jaime García Soriano."

Jaime, me has salvado la vida, me has dejado esto.

Y quien diga que el clima en Mallorca no baja de...

No sabe lo que estamos pasando ahora.

Oye, bueno, seguramente, casi todo el mundo lo sabe,

pero tú eras, estabas en el grupo Sexy Sadie,

-que fue un hito en la isla. -Tuvimos mucha suerte, no sé.

Se alinearon las estrellas, y mira.

Cuatro chavales ahí, con 20 años ya estábamos grabando un disco.

Y en inglés, que era como de locos.

Y haciendo una música bastante ruidosa en principio.

Luego ya evolucionamos y nos dedicamos a hilar fino.

Pero haciendo lo que hacíamos.

Nos pasase lo que pasó, nadie hubiera apostado, la verdad.

El hecho de estar en una isla

y sea un sitio donde haya tanto contacto

con músicos extranjeros, ¿crees que también influyó

un poco en vuestro sonido?

Vuestra particularidad. Sí.

Totalmente, yo creo que la insularidad, nosotros,

nos favoreció en muchos sentidos.

Estuvimos muchas veces a punto de ir a vivir a Madrid o Barcelona,

porque nos parecía mejor para el grupo estar...

Claramente.

Logístico y de todo.

Nos costaba mucho dinero cada vez que salíamos.

Es el problema. El "income" se reducía mucho.

Pero sí que es verdad que estar aquí

hizo que la banda se mantuviese muy unida

a nivel personal y muy aislados, nunca mejor dicho, de lo que pasaba.

Con lo cual siempre estábamos a lo nuestro.

Para bien y para mal. Tú empiezas también montando bandas

con mucha actividad, sin embargo, tu reconocimiento,

tu notoriedad llega cuando empiezas a quedarte solo

y a hacer música casi de una manera como un cantautor.

Sí, diríamos que es así.

Es muy curioso, el primer concierto que dimos,

que era con una banda con mi hermano,

lo dimos en un concurso de maquetas, no sé qué,

con Sexy Sadie, y esto era el año 92 o 93.

Guau. Yo me quedé con su nombre

porque me enteré de que allí tocaba un tío

que se llamaba como yo.

Nunca fue nada serio ni nada comparable con Sexy Sadie

pero ni de lejísimos.

Nosotros éramos unos fans absolutos y los mirábamos

como unos pequeños dioses de la isla, Sexy Sadie.

Luego sucede que me quedo solo

y empiezo a sacar música por mi cuenta.

Y es una cuestión como de tesón,

te diría yo, es un no querer abandonar

todo el asunto de la música y encontrarme ahora con 44 años

que parece que si alguna vez he estado cerca

de algún tipo de notoriedad, es ahora.

Hablas de ese tesón, de esa convicción,

que creo que se refuerza a raíz de un acontecimiento trágico

en tu vida. Claro.

Sí, bueno, esto sale, hubo un compañero

que hizo un documental. Ajá.

En el que se refleja esta historia,

esta relación que yo tenía con mi hermano Joan.

Él era el que tenía el talento.

Porque no solo componía música, sino que dibujaba,

pintaba, escribía, etc.

Él dejó, bueno, murió.

Y yo me quedé con ese vacío

que llenaba tanto con todo su arte pero también con la música.

Y fue aquí donde yo me metí a componer música.

Antes la componía él.

Y dejó un montón de canciones muy buenas

que yo ahora voy repescando, voy incluyendo en mi repertorio.

Jaime, tú eres productor ahora, ¿no?

Cuando nos separamos Sexy Sadie, justo el siguiente año

yo no sabía qué iba a hacer.

Me llamaron para producir un disco y digo:

"Pero yo no soy productor".

Arranqué con ese grupo que se llamaba Amarillo

que agradezco mucho esa oportunidad que me dieron.

Fue descubrir una cosa que no tenía ni idea

todo lo que había aprendido de otros productores,

de tantos discos.

Hoy habéis elegido una canción que no es de ninguno de los dos.

Es de Antònia Font, aunque parezca nombre de una mujer,

es el nombre de un grupo. Antònia Font lo vimos claro

realmente por lo que han significado para la música balear

en general en cuanto a cantar en mallorquín.

En, por supuesto, la calidad musical.

Y el éxito, que por supuesto, tuvieron muchísimo.

Y muy merecido.

Ellos hablan de la melancolía luminosa.

Me parece maravillosa definición. De la isla en general.

-Es verdad, cierto. -Sí

Hemos visto

una cadencia como de la calma de la isla

que se contagia en la música.

(CANTA EN CATALÁN)

¿Sabes qué es curioso?

Este es el sitio donde yo decidí que me iba a dedicar a la música.

¿Sí? Sí.

Yo había hecho, bueno, nunca un concierto entero.

Siempre había tocado dos o tres temas míos

en conciertos de mi padre.

Me colaba en sus "shows".

Pero vi de casualidad que hacían concurso

y me inscribí y se celebraba en este sitio.

Esa noche lo que sentí en el escenario,

fíjate, tocando tres temas y con 15 años,

fue tan fuerte, que lo supe.

Tuve la certeza. De aquí no me bajan nunca.

Eso es.

Estaban todos mis amigos en la primera fila.

Es un sitio increíble.

Sí, quizá por el sitio.

Quizá si no hubiera sido este sitio, no me hubiera dedicado a la música.

Igual hubo ahí una llamada, la llamada sentiste.

Exacto. Sentiste la llamada.

Me abdujeron los dioses de la música.

"De la isla de Mallorca han surgido bandas legendarias como los Bravos.

El primer grupo español que entró en listas internacionales

gracias a su éxito 'Black is black'.

Ellos nacieron en Cala Mayor en los 60.

Y los resucitó Tarantino en su último 'film'.

Desde imaginario literario musical

de Joan Carles Palou, surge El primer tercio,

grupo de culto que vive una nueva etapa

bajo el nombre de Germans Tanner."

Vosotros erais parte de Primer Tercio.

Es una banda que fue muy mítica aquí en Mallorca

y estuvisteis a punto de caramelo.

Como a punto de pasar y tener éxito.

¿Qué pasó? ¿Qué serie

-de desafortunadas...? -Bueno, mira,

en el 85 filmamos con DRO, me llamaron desde DRO,

que había un productor muy importante

que nos quería producir, que era Julián Ruiz.

Estuvimos hablando, sí, para adelante,

no sé qué, fuimos varias veces a su casa.

Le gustaba mucho nuestra maqueta.

Y bueno, y después no se pusieron de acuerdo

en cuanto al presupuesto porque él pedía más

de lo que estaban dispuestos a dar

desde la discográfica, entonces grabamos el primer disco.

Y después no sucedió.

La verdad es que no sucedió, no hubo demasiado apoyo, la verdad.

Este disco lo grabamos con Ñete de Nacha Pop

y grabamos un segundo disco y en este disco

ya lo produjo Ollie Halsall

que en ese momento estaba grabando, estaba tocando con Radio Futura.

La mezcla no fue de nuestro agrado.

No se reflejaba lo que habíamos hecho en el estudio.

Y se quedó solo en las mezclas y transformó muchas cosas.

Pero tampoco pasó nada.

Bueno, pasa el tiempo, distintos proyectos,

cada uno por vuestra cuenta, y de repente os volvéis

a reunir para una segunda etapa ya

con otro nombre y otro concepto, ¿no?

Que es Germans Tanner.

Alguien organizó unos conciertos de las bandas más conocidas

-de aquí que no... -2011.

2011.

"Os juntáis otra vez". Hicimos un concierto.

Como Primer Tercio.

Y desde entonces, cada uno hizo algún proyecto.

-Tú con Eva y los Covernícolas. -Sí, montamos bastantes cosillas.

Luego Time, y Germans Tanner, una vez más.

Yo pensaba solo hacer el disco.

Y no quería ni tocar en directo ni nada.

Pero bueno, un disco lleva a otro y ya llevamos cuatro.

-En cuatro años. -Cuatro años.

Cuatro años y medio.

La verdad es que sí, Juan Carlos ha trabajado.

En El Primer Tercio cantabais en español.

Y en Germans Tanner pasáis al catalán.

Si hubiera ido a Inglaterra, hubiera cantado en inglés.

En aquel momento, las discográficas

no creo que hubieran apostado por nada en catalán.

Sí puedo decir que el catalán es mucho más versátil,

tan versátil como el inglés para cantar.

Sin embargo, Kevin siempre me decía:

"Me gusta más el americano

que el inglés para cantar". Sí.

Por eso yo siempre digo que es mejor el argentino

que el castellano.

(CANTA EN CATALÁN)

"La Lonja de Palma es un lugar

donde se reunían los mercaderes en el siglo XV.

Sus columnas nos dan una idea de los rica que era la isla

en esa época.

Mirar al techo es como mirar a un cielo

lleno de arcos y estrellas.

En busca de ellas, también alza su cabeza Oso Leone.

Una banda con su propia idea de la psicodelia.

(CANTA EN INGLES)

Ibiza es un templo de la música electrónica.

Peregrinos del sonido y nuevas generaciones de DJ,

llegan de todo el mundo

fieles al ritual mágico del 'trance'.

Expertos gurús como José Padilla

ofician la ceremonia desde sus cabinas.

Los devotos bailan de sol a sol.

La música enseña, sueña, duele, cura.

Cae la noche, nos seguimos juntando a bailar, bailar, bailar."

Hace unos cuantos años empezó a surgir una especie de ceremonia

en todas las playas "chic" y algunas no tan "chic" del mundo,

que era ver el atardecer con un determinado tipo de música.

Y luego aplaudir cuando eso terminaba.

Tengo entendido que eso surgió en Café del Mar.

Sí, bueno, yo la primera vez que lo vi fue ahí.

Nunca había tenido esa reacción.

A lo mejor en el final de una sesión

en una discoteca, pero tenía que ser un pedazo de sesión.

Pero así en una playa, en un bar chiquito con 100 personas,

fue ahí la primera vez. Pero coincidía.

Sí, fue... Era todo, tenía que coincidir

y tenías que llevarlos un poco a un sitio emocionalmente

que estuvieran dispuestos y que sintieran algo.

Sensaciones, y entonces, si lo clavaba,

la última nota, desaparecía el sol

y automáticamente saltaban chispas.

Y luego Café del Mar se convirtió también

en no sé si un sello discográfico

o un concepto discográfico. Sí.

Sí, bueno, comencé las recopilaciones famosas

del Café del Mar, yo hice las seis primeras

y "The best of" y luego siguieron ellos.

Y funcionó, de una cosita chiquita,

-de 5.000 copias llegó a 1.000.000. -Vaya si funcionó.

Sí. Cuenta la leyenda

que empezó en casete.

Sí, lo empecé a hacer porque me sentía culpable.

Porque vendía 100 casetes al día.

Tenía cola, en el Café del Mar la cabina es así.

Cuando empecé en Café del Mar, esto mucha gente no lo sabe,

yo empecé haciendo cafés y poniendo música.

La cafetera la tenía detrás.

O sea, tú, había gente que te quería comprar la sesión,

entonces tú la grababas y la vendías al público presente.

Yo empecé haciendo sesiones en casa

para amigos, para locales de Ibiza, tiendas de ropa.

Y cada vez me pedía más, y luego hubo una época

que dejé de pinchar, dejé la noche porque estaba muy quemado.

Todavía se trabajaban ocho horas todos los días.

Y entonces me puse a vender cintas.

Esas cintas en el mercadillo "hippy",

que era una locura.

Luego en Café del Mar, entonces lo hice legal.

¿Cómo era ser DJ cuando tú empezaste?

¿Y cómo es ahora? Bueno, yo empecé con 16 años.

Esperando que el disyóquey que estaba ahí todo el mes,

porque era un trabajo mensual, tenías tu día libre, asegurado,

tus pagas, como un trabajador más.

No había el concepto de un disyóquey, una estrella.

Cuando eso sucedió fue cuando algún inglés empezó a venir

para los turistas, los "DJ speakers" y tal.

-¿Cuándo era? -Principios de los 70.

Pero más que nada por las partes de turismo.

Entonces, esperaba que el DJ se fuera a comerse un bocata

porque claro, entonces eran ocho horas.

Pero yo al principio lo estuve haciendo gratos dos años.

Mi primer sueldo fueron 250 pesetas

por un fin de semana, que son un euro y medio

en una discoteca que se llamaba Golden Box.

Ana, tú eres una de las DJ más reputadas de la isla ahora.

¿Cómo está la escena en Ibiza?

Yo soy publicista, luego a raíz de un tema familiar,

entré en radio cuando acabé la carrera con 21 años, 22.

Nosotros podíamos hablar directamente con el artista.

Él te decía o te llamaban ellos:

"Vengo unos días a Ibiza, me encantaría venir a la radio

a pinchar y demás".

Ahora es una estructura empresarial.

Un artista de una talla media,

puede tener 15 personas a su cargo.

¿Es el DJ la nueva estrella de "rock"?

Yo tengo mucho respeto a las estrellas de "rock".

Pero sí que es verdad que son "rock stars".

-Son "rock stars". -Ana, tengo entendido

que es una radio que tiene ocho millones de oyentes.

-Se llama Ibiza Global Radio, ¿no? -(ASIENTE)

Nació hace 15 años, la fundó mi padre,

que era un apasionado del medio.

Él se dedicaba a la radio desde muy jovencito.

Decidió fundar esta emisora de radio.

Quizá porque no había una emisora que representara

lo que era el sonido o el movimiento

qu estaban haciendo en aquel entonces

en torno a la figura del DJ o del "clubbing".

Por eso empecé a pinchar. En directo.

Los veía poner música y yo seleccionaba mi música,

pero no la tocaba, no la pinchaba ni la palpaba.

La escuchaba, simplemente.

Entonces, pues ahí empecé a pinchar hace ahora 10 añitos más o menos.

"Este archipiélago musical es un paraíso de sol y arena.

Su belleza natural, sus aguas cristalinas

es hogar de sirenas de bellos cantos

y gurús de la música electrónica,

de leyendas de "rock" que se entremezclan

con nuevos sonidos urbanos y cosmopolitas.

Aquí, un café mirando al mar,

puede ser el mayor espectáculo del mundo.

Sus cielos incendiados y sus puestas de sol embriagadoras

se llenan de ritmos hipnóticos, danzas interminables,

aullidos de la noche y ecos del día.

Maika, bambú eres tú. Agua de frutas y tiramisú."

Un país para escucharlo - Programa 15: Baleares - ver ahora

Junto a Padilla, Ana Tur. Ambos representan a dos generaciones de la pujante cultura de DJ.

El próximo sábado, durante la puesta de sol, el hostal La Torre de Sant Antoni acogerá su despedida.

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