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Cómic

'Orlando y el juego', el fascinante experimento narrativo y estilístico de Luis Durán llega a su fin

  • El dibujante publica Cheminova, el quinto y último volumen de esta serie destinada a convertirse en un clásico
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Detalle de una viñeta de 'Orlando y el juego: Cheminova' Diábolo Ediciones

Tras casi diez años de trabajo Luis Durán ha finalizado una de las obras más originales, hipnóticas y ambiciosas del cómic de este Siglo XXI: Orlando y el juegoUn auténtico juego narrativo y estilístico, con historias dentro de historias, que requiere de la complicidad del lector. Y que el dibujante ha desarrollado en cinco tomos que suman casi 1.400 páginas. En este último volumen, Cheminova (Diábolo Ediciones), asistimos al final de la historia de los protagonistas, Orlando y Marcel, dos viajeros espacio-temporales a los que hemos acompañado por distintos lugares y épocas, sobre todo por la Edad Media. Un cómic que está destinado a convertirse en un clásico.

Un esfuerzo titánico que, según Durán, ha dado sus frutos: "La sensación de que ha merecido la pena el haber llevado a buen puerto una obra tan extensa y también de alegría por haber conseguido mantener el interés de los lectores durante tanto espacio de tiempo. Además, me sucede que ahora, con los cinco tomos delante, con la obra ya finalizada, el conjunto me parece que adquiere un valor adicional que quizás a lo largo de estos años, durante el proceso no se vislumbraba del todo y solamente se intuía en cada una de sus entregas. Es como si de repente con todos los cabos ya atados, los personajes y las historias hubieran adquirido su verdadera tridimensionalidad".

La historia comenzaba cuando a Orlando le encargaban detener a Marcel porque estaba haciendo cambios en la Historia, intentando mejorarla. Se iniciaba así una emocionante persecución, por distintas épocas, entre estos dos personajes que eran como dos caras de la misma moneda. Y sus posturas irían evolucionado, como nos cuenta Luis Durán: "Es curioso desde el prisma del autor observar como los personajes van cambiando y en cierto modo creciendo contigo a lo largo de los años. Marcel y Orlando eran dos personajes antagónicos en un principio pero al final Orlando redescubre, mientras persigue a Marcel, un aspecto idealista y soñador que creía enterrado. Marcel, que pretende mejorar todos los mundos posibles e imposibles, funciona como el espejo donde Orlando se observa y se descubre. Al final los dos personajes tendrán muchas cosas en común. Ambos personajes conforman una suerte de yin y yang puesto que hay algo de cada uno de ellos en el otro. Marcel y Orlando en realidad son dos discursos antagónicos pero complementarios".

Página de 'Orlando y el juego: Cheminova'

"Cada historia engloba a las demás"

En estos cinco libros, además de seguir las peripecias espacio-temporales de Orlando y Marcel, hemos asistido a multitud de historias, en numerosos escenarios y épocas diferentes. Pero Luis Durán consigue que cada personaje y cada historia estén conectados con los demás. "Sí, por ello mi decisión también de sustituir a lo largo de los cinco libros el termino “capítulo” por el de “fractal”, porque la intención desde el principio era que cada capítulo, cada historia fuese un reflejo de todas las demás, que las englobase de algún modo. Toda la serie posee una intención de fractalidad narrativa".

Ese "juego narrativo" del que hablábamos, y que requiere de la participación del lector, se ha visto reflejado graficamente a lo largo de toda la historia. Pero esta vez llega a la portada. "Es una portada tan evocadora... y tal vez resulte extraña para un tebeo, pero por eso mismo nos decantamos al final por ella -confiesa Luis-. Lo he comentado ya en alguna entrevista, el subtítulo de este último tomo, Cheminova hace alusión a un juego mitad ciencia, mitad magia que tuve de pequeño. Cuando se lee el libro se entiende la elección de una portada tan curiosa. Incluso pienso que no podría haber sido de otro modo..."

"Además, en anteriores tomos de Orlando y el juego incluía en la contraportada las reglas de algún juego -añade el autor-. Pero el quinto tomo, es decir, el final de la serie merecía que la referencia al juego ocupara directamente la portada. Y nada mejor que un juego tan sorprendente y entretenido como Cheminova. La portada es la tarjeta de presentación de más de 9 años de trabajo, de muchas historias y personajes, de líneas temporales distintas que confluyen y que, como sucede durante cualquier reacción química, han ido construyendo enlaces entre átomos, rompiéndose, reorganizándose de otra forma, y volviendo a establecer nuevos enlaces, siendo todo ello necesario para llegar a un buen final".

Portada de 'Orlando y el juego: Cheminova'

Cuando el autor se convierte en un personaje

En este quinto y último tomo Luis Durán amplía el juego con apuestas narrativas más altas, extraordinarios desafíos estilísticos y nuevos personajes, incluído él mismo: "Me pareció una buena idea formar parte del elenco de “actores” del tebeo y me hizo mucha gracia introducirme en la trama como un personaje más y dibujarme junto a Marcel y charlar con él sobre aspectos de la propia serie mientras paseamos por el parque. Orlando y el juego es una obra tan personal que me pareció ideal dar un paso más en este último tomo y transformar la serie en una metaserie, al estilo de las “nivolas” de Unamuno".

"En este libro que cierra la saga -continúa el dibujante-, Marcel se presenta durante una de las sesiones de firmas que realicé durante 2008 en la Feria del libro de Madrid, Marcel llega vestido de buzo y me cuenta que es un viajero del multiverso, un creador de paradojas cuánticas y que hacia ya tiempo que me andaba buscando para que dibujara en cómic su historia, es decir la historia que relato en Orlando y el juego. Marcel como prueba de sus viajes me muestra un libro que yo mismo dibujé en otra línea de tiempo y que se titula Cheminova..".

"Además -concluye Luis-, he aprovechado que en esta ocasión me introduzco en la trama para contar alguna cosilla de las que me han sucedido a lo largo de todos mis años de profesión, porque no todo ha sido un camino de rosas, ni mucho menos".

Página de 'Orlando y el juego: Cheminova'

Un largo camino hasta el desenlace

Destacar que la obra funciona como un engrasado mecanismo de relojería en el que cada lectura nos aporta datos nuevos que enriquecen la narración. Algo que es fruto de un trabajo de 10 años. "Al principio no pensaba hacer cinco  volúmenes -confiesa Durán-, lo que sucede es que la idea inicial, que eran anotaciones y croquis, comenzó a crecer como la masa de un pan en el horno y lo que en un principio iba a ser una novela gráfica crecía y crecía cada vez que la retomaba. Hasta que al final, cuando terminé de escribir el guion e hice cálculos, vi que la obra requeriría para su desarrollo en cómic de unas 1200 páginas y que editar aquello en un solo libro iba a ser más bien imposible a no ser que diera con algún editor que no tuviera inconveniente en hacer Orlando y el juego en un formato parecido a un Marvel Omni Gold o algo así".

"Ahí ya vi -continúa Luis- que este proyecto tendría que salir en formato serie y lo cierto es que tampoco hay demasiados editores en España que se animen editar una serie de un autor nacional ya que publicar algo de esta extensión es realmente arriesgado. Pero a pesar de todo me puse con ello, recuerdo que perfilé mucho las cosas, los storyboards, los personajes, los diferentes escenarios y períodos históricos en los que iba a desarrollarse la trama y, ya así, comencé a dibujarla".

"Recuerdo -añade- que dibujé y entinté las primeras 300 páginas antes de presentarle el proyecto a nadie, de hecho el tomo 1 y 2 salieron con un intervalo de tan solo seis meses de diferencia ya que llevaba varios años avanzando trabajo. Cuando propuse el proyecto a Diábolo Ediciones, Lorenzo Pascual, su editor, me aconsejó distribuir las 1200 páginas en 4 o 5 libros. Y eso hicimos. Después, durante el proceso gráfico, la serie ha continuado creciendo hasta alcanzar las 1400 páginas distribuidas en esos cinco tomos".

Página de 'Orlando y el juego: Cheminova'

En un mercado tan delicado como el del cómic español, publicar esta obra ha sido un desafío tan enorme comola historia que cuenta Orlando y el juego. "Es difícil que un editor se anime a sacarte cinco libros sin saber como va a funcionar la cosa, he visto muchas series canceladas, de hecho, te cuento que para sorpresa mía y de mi editor, este último libro de la serie ha activado bastante las ventas de los cuatro libros anteriores. Por lo visto, una parte de público interesada en seguir la serie no lo había hecho porque pensaba que con el mercado que hay íbamos a tener que cancelar la serie y aguardaban a que la finalizásemos para empezar a hacerse con ella".

"Con Orlando y el juego me he arriesgado mucho -confiesa Luis Durán-, también Lorenzo se ha arriesgado mucho editando este proyecto, así que le mando saludos y agradecimientos desde esta entrevista. Al final todo ha salido bastante bien y creo que ha merecido mucho la pena".

Página de 'Orlando y el juego: Cheminova'

La evolución de la historia y el dibujo

Luis Durán confiesa que, en estos años, la historia ha ido evolucionando: "Tenía bastante planificado todo antes de comenzar a dibujar; siempre parto de un storyboard bastante definido pero también es cierto que durante el proceso a menudo van surgiendo nuevas ideas que complementan la idea inicial. Cuando dibujo, en algunas ocasiones, cambio algunos planos en las escenas porque siempre ves mejor las cosas a medida que las vas dibujando sobre el papel. Durante esta parte del proceso casi siempre incluyo detalles que aportan algo nuevo a la trama o a los personajes y siempre surgen elementos con los que no contaba inicialmente y sucede que termino cambiando o incorporando bastantes elementos. En Orlando y el juego el guion creció durante el proceso. Lo he comentado en alguna otra entrevista, todo es muy relativo en el plano creativo, al menos en mi plano creativo".

Destacar también la parte gráfica. Durán es uno de los mejores dibujantes de cómic de la actualidad y, lejos de conformarse, sigue intentando buscar nuevos caminos en cada página. "Lo cierto es que cada vez me esmero más en el tema gráfico -confiesa- y a lo largo de los años también ha ido evolucionando a la par mi manera de escribir, así que creo que ambas facetas, la de escritor y la de dibujante han ido ganando con el tiempo en profundidad, creo que se complementan cada vez mejor guion y dibujo en mis libros".

"Hace años -añade- incluía muchos menos contrastes gráficos de luces y sombras en mis dibujos y también en mis guiones. Ahora veo que mis dibujos han ganado mucho en plasticidad, en espacialidad, en tridimensionalidad y eso aporta al guion también un mayor dramatismo cuando este lo requiere; las atmósferas se benefician con los juegos de luces y sombras y cuentan cosas que a menudo no aparecían en el guion inicial. También técnicamente resuelvo problemas narrativos mucho mejor y es que realizar Orlando y el juego ha supuesto diez años sin parar de dibujar, de planificar y de narrar historias, lo he dicho por ahí alguna vez, dibujar esta serie ha sido como licenciarme en dos carreras universitarias teniendo a los mejores profesores que se pueden tener... a Corben, Pratt, Ambrós, Caniff, Breccia... porque sus trabajos siempre están cerca de mi mesa de dibujo".

Página de 'Orlando y el juego: Cheminova'

Sus proyectos

Tras diez años con Orlando y el juego, Luis Durán confiesa que ahora quiere probar cosas nuevas: "Quizás, dentro de algunos años me entre la curiosidad y haga un spin-off, un álbum donde retome a los personajes Rolf, Andrés y Fray Alonso, sí, quizás los busque y cuente que fue de ellos después de Orlando y el juego, no lo sé. Imposible no es, desde luego".

De momento compagina la creación de nuevas obras con la remasterización de trabajos antiguos: "Ahora mismo estoy preparando los lápices de una nueva novela gráfica. Y sí, también a la par estoy coloreando La ilusión de Overlain un libro que editó Planeta D’Agostini allá por 2005, y que hace ya unos cuantos años que se encuentra agotado. Tengo pensado volver a publicar algunos de los libros descatalogados o agotados desde hace incluso más de una década. Me gustaría además de colorearlos, rotularlos de nuevo, diseñarles una nueva portada, retocar algunas cosas y darles una edición digna. Cuando termine con La ilusión de Overlain haré lo mismo con El mago descalzo, Volátil, Antoine de las tormentas... Lo iré haciendo poco a poco por cuestiones de mercado y porque tampoco me apetece dejar de lado mis nuevos tebeos".

Lo que Luis Durán tiene muy claro es que, de momento, no volverá a emprender una obra de la envergadura de esta: "No lo creo, Orlando y el juego ha sido una suerte de milagro para los tiempos que vive la cultura en España. Una producción de 1400 páginas a color y en formato novela gráfica es poco menos que inviable de producir por aquí, y en los próximos años, me temo que lo será todavía mucho más. Así que yo animaría a todos los lectores de tebeos a que lean los cinco libros que conforman esta serie porque una obra tan artesanal como es Orlando y el juego es prácticamente una rara avis en estos tiempos que corren".

Página de 'Orlando y el juego: Cheminova'


 

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