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¿Qué sabemos de las afirmaciones que realizan dos médicos californianos sobre el COVID-19?

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¿Qué sabemos de las afirmaciones que realizan dos médicos californianos sobre el COVID-19?

Circula en redes sociales un vídeo, del que se han hecho eco algunos medios, con las declaraciones de dos médicos estadounidenses minimizando el peligro del COVID-19 al afirmar que el coronavirus tiene la misma tasa de mortalidad que la gripe. Además critican las medidas de confinamiento porque, según ellos, perjudican al sistema inmunitario.

El vídeo recoge parte de la rueda de prensa ofrecida el pasado 22 de abril por dos médicos estadounidenses, Dan Erickson y Artin Massihi. Ambos trabajan en un centro de atención urgente en Barkersfield (California), pero no son epidemiólogos. En su comparecencia explicaron las conclusiones de los resultados de 5.213 pruebas de coronavirus (310 de ellas positivas) realizadas en la clínica en la que trabajan y desde la que extrapolaron sus hallazgos a la población de toda California.

El vídeo de la rueda de prensa completa publicado en Youtube, alcanzó más de cinco millones de visitas, tal y como explica la CNN en un artículo. Sin embargo, dicho vídeo fue eliminado por la plataforma al violar su política relativa a la desinformación sobre el coronavirus. Las imágenes que se están difundiendo ahora no son por tanto la rueda de prensa completa, sino que se trata de fragmentos de su comparecencia. Sus declaraciones generaron polémica y dieron lugar a que el Colegio Americano de Médicos de Urgencias y la Academia Americana de Medicina de Urgencia emitieran un comunicado conjunto en el que calificaron sus declaraciones de "imprudentes" e " inconsistentes con la ciencia y la epidemiología actuales con respecto a COVID-19. Como propietarios de clínicas locales de atención urgente, parece que estas dos personas están publicando datos sesgados y no revisados ​​por pares para promover sus intereses financieros personales sin tener en cuenta la salud del público".

La muestra en la que se basan Erickson y Massihi procede de aquellas personas que acudieron a su centro para hacerse las pruebas voluntariamente o que mostraban síntomas, por lo que no se trata de una muestra representativa, tal y como ha señalado el profesor de Biología de la Universidad de Washington, Carl Bergstrom: "Estimar esa proporción infectada de pacientes en un centro de atención de urgencia es un poco como estimar la estatura media de los estadounidenses a partir de la de los de los jugadores en una cancha de la NBA".

En la rueda de prensa los dos doctores comparan el COVID-19 con la gripe. A este respecto la OMS se ha pronunciado y, aunque señala que ambas son dos enfermedades respiratorias que se transmiten por contacto, gotitas o fomites, existen claras diferencias:

Diferencias entre la gripe y el COVID-19

La gripe tiene un período de incubación mediano más corto (desde la infección hasta la aparición de los síntomas) y un intervalo en serie más corto (el tiempo entre casos sucesivos) que el virus COVID-19. El intervalo en serie para el virus COVID-19 se estima en 5-6 días, mientras que, para el virus de la gripe, el intervalo en serie es de 3 días. Esto significa que la gripe puede propagarse más rápido que COVID-19.

El número reproductivo o número R0, el número de infecciones secundarias generadas a partir de un individuo infectado, está entre 2 y 2.5 para el virus COVID-19, mayor que para la gripe. Sin embargo, añade la OMS " las estimaciones tanto para COVID-19 como para los virus de la gripe son muy específicas del contexto y el tiempo, lo que dificulta las comparaciones directas".

Los niños son importantes impulsores de la transmisión del virus de la gripe, mientras que en el caso del COVID-19, "los datos iniciales indican que los niños están menos afectados que los adultos y que las tasas de ataque clínico en el grupo de edad 0-19 son bajas".

El COVID-19 es una enfermedad más grave, "los datos hasta la fecha sugieren que el 80% de las infecciones son leves o asintomáticas, el 15% son infecciones graves, que requieren oxígeno y el 5% son infecciones críticas, que requieren ventilación". - Si en caso de la gripe, los casos de infección más grave se producen en niños, mujeres embarazadas, ancianos, y las personas con afecciones médicas crónicas subyacentes, así como personas inmunodeprimidas, en el caso del COVID-19 " nuestra compresión actual es que la edad avanzada y las afecciones subyacentes aumentan el riesgo de infección".

La mortalidad por COVID-19 parece mayor que la gripe aunque, añade la OMS, "tomará algún tiempo para comprender completamente, los datos que tenemos hasta ahora indican que la tasa de mortalidad bruta (el número de muertes reportadas dividido por los casos reportados) está entre 3-4% . Sin embargo, la mortalidad de la gripe estacional estaría muy por debajo del 0,1%., aunque señala de nuevo la OMS, "la mortalidad está determinada en gran medida por el acceso y la calidad de la atención médica".

En la actualidad no hay vacunas o terapias autorizadas para COVID-19, mientras que sí las hay para la gripe estacional. Tal y como recoge la OMS en su página web en estos momentos hay 8 vacunas candidatas en evaluación clínica y 94 en evaluación preclínica.

En el vídeo, basándose en los resultados de su estudio, el doctor Dan Erickson habla de 64 millones de casos detectados en Estados Unidos. Pero, según la Universidad John Hopkins, a día 4 de mayo los casos de Coronavirus en Estados Unidos ascienden a 1.161.805 y 67.913 muertos. Y en el mundo a 3.534.544 casos. Por lo que los casos son muy inferiores a los mencionados por Erickson.

Erickson también hace una comparación de los datos del COVID-19 con los datos de la gripe de la temporada 2017-18 (44.802.629 casos y 61.099 muertes, según el Centro de prevención y Control de Enfermedades). Sin embargo, esto es un error, puesto que las muertes durante la pandemia siguen creciendo y no contamos todavía con cifras cerradas. En este sentido el epidemiólogo y profesor de la Universidad de California Andrew Noymer, crítico con los planteamientos de Erickson y Massihi, ha afirmado que " Las comparaciones de mortalidad por gripe y Covid-19 son una patraña. No caigas en la trampa. La infección por SARS-CoV-2 matará a más personas en los Estados Unidos este año que incluso nuestras temporadas de gripe más graves. Hechos".

No caigas en la trampa. La infección por SARS-CoV-2 matará a más personas en los Estados Unidos este año que incluso nuestras temporadas de gripe más graves

En el video los doctores también critican el confinamiento ya que, según ellos, debilita el sistema inmune al mantenernos alejados de virus y bacterias, y, una vez finalizado el confinamiento, provocará que seamos más vulnerables a las enfermedades. Sin embargo, Marcos López Hoyos, miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Inmunología ha rebatido a VERIFICA RTVE dichos argumentos:

Falsos argumentos contra el confinamiento

No hay evidencias científicas de que el confinamiento obligado durante la pandemia, llevando unos hábitos saludables, sea perjudicial para el funcionamiento de nuestro sistema inmunitario.

Si bien es cierto que el contacto con microorganismos no patógenos durante nuestro desarrollo contribuye a la maduración correcta del sistema inmunitario, "una correcta limpieza de la vivienda y de las zonas de contacto no supone una debilitación de nuestra respuesta inmunitaria" .

Conseguir la inmunidad de "rebaño" sufriendo la enfermedad desencadenada por el coronavirus y causando mortalidad "no es defendible con ningún argumento científico”.

No se ha descrito un aumento de incidencia de infecciones por otras bacterias o virus durante el confinamiento de los países que llevan más tiempo con estas prácticas. Tampoco se han detectado aumento de incidencias de otras enfermedades provocadas por un funcionamiento alterado del sistema inmunitario.

Por su parte, Ángel Gil de Miguel, Catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de Universidad Rey Juan Carlos, ha explicado a RTVE Verifica la necesidad del confinamiento en el caso de España debido al elevado número de población envejecida y vulnerable al COVID-19, a la falta de una vacuna y de tratamientos al inicio de la pandemia, así como al peligro de verse colapsado el sistema sanitario. Y advierte, que, de cara a prepararse para ara futuras pandemias, es necesario dotar a la sanidad de más recursos; más UCIS, más EPIS para los sanitarios y el reforzamiento de la atención primaria.

En esta misma línea, en el estudio (apoyado por la OMS) "Quarantine alone or in combination with other public health measures to control COVID‐19: a rapid review" , publicado el 8 de abril se señala que la cuarentena es importante para reducir la incidencia y la mortalidad durante la pandemia del COVID-19. Su aplicación temprana y su combinación con otras medidas de salud pública es importante para garantizar su efectividad .

Los casos de Suecia y Noruega

Dan Erickson y Massihi también afirman que no es necesario el confinamiento si se valoran los datos de Suecia y Noruega. Así, señalan, en Suecia, con 2 millones de casos, y sólo con medidas de distanciamiento social, pero sin cerrar colegios ni comercios, ha habido 1.765 muertos.

Noruega, por su parte, donde se ha aplicado el confinamiento general, ha habido 1.3 millones de casos y 182 muertos, lo que afirman es "estadísticamente insignificante respecto a 1.700'. Sin embargo, dichas cifras han variado sustancialmente. Así tal y como recoge la Universidad Hopkin, a día 4 de mayo,

Suecia tiene confirmados más de 22.721 casos confirmado , 2.769 muertos y una tasa de 27,19 fallecidos por cada 100.000 habitantes. Por su parte, Noruega tiene 7.904 casos confirmados, 214 muertos y 4.03 muertos por cada 100.000 habitantes. Desde la OMS, que ha defendido las medidas de confinamiento durante la pandemia, se ha alabado el modelo establecido en Suecia como “un modelo para alcanzar una nueva normalidad” para aquellos países que abandonen el confinamiento.

Por tanto, desde VERIFICA RTVE concluimos que no se pueden hacer comparaciones entre los datos de la gripe y el coronavirus y tampoco plantear que el confinamiento no es una medida adecuada basándose en que perjudica a nuestro sistema inmunitario.