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Una de las mujeres que han acusado a Plácido Domingo de acoso sexual: "Me quedé helada de terror"

  • Ocho cantantes y una bailarina han acusado al cantante de acoso sexual en los últimos 30 años
  • No solo describen escenas de acoso e intimidación, si no también las secuelas que siguen sufriendo

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Una de las mujeres que acusan a Plácido Domingo de acoso sexual: "Me esperaba entre bambalinas"

Chantajes, intimidación, tocamientos... Las nueves mujeres -ocho cantantes y una bailarina-, que han acusado a Plácido Domingo de acoso sexual cometido supuestamente a lo largo de las tres últimas décadas, no solo han descrito el clima de miedo en el que desarrollaron su carrera profesional con el artista, si no también las secuelas que las han acompañado durante todos estos años.

Solo una de ellas, la mezzosoprano Patricia Wulf, se ha atrevido a dar la cara públicamente. La artista retirada, de 61 años, asegura que tiene un un testigo que respaldará su acusación. En una entrevista de tres a cuatro horas con la Associated Press, la agencia que ha sacado a la luz los testimonios de estas mujeres, Wulf señala que "cada vez que salía del escenario" Domingo la esperaba, se le acercaba mucho y en un susurro le decía: "'¿Patricia, tienes que marcharte a casa esta noche?".

"Mi relato de lo que ocurrió es exacto", ha afirmado a Efe la excantante, quien en su currículo asegura haber cantado "en múltiples ocasiones" con Plácido Domingo en la Ópera Nacional de Washington, institución de la que el cantante español fue también director artístico y director general. "Doy el paso adelante ahora porque espero que pueda ayudar a que las mujeres hablen públicamente o que sean suficientemente fuertes como para decir 'no'", ha declarado a AP Wulf, quien aseguró que, tras numerosos incidentes de acoso, en 1991 accedió a tener relaciones sexuales con Domingo.

"¿Cómo le dices que no a Dios?"

Otra de las mujeres que acusan a Domingo de acoso tenía 27 años en 1998, cuando se acababa de anunciar que el tenor se convertiría en director artístico de la Ópera de Los Ángeles. Tras conocerla en un ensayo, comenzó a llamarla a su casa. "Me decía: 'Te voy a hablar como el futuro director artístico de la compañía" y mencionaba posibles papeles para ella. "Entonces bajaba la voz y decía: 'ahora te voy a hablar como Plácido" y le pedía que quedaran para tomar una copa, ver una película o en su apartamento para que él le hiciera el desayuno.

Durante una de las frecuentes visitas sin avisar a su camerino, la cantante cuenta cómo el tenor se inclinó para besarla en la cara y apoyó una mano en un lado de su pecho.

Desde el principio, la joven sintió pánico y se vio atrapada. "Estaba totalmente intimidada y sentía que decirle que no sería como decirle que no a Dios. ¿Cómo le dices que no a Dios?", describe. Comenzó a dejar de contestar el teléfono y en persona le daba excusas. Cuando le dijo que estaba casada, Domingo respondió "es una vergüenza que tu marido no entienda sobre tu carrera".

Me sentía como una presa

Después de una actuación, el tenor la llamó y le dijo que tenía champán y que podía recogerla para celebrarlo. En ese momento, cuenta, tuvo "una sensación de fatalidad inminente", de que "no iba a tener una carrera en la ópera si no cedía". Así que accedió. En su apartamento, la desnudó, la besó y se acariciaron. El tenor continuó persiguiéndola durante las siguientes semanas. "Me sentía como una presa. Como que estaba siendo cazada por él", asegura.

Domingo, de 78 años, ha afirmado que siempre creyó que todas sus "interacciones y relaciones" con mujeres eran "bienvenidas y consensuadas", y que las "alegaciones" de "individuos anónimos" que cita la agencia "datan al menos de 30 años atrás" y son "profundamente preocupantes" e "inexactas". "Reconozco que las normas y estándar de la actualidad son muy diferentes hoy de lo que eran en el pasado", ha añadido.

"¿Puedes venir a mi apartamento para ensayar?"

Otra cantante que trabajó en Los Ángeles a mediados de los 2000 cuenta que ya conocía la reputación de Domingo cuando este tomó un interés extremo en su carrera. "Al principio no tenía miedo, pensaba que podía manejarlo", dice. Ella se aseguraba siempre de tener una excusa para irse a casa al acabar el trabajo. Pero una noche después de un ensayo, Domingo la cogió con la guardia baja y le pidió que lo acercara en coche a su casa. A mitad de camino, le puso la mano en la pierna y cuando llegaron a una entrada lateral le dijo que parara a un lado. "Se inclinó e intentó besarme", recuerda la cantante.

Semanas después, Domingo se acercó a ella una noche en la que sabía que estaría hasta tarde. "He estado intentando coincidir contigo durante semanas para trabajar en esta aria. Quiero escucharte en este papel. ¿Puedes venir a mi apartamento para ensayarla?", le dijo. Según la cantante, esta vez su tono era impaciente. "Sentía que había alargado esto y le había evitado durante seis semanas, pero él era Plácido Domingo y era mi jefe y me estaba ofreciendo trabajar conmigo en un papel".

Metió la mano debajo de mi falda y entonces fue cuando tuve que salir de ahí

Así que fue a su apartamento, donde efectivamente, ensayaron el aria al piano. "Me preparó y me hizo muchos elogios", pero cuando terminaron, "se levantó, metió la mano debajo de mi falda y entonces fue cuando tuve que salir de ahí", recuerda. La cantante relata cómo Domingo la siguió al pasillo y le rogó que se quedara. Ya en su coche, la mujer permaneció sentada, conmocionada durante "un largo rato hasta que sintió que podía conducir". "Estaba aterrorizada de volver al trabajo", asegura. "Estuve helada de terror durante todo el contrato". Desde entonces ha cantado en la Ópera Metropolitana de Nueva York y en la Ópera de San Francisco, entre otras, pero no ha vuelto a ser contratada en Los Ángeles ni para trabajar con Domingo. "He sido dura conmigo misma durante un tiempo", afirma. Pero "tener una sesión de preparación con alguien que se ofrece a prepararte no es consentir en tener sexo".

El resto de mujeres describen el mismo comportamiento. Todas eran por aquel entonces jóvenes y empezaban sus carreras en lugares como la Ópera de Washington, la Ópera de Los Ángeles y otros famosos teatros.

Tras las acusaciones de acoso sexual, la Ópera de Los Ángeles ha anunciado este martes que abrirá una investigación. La Orquesta de Filadelfia ha cancelado una actuación de Domingo que estaba prevista para el 18 de septiembre como la gran apertura de su temporada de conciertos.