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La primera casa del suntuoso sueño de Nerón abre a las visitas

  • El incendio de Roma detruyó este edificio, que ha tardado diez años en restaurarse
  • Sus salas se conservan parte de los frescos, que representan escenas de ritos en honor al dios Baco

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Frescos del "Domus Transitoria" de Nerón
Frescos del "Domus Transitoria" de Nerón

El incendio del año 64 d.C que devastó Roma y destruyó y condenó al olvido la primera casa del emperador Nerón en la colina del Palatino vuelve a salir a la luz tras diez años de restauraciones y desde este viernes podrá ser visitada.

La había llamado Domus Transitoriam, ya que su sueño era la de construir una aún más suntuosa como así ocurrió con la que la sustituyó tras el incendio, la Domus Aurea, pero la primera casa de Nerón fue ya un ejemplo de magnificencia y refinamiento y los frescos y mármoles que se han conservado así lo demuestran.

El primero en hablar de ella había sido el historiador y biógrafo Suetonio (70-126 d.C) que en su "Vida de Nerón" escribía: "Se hizo construir una casa que del Palatino llegaba al Esquilino, y que llamó Transitoria, después, cuando un incendio la destruyó, la hizo reconstruir y la llamó Áurea".

Solo una pequeña parte de la residencia del emperador

El sueño de Nerón era que su residencia fuera poco a poco extendiéndose por toda la Urbe y comenzó con esta casa en el Palatino, de la que se conocía poco y que quedó prácticamente ensombrecida por la grandeza de la posterior, la Domus Áurea.

"Esta extraordinaria apertura contribuye a definir el itinerario de la época de Nerón dentro del área arqueológica que se extiende desde Colle Oppio hasta el Palatino, uno de los recorridos más fascinantes de la Antigua Roma", explicó la directora del área arqueológica del Coliseo, Alfonsina Russo.

Interior de una de las habitaciones del "Domus Transitoria" de Nerón

Los nuevos espacios subterráneos, debido a las construcciones sucesivas de los emperadores, a los que se accede por una estrecha escalera, suponen más de 800 metros cuadrados, solo una pequeña parte de lo que fue la primera residencia de Nerón construida entre el 60 y el 64 d.c.

El visitante además de observar los vestigios conservados, podrá recrearse, gracias a una iluminación especial que reproduce la luz del día, proyecciones audiovisuales y visores de realidad virtual, en las maravillas que hizo construir para su primera residencia el excéntrico emperador.

Descendiendo desde los llamados "Baños de Livia" de la Domus Flavia, se puede observar una de las salas más opulentas que se han descubierto: un enorme triclinio que hacía las veces de teatro y en el que Nerón entretenía a sus invitados con espectáculos de agua.

La tecnología aplicada a la arqueología

Con la nueva tecnología y una importante investigación científica y arqueológica, los visitantes podrán gracias a unos visores descubrir las hornacinas de mármoles policromados de las que brotaban fuentes de agua de la boca de esculturas a forma de delfines.

Ante ella se alza un pabellón sostenido por columnas de pórfido donde a Nerón le gustaba tumbarse y que representa el corazón de la casa y está rodeado por una serie de habitaciones que estuvieron lujosamente decoradas.

En las salas se conservan aún parte de los frescos que representan escenas de ritos en honor al dios Baco en colores ocres.

Imagen que muestra algunos de los hallazgos arqueológicos del "Domus Transitoria" de Nerón

Recorriendo los pasillos cubiertos de inmensas bóvedas donde aún se atisban los mármoles y los motivos dorados que las cubrieron, se llega a la sala más grande donde una vez hubo un inmenso ninfeo.

En el fondo otro enorme espacio dedicado a la Latrina, y con capacidad para hasta 50 personas, y que se cree podría estar destinado a los trabajadores que construyeron la sucesiva Domus Area.

Obsesionado por los lujos de las regias de la dinastía de los Tolomeos de Alejandría en Egipto, la primera casa de Nerón estaba atravesada por cursos de agua y abundaban las fuentes.

La Domus Transitoriam condenada al olvido por los arqueólogos durante décadas fue descubierta por Giacolo Boni entre 1910 y 1914 y después el británico Thomas Ashby contribuyó a localizar otras zonas.

En ocasión de la apertura de esta nueva atracción turística en Roma, han llegado piezas de los frescos de las paredes de las casas de Nerón que se exhibían en el Museo arqueológico de Nápoles y que ahora serán expuestas durante el recorrido.

Los arqueólogos y restauradores que han trabajado en el proyecto destacan la importancia de esta casa que inspiró, y sin la cuál no habría existido la Domus Aurea.