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Muere Totó Riina, el sanguinario capo de la mafia siciliana

  • El líder de la Cosa Nostra ha muerto en la cárcel de causas naturales
  • Fue condenado a 26 cadenas perpetuas por 150 asesinatos
  • "No es el fin de la Mafia", advierte la presidenta de la comisión parlamentaria antimafia

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Muere en la cárcel el capo mafioso italiano Salvatore 'Totò' Riina

Salvatore Totó Riina, uno de los más temidos capos en la historia de la Mafia, ha muerto este viernes en la cárcel a los 87 años de edad y tras casi un cuarto de siglo en prisión.

Riina ha muerto en el hospital penitenciario de Parma, donde cumplía 26 cadenas perpetuas por 150 asesinatos cometidos entre 1969 y 1992, incluidos los de los jueces antimafia Giovanni Falcone y Paolo Borsellino.

El capo mafioso, se encontraba en coma inducido desde hace cinco días, después que su salud se deteriorara tras dos operaciones. Riina estaba sometido al régimen carcelario conocido como "41 bis", que prevé el aislamiento de los presos y prohíbe las visitas. Sin embargo, el jueves el ministro de Justicia de Italia, Andrea Orlando, firmó una orden para que su familia pudiera despedirse.

Imagen de 1995 en la que se ve a Salvatore "Totó" Riina, compareciendo ante el tribunal penal de Regio de Calabria por el asesinato del juez Antonino Scopelliti. Sintesi/ma

"La Bestia"

Apodado La Bestia por su violencia, “Riina empezó su carrera criminal en la localidad siciliana de Corleone después de la Segunda Guerra Mundial.

Su reinado en la Cosa Nostra coincide con un periodo de florecimiento económico gracias al tráfico de heroína con EE.UU. y a la creciente influencia política tanto en Sicilia como en el Estado italiano.

Sin embargo, debido a la brutalidad de los métodos de Riina, decenas de miembros de la mafia rompieron el código de silencio (la omertá) y testificaron en los años 80 y 90, lo que permitió a los jueces Falcone y Borsellino desentrañar los delitos de Cosa Nostra y perseguir a sus líderes.

Fue Informe - La captura del padrino - Ver ahora

El arresto de Riina en 1993, tras más de 20 años escondido, ocurrió poco después de que Falcone y Borsellino fueran asesinados, y coincidió con el proceso de Manos Limpias del fiscal Antonio Di Pietro que puso fin al régimen italiano de corrupción política conocido como Tangentopoli.

La presidenta de la comisión antimafia del Parlamento italiano, Rosy Bindi, ha advertido que el fin de Riina no es el fin de la Mafia, y que esta constituye aún "un sistema criminal de alta peligrosidad".

"Totò Riina ha sido el jefe indiscutible y el más sanguinario de la Cosa Nostra que cometía atentados. Esa mafia ya había sido derrotada antes de su muerte gracias al duro empeño de las instituciones y al sacrificio de tantos hombres valientes y justos", ha declarado Bindi.