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'Yo fui a EGB 3', el libro más "costumbrista y a pie de calle" de la saga

  • Jorge Díaz y Javier Ikaz traen nuevos recuerdos 'egeberos' en el tercer libro de la saga
  • En Madrid podrá visitarse una pequeña exposición con objetos de la época

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Los creadores de 'Yo fui a EGB' publican la tercera entrega

Las canciones para jugar al elástico y a la comba, el látigo, los autos de choque y el balancé o barco pirata de la feria y la muñeca chochona de la tómbola, las cortinas hechas con tiras de macarrones en las tiendas y las casas del pueblo de los abuelos... Vuelven los recuerdos 'egeberos' en Yo fui a EGB 3 (Plaza y Janés, 280 páginas, 18,90€), el libro "más costumbrista" y "más a pie de calle" de la saga, según sus autores, Javier Ikaz (1978) y Jorge Díaz (1971).

Con más de 300.000 libros vendidos de Yo fui a EGB (2013) y Yo fui a EGB 2 (2014) y casi un millón de seguidores en el grupo de Facebook en el que nacieron, su regreso a las librerías se ha convertido en otra tradición más de estas fechas, como el turrón El Almendro y el Gordo de Navidad. Y es que su comunidad de seguidores, y la propia generación egebera (aquella que dio clase durante los 70, 80 y principios de los 90 bajo el manto de la Ley de Educación General Básica), no se cansa de estos libros y ya están incluso preguntando que "para cuándo el cuarto".

El aula de 'Yo fui a EGB'.

Así lo explican Jorge Díaz y Javier Ikaz en una entrevista con RTVE.es, sentados en una mesa camilla y con un tablero del Cluedo desplegado sobre la mesa -"¡cuidado de que no se pierdan las fichas!"-. Y es que, para la presentación en Madrid de Yo fui a EGB 3, han montado una pequeña exposición que recrea una casa y un aula de la época "para que la gente pueda meterse en el escenario de los libros", explica Jorge.

Instalada en el Espacio Dcollab (en la calle San Joaquín, 2, de Madrid, y abierta al público desde este viernes 11 al domingo 13 de 12.00 a 21.00 horas), allí encontramos pupitres, pizarras, máquinas recreativas y de pinball, una mesa camilla, sofás de escay, estanterías repletas de vinilos, cintas VHS y libros de los Hollister... "Al final la gente lo que quiere es tocar las cosas, que somos muy analógicos", dice Javier.

Recuperar la "cultura popular"

En las páginas del tercer libro, encontramos "temas que se habían quedado fuera" en las anteriores ediciones, como las manías de los profesores y sus motes, un homenaje a las vacaciones en el pueblo en la casa de los abuelos, las atracciones de feria o los juegos del recreo y las canciones que se cantaban para saltar a la comba en el descampado. "Queríamos recuperar esas tonadillas, esas canciones que ya forman parte de nuestra cultura popular y que muchas madres nos pedían porque habían regalado una cuerda a su hija pero no se acordaban bien de qué decían", cuenta Jorge Díaz.

También hay capítulos dedicados a las trolas que contaban los padres a sus hijos -tipo: "si te haces pipi en la piscina, te rodea un círculo rojo"-, a los "colores, olores y sabores" de la EGB y otro titulado "Listamanía" con, entre otras, listas con las mejores pelis de terror, programas infantiles, chicos guaperas y chicas sex symbol, los regalos queridos y no queridos de la Primera Comunión.

El típico cartel de ambulatorios y hospitales.

Otra sección, titulada "¡Cómo hemos cambiado!", se dedica a analizar cómo hemos cambiado en estos años: "Cosas que antes eran lo más normal del mundo, y ahora chocan o no son políticamente correctas, como la Kina San Clemente -vino dulce de 13 grados de alcohol- que se le daba a los niños para que les entrara hambre", ríe Javier, que recuerda también los chistes homófobos de Arévalo o sketchs como el de Martes y 13 de la mujer que decía que su marido le pegaba.

"Hoy en día, afortunadamente, hemos mejorado en cosas, pero también nos hemos vuelto un poco asépticos. Vivimos en un mundo en el que no queremos que nada salga de la norma, pero lo suyo sería un equilibrio", añade el autor, que pone el caso de los parques de columpios, antes con tornillos oxidados y lleno de piedras y ahora con suelo de goma.

"Los que lo han leído ya, dicen que es el libro de los tres con el que más identificados se han sentido, el más costumbrista, porque hablamos menos de pelis o series de televisión, y más de las cosas que hacíamos. Nos ha quedado el libro de más de pie de calle", afirma Javier Ikaz.

Pero también admiten que ha sido, en un primer momento, el libro "más complicado" a la hora de buscar temas novedosos, aunque una vez puestos con las manos en la masa, rodó solo. "Hasta que no ves el libro en tus manos, no eres consciente de cómo va a quedar, y la verdad es que fue una sorpresa lo bien que ha quedado. A mí me parece el mejor de los tres, el más equilibrado", afirma Jorge Díaz.

El libro incluye, como es tradición, varios extras, como dos tiras de cromos y un póster desplegable de los personajes más icónicos de la época.

Un cuarto si la gente lo pide

Aunque cada vez que terminan uno, piensan que será el último después de ponerle tanto esfuerzo, no descartan que haya un cuarto. "Si los libros funcionan y el público te pide más, sería absurdo no hacerlo", opina Jorge, que cree además que el tema EGB es "interminable" porque abarca más de 25 años. "La clave será el momento en el que veamos que no hay nada más que contar, que no forcemos", añade Javier.

Al final, la trilogía en conjunto se ha convertido prácticamente en una enciclopedia por tomos. "Nos dicen que los tres libros juntos son un documento muy bonito de cómo era aquella época, para ver cómo era la sociedad española desde diferentes temáticas", afirman.

Tanto Javier como Jorge son ya padres, así que les preguntamos si tienen tentaciones de ir guardando juguetes y cosas de sus hijos para publicar dentro de 30 años un Yo fui a la ESO: "Yo sinceramente creo que no se podrá hacer un libro como Yo fui a EGB porque hoy en día ya está todo en fotografías y en internet. No tiene la misma gracia. La magia que tienen estos libros es ver cosas que no habías vuelto a ver, que recordabas de la infancia pero no habías visto más, como la botella de Calcio 20, que tomaba todo el mundo y de repente aparece una de una persona que la conserva. Eso hoy en día es impensable", sostiene Jorge Díaz.

Estos chicos parece que no son nada nostálgicos, "más que nada porque no hay nostalgias como las de antes".

El látigo, una de las atracciones míticas de la feria.

Cuestionario ochentero (y 3)

-Coche familiar: Ford Fiesta color coca-cola, con el radiocassette estropeado (Javier). Como mi padre era taxista, lo cambiamos mucho: Seat 131, Crhysler 150 y un Peugeot 505 que heredé yo al sacarme el carné (Jorge)

-Cánica favorita: Una transparente que si mirabas a través parecía la superficie de la Luna (Javier). Los canicas gordas (Jorge).

-Chicle: El de la serie del momento, que no tenía marca (Javier). El Cosmos, negro de regaliz (Jorge).

-Diccionario de clase: El Sopena de las banderitas (Javier y Jorge).

-Regalo del día del padre o de la madre: Un cenicero espantoso de arcilla que además ponía 'no fumes papá' (Javier). La marquetería, que luego quedaba hecha un churro (Jorge).

-Libro infantil: El de Borja y Pancete, un libro de lectura de Anaya (Javier). Los Hollister (Jorge).

-Juego del recreo: El esconderite (Javier). Muchos (Jorge).

-Vuestro mote: El Algarrobo (Javier). El Koala (Jorge).

-Excursión colegial: Una visita a una granja, en la que además dormimos (Javier). A mí nunca me llevaron y me quedó el trauma (Jorge).

-Manzana o algodón de feria: Ninguna, era demasiado dulce (Javier). Las dos, no puedo elegir (Jorge).

-Beta, VHS o 2000: VHS (Javier). Beta, aunque al final tuvimos que acabar comprando el VHS (Jorge).

-Personaje de La Bola de Cristal: La bruja avería (Javier y Jorge).

-Película que os dio mas miedo: El resplandor (Javier). El misterio de Salem Slot (Jorge).

-Póster en la habitación: Bruce Lee y El equipo A (Javier). De todo mezclado, de ACDC a Samantha Fox, o de V (Jorge).

-Scalextric o Ibertren: Scalextric (Javier). Me gustaba más Ibertren, pero no tuve ninguno (Jorge).

-Atracción de feria: Autos de choque y balancé (Javier). El látigo (Jorge).

-Zapatillas deportivas: J-Hayber (Javier). Las J-Hayber y John Smith (Jorge).