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'The cartoonist', "Un homenaje al cómic como arte"

  • Paco Hernández y Daniel Cardiel retratan el mundo del 9º Arte
  • En una historia que también trata de las relaciones paterno-filiales

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Fragmento de la portada de 'The Cartoonist'
Fragmento de la portada de 'The Cartoonist' Edicions De Ponent

The Cartoonist (Edicions de Ponent) es un cómic sorprendente por varios motivos, primero porque es una gran historia sobre las relaciones paterno-filiales y segundo, porque es uno de los más bellos homenajes al mundo del cómic, a los autores y a los aficionados, que hemos leído. Es obra del guionista Paco Hernández (Rosa y Javier) y del dibujante Daniel Cardiel (Los Ultomates).

The Cartoonist –asegura Paco- narra la historia de Peter Simmons, hijo de uno de los mayores autores de cómic del siglo XX, Jacob Simmons, que no tiene muy buen recuerdo de su padre, algo que en cierto modo está afectando a la relación con su hijo. Es por ello que accede a dar un discurso en la Comic Con de San Diego del año 2000, en el 10º aniversario de la muerte de su padre, para dejar su pasado atrás de una vez por todas, aunque ello le obligue a soportar un viaje de punta a punta de Estados Unidos en un autobús lleno de fans de su padre”.

Es un homenaje al cómic como arte –continúa el guionista-, a una época, a una generación de autores, a los niños de entonces, a los adultos de hoy, a los sacrificios… hemos procurado que todos ellos tengan cabida en la novela gráfica. Sobre lo especial de este mundo, no te engaño, es mi mundo. He crecido con él, parte de mi persona viene determinada por esta afición; gracias al cómic he conocido a muchos de mis mejores amigos y he vivido algunas de las situaciones más maravillosas de mi vida”.

“Si mi pasión fuera la Fórmula 1 probablemente habría escrito sobre Fórmula 1, pero el cómic es mi pasión y la de Daniel Cardiel y, como tal, necesitamos reivindicarla. Tal y como dice uno de los personajes de The Cartoonist: “el cómic abarca todo un mundo de historias, de posibilidades y de talento que es difícil de explicar si no lo compruebas por ti mismo”.

Daniel Cardiel, un descubrimiento

Ya sabíamos que Daniel Cardiel se manejaba estupendamente en el humor gracias a Los Ultomates, pero ahora se estrena en la novela gráfica y confiesa que ha sentido: “Muchas emociones. Yo comencé a leer cómics en los 80, así que, aunque no seguí en su día a clásicos como Eisner y Kirby, pertenezco a una generación de fans de autores que sí lo hicieron y que nos transmitieron su respeto y admiración por ellos. Ha sido un lujo reflejar el cómic USA del siglo XX en mi debut (gracias, Paco)”.

“Hubo un momento particularmente emocionante... –continúa el dibujante- Cierto autor mítico tiene un pequeño papel en la novela y cuando comencé a abocetar su primera aparición lo hice como con cualquier otra página; pero al ponerme a limpiar los lápices tuve un pequeño momento de pánico. Dibujar a uno de los genios que definieron muchos de los recursos que estás utilizando (aunque sea inconscientemente) impone”.

Preguntamos a Daniel qué se deja un dibujante en cada página: “Mucho esfuerzo, y parte de tu forma de ser, de tu carácter. Al trabajar sobre guión ajeno tienes que seguir las pautas del escritor, pero eso no implica que debas limitarte a "traducir" las imágenes de su cabeza. En mi caso, me encanta jugar con los planos y la forma de las viñetas. Mi planteamiento siempre fue que, si sorprendía a Paco (siendo fiel a su guión), mantendría enganchado al lector”.

Una historia familiar

Pero, como comentábamos al principio, The Cartoonist también es una gran historia familiar, como nos cuenta Paco: “Encontramos que era la forma ideal de introducir al lector lo que supone la afición por los comics o, si ya era aficionado, provocarle como mínimo la nostalgia suficiente para que se identificase con nosotros. Cada persona del autobús representa un tipo de relación: padre-hija, amigos de toda la vida, matrimonio, etc. Sin embargo, era la historia de Peter la que al final nos ganó mientras creábamos la obra, el paso de los años como excusa para mostrar distintas generaciones e intentar un reencuentro padre-hijo, pese a todo”.

“David Macho lo resume muy bien en su introducción, los hijos mayormente no apreciamos el esfuerzo de nuestros padres… hasta que somos mayores o es demasiado tarde. Con el cómic sucede igual, nunca sabe lo que te puedes estar perdiendo, forma parte de su magia”.

El guionista confiesa que, a pesar del tema, este no tiene demasiado de autobiográfico: “No, para nada, en esta ocasión mi trabajo ha consistido en reflejar la vida de muchas otras personas, o almenos eso he intentado”.

Un homenaje a Will Eisner y Jack Kirby

Pero The Cartoonist también es un homenaje a la edad de oro del cómic americano y a dos de sus leyendas: Will Eisner (The Spirit) y Jack Kirby (Los 4 fantásticos, Los Vengadores…) “En The Cartoonist Will Eisner lo es todo –asegura Paco-. Es a raíz de leer su biografía que surge la idea para la novela gráfica pero es curioso cómo, después de investigar muchos más autores (Jack Kirby, Al Prat, John Buscema, Harvey Kurtzman, Joe Kubert, etc.), encuentras denominadores comunes en muchos de ellos: tuvieron que dejar sus estudios para trabajar, la mayoría fueron autodidactas e incluso con sus horas y horas de dedicación lograban mantener a sus padres y hermanos con su sueldo aunque a veces se basara únicamente en limpiar los lápices de otros autores, entintar o incluso barrer el estudio”.

“Tanto Will como Jack –continúa el guionista- luchaban a favor de los derechos de los dibujantes, algo que hemos querido reflejar en la novela gráfica. Estamos hablando de derechos que los autores rara vez veían materializados de forma económica y que únicamente recibían pagos “por página”. De ahí que haya referencias a sus sueldos así como el discurso de Frank Miller en un homenaje a Kirby delante de toda la plantilla de Marvel. Es por ello que Jacob Simmons, el autor que inventamos para el tebeo, es Eisner, Kirby, Kubert, etc. e incluso Liefield y Jim Lee! Aparecer, como tales, podemos ver a varios rondando en varias viñetas y reflejados en frases de los personajes, aunque al final nos permitimos el lujo de que uno de ellos fuera la inspiración de Peter, y hasta ahí puedo leer. Sólo os diré que es mi momento favorito del tebeo y con el que más me emociono, Dani me emocionó sobremanera”.

Otros homenajes

Pero Eisner y Kirby no son los únicos que realizan cameos en estas páginas: “Hay muchos cameos –confiesa Daniel-, desde editores míticos a fans, pasando por guionistas, dibujantes, representantes (nuestro prologuista David Macho), prensa especializada e incluso cosplayers. El guión de Paco incluía breves intervenciones en ciertos momentos significativos (nadie reconocerá a Frank Miller, que a principios de los 90 no llevaba sombrero ni barba, aunque sí melena), pero con lo que nos volvimos un poco locos los dos fue con los cameos, muchos atemporales, de nuestros autores favoritos, colegas nacionales, colaboradores, grupos de facebook, amigos... y por supuesto nosotros”

Incluso el cómic que dibuja el protagonista está basado en otros clásicos, como nos comenta Daniel: “Paco me definió a King Shaman como un homenaje a Mandrake el mago, pero al no estar muy familiarizado con él lo acerqué más al Doctor Extraño. Para mí, Night Adventures vendría a ser una serie de superhéroes con aires pulp. No me viene a la cabeza ninguna serie que se haya perpetuado tantas décadas con el mismo autor, así que a la hora de reflejar sus épocas utilizamos distintos trucos (tramas, composición, entintado...) pero con un estilo similar”.

Peter Pan –continúa el dibujante- es la metáfora perfecta para el protagonista Peter, ya que hay una parte de su infancia que no quiere abandonar, aunque en su caso y para su desgracia, no es precisamente la parte más alegre.

Por último, los aficionados al cómic disfrutaran de otros homenajes menos evidentes: “Los más explícitos –confiesa Daniel- fueron idea de Paco: Aquel momento de Kitty Pryde gritando "El profesor Xavier es un idiota", o la imagen icónica de Batman con Robin muerto en brazos, además de ciertas frases reales de autores y otros detalles”.

“Yo no incorporé homenajes tan claros –nos comenta Daniel-, pero en las páginas ubicadas en la San Diego Comic Con (SDCC) aproveché cualquier rincón para meter guiños a personajes y colecciones de cómic, y a la cultura popular (y friki) en general. Los flashbacks también se acabaron convirtiendo en pequeños homenajes. Paco me propuso hacer las escenas de Jacob Simmons con composiciones al estilo de Eisner, y de ahí lo trasladé a otros momentos, inspirándome en cómics de hazañas bélicas, underground o románticos”.

“No hemos estado en San diego”

La comic-con de San Diego, donde está ambientada la historia, es la más importante del mundo, sin embargo, nuestros autores confiesan que no han estado allí, como asegura Paco Hernández: “Hace poco hablaba con Daniel Cardiel sobre ello porque creo que hemos conseguido dar el pego. No, lo más cerca que he estado ha sido en Washington, así que imagina. Sin embargo ahí está, es nuestra meca, nuestro viaje pendiente, nuestro y el de muchos más aficionados. San Diego, tal y como intentamos reflejar en el cómic, es más que una simple convención de cómic, se muestra no sólo lo que es el tebeo sino todo aquello en lo que se desarrolla y deriva gracias a él: cine, videojuegos, series de televisión, merchandising, cosplay… representa que tu afición se complemente y desenvuelva con otras haciendo de ella algo interminable de lo que nunca te vas a aburrir. Y más, reuniones de amigos, encuentros con autores… te encuentras rodeado las 24 horas de gente que vive, respira y simpatiza con aquello que aprecias”.

Los salones de España son fantásticos, cada vez mejores –añade Daniel-, pero no creo que sean comparables con eventos como la SDCC. Ya sólo por magnitud: espacio, cantidad de visitantes, autores, hasta estrellas de cine... Es fascinante. Eso sí, en cierto modo llegamos a visitar el Convention Center. En nuestro afán documentador acabamos recorriendo sus pasillos con Google Maps, e incluso probé distintas carreteras para que la llegada a San Diego fuera lo más fiel posible”.

Por último, ambos autores nos han avanzado sus proyectos: “En estos momentos –asegura Paco- estoy trabajando en varios; uno de ellos inspirado en una etapa de mi vida que duró 15 maravillosos años, otro sobre un guión de una película que escribí hace tiempo y que he decidido llevar al cómic y un tercero que, pese a que mucha gente nos ha preguntado sobre una posible continuación, sentimos defraudarlos pero sería ni más ni menos que la precuela de Rosa y Javier aunque con otros personajes como protagonistas. Tengo la suerte de poder decir que cuento con compañeros que me apoyan y comparten las historias que quiero contar, poniéndolo todo de su parte en sus lápices. Todo un lujo”.

Daniel, por su parte: “Acabo de terminar una colaboración para el nº 6 de la revista Thermozero, de mis compatriotas maños Víctor Romano y Óscar Senar, que se publicará antes de diciembre. Así que ahora mismo necesito reposo, ya que tengo un trabajo de oficina a jornada completa y después de unas semanas dibujando acabo exhausto. Para el año que viene quiero desarrollar un par de proyectos como autor completo... y a ver qué pasa”.

Mientras podemos disfrutar de este cómic que es uno de los mejores homenajes a este mundillo que hemos leído. Y que esconde numerosas sorpresas (incluyendo páginas parecidas a Dónde está Wally, pero con autores de cómic).

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