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El Ejército ucraniano entra en los focos prorrusos del este para detener la sublevación

  • El presidente ucraniano dice tener el control del aeropuerto de Kramatorsk
  • Una agencia local dice que el tiroteo ha dejado varios muertos
  • También han iniciado el asalto en la ciudad de Sláviansk, baluarte prorruso
  • El jefe de la operación "antiterrorista" amenaza con "aniquilar" a los sublevados

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El Ejército ucraniano entra en los focos prorrusos del este para detener la sublevación

Se acabaron los ultimátums. Las fuerzas armadas ucranianas han lanzado una "operación especial" contra los prorrusos sublevados en las ciudades de Kramatorsk y Sláviansk, en el este del país, según han anunciado las fuerzas de seguridad del país.

El presidente interino de Ucrania, Alexadr Turchínov ha informado oficialmente de que las tropas han conseguido retomar el control del aeropuerto de Kramatorsk, una ciudad de unos 165.000 habitantes.

Periodistas locales citados por la agencia Interfax aseguran haber oído disparos desde el aeropuerto y que un avión de combate volaba a baja altura en el área. Un representante de las llamadas fuerzas de autodefensa prorrusas de Kramatorsk ha confirmado un tiroteo en el aeródromo en el curso del cual se habrían producido "uno o dos heridos". Según la agencia UNN, un portavoz del Ministerio de Defensa de Ucrania ha señalado que "hay muertos".

"En la madrugada de hoy (martes), en el norte de la región de Donetsk, ha comenzado una operación antiterrorista", informaba esta mañana Turchínov al inaugurar la sesión plenaria de la Rada Suprema, pero no ha sido hasta esta tarde cuando se ha producido el asalto.

El presidente interino de Ucrania, Alexadr Turchínov, ha anunciado que ha dado comienzo una nueva operación ¿antiterrorista¿ en la región de Donetsk, en el sureste del país, donde milicias prorrusas han ocupado edificios administrativos y comisarías. Moscú ha advertido de que el uso de la fuerza en estas regiones es ¿inaceptable¿.

El jefe de la operación antiterrorista lanzada por Kiev, el general Vasili Krútov, ha advertido a las milicias prorrusas de "aniquilará" a quienes no depongan las armas. 

"Los ultimátums son asunto de civiles. Esto es una operación militar", dijo Krútov a un grupo de reporteros cerca de la localidad de Izium, en la región ucraniana de Járkov, antes de que comenzara el asalto.

Krútov, general de los servicios secretos ucranianos, ha estimado en "unos 300 a los hombres armados que actúan en el este de Ucrania, en su mayoría en Sláviansk", ciudad de la región oriental de Donetsk, limítrofe con Rusia.

Blindados a 40 kilómetros de Slaviansk

Al menos una veintena de blindados del Ejército ucraniano están estacionados en la localidad de Izium, a unos 40 kilómetros de Sláviansk, baluarte de las milicias prorrusas y se encuentran aparcados en un cruce de carreteras junto al cual aterrizaron dos helicópteros de transporte militar.

En Izium, localidad de la región de Járkov, los militares ucranianos conversan de manera distendida junto a los blindados y camiones ante la atenta mirada de un nutrido grupo de periodistas.

Kiev anunció dos ultimátums -el último venció este lunes- sin resultado mientras los grupos prorrusos iban ganando terreno en el este del país, donde se han hecho con el control total o parcial de una decena de ciudades. El Gobierno ucraniano pidió a los prorrusos que depusieran las armas y desalojasen los edificios administrativos que mantienen ocupados en diversas ciudades del este, dando garantías a los activistas de que no serían perseguidos judicialmente si acataban la orden. Sin embargo, al no producirse la rendición este lunes, Turchínov firmó un decreto para lanzar una "operación antiterrorista" a gran escala.

Desde las cancillerías occidentales se ha acusado a Rusia de orquestar la inestabilidad en la frontera oriental ucraniana para repetir el guión de Crimea. Sin embargo, el enviado especial de TVE a Donetsk, Carlos Franganillo, subraya que al margen del posible respaldo o incluso coordinación de Moscú en la rebelión, los milicianos prorrusos son locales, o al menos no son Fuerzas Especiales rusas como las que operaron en la península del Mar Negro antes, durante y después del referéndum de anexión.

Rusia rechaza la apelación a los 'cascos azules'

Las regiones del este, que niegan toda legitimidad al Gobierno de Kiev,  son de mayoría rusófona y a lo largo de la historia han mantenido estrechos lazos económicos y políticos con Rusia, que se han puesto en cuestión tras el cambio de régimen en el país acaecido en febrero, después de tres meses de protestas que se iniciaron por la negativa del entonces presidente Víktor Yanukóvich de firmar un Acuerdo de Asociación y libre comercio con la UE. En Crimea, de mayoría étnica rusa y sede de la flota Rusa en el Mar Negro, la rebelión condujo a la anexión de facto de la península a territorio ruso, aunque la comunidad internacional no lo reconoce.  

Por su parte, el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ha advertido de que "el uso de la fuerza para solucionar la situación que se registra en el sureste de Ucrania es inaceptable", según agencias locales.

El diplomático también ha condenado "la idea que contempla Kiev de atraer a la ONU a sus acciones ilegítimas en el sureste de Ucrania".

La pasada noche, el presidente ruso, Vladímir Putin, y su homólogo estadouniense, Barack Obama, constataron sus diferencias en una conversación teléfonica en la antesala de la cumbre cuatripartita convocada para este jueves sobre esta crisis entre el Gobierno de Ucrania y sus aliados EE.UU. y la Unión Europea, por un lado; y Rusia, por otro.