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El BCE podría penalizar a los bancos por comprar deuda pública

  • Quiere evitar que la liquidez que les da la utilicen para comprar deuda pública
  • Pretende que se use para dar crédito a empresas y particulares
  • Uno de sus directivos sugiere lograrlo con más mano dura en los test de estrés
  • Draghi confirma que se estudia cómo condicionar el uso de esa liquidez

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El Banco Central Europeo (BCE) podría penalizar a los bancos europeos por la deuda pública que mantienen en sus carteras al exigirles un respaldo adicional de capital para cubrir los bonos que poseen. Así, pretende evitar que las entidades dejen de utilizar la liquidez que les proporciona para comprar bonos soberanos y, por contra, dirijan esa financiación a créditos para empresas y hogares. Para lograrlo, el organismo europeo podría combinar sus nuevos poderes como supervisor bancario con los tradicionales de emisor monetario, y utilizar las pruebas de solvencia que está realizando a los 128 grandes bancos de la zona euro.

Este vínculo explícito entre los test a la banca y el disgusto del BCE porque su liquidez se use para comprar bonos soberanos lo ha realizado, por primera vez dentro del organismo, el responsable de su departamento de previsiones económicas, Peter Praet, en una entrevista con el diario económico Financial Times.

Hay que recordar que, en sus recientes reuniones con los bancos a los que se examinará, Draghi no les aclaró cómo se valorará la deuda soberana que poseen o el tratamiento para los activos generados por las operaciones de liquidez a largo plazo (los conocidos como LTRO) del propio BCE.

El ejercicio de evaluación que realiza el BCE está compuesto de tres partes: una evaluación de riesgos, un análisis de la calidad de los activos y una prueba de resistencia.

"Tratar la deuda de acuerdo a su riesgo para el capital bancario"

Si los bonos soberanos se tratasen "de acuerdo al riesgo que suponen para el capital de los bancos" en las pruebas de solvencia, las entidades de crédito se lo pensarían dos veces antes de usar la liquidez que les proporciona el BCE para comprar más deuda pública, asegura Praet en el rotativo anglosajón.

El alto cargo del emisor ha insistido en que si, debido a eso, los test sobre la salud de los bancos obstruyesen aún más el crédito a empresas y particulares en los países del euro, el BCE proporcionaría una nueva ronda de préstamos baratos a los bancos. En ese caso, según Praet, el BCE se aseguraría que esa nueva liquidez se destina a la economía real endureciendo las exigencias para las carteras de deuda soberana de los bancos.

"Quizás, paradójicamente, una revisión de calidad de activos y un test de estrés rigurosos ayuden a la política monetaria", resume este directivo en la entrevista.

Antes de la actual crisis, se creía que un Estado nunca dejaría de pagar a los inversores en su deuda soberana, por lo que el acuerdo sobre regulación bancaria internacional Basilea II permite que los gobiernos marquen el riesgo que encierra su propia deuda y exijan, por tanto, compensarlo con reservas de capital adicionales.

Bajo esa normativa, los reguladores nacionales (en España, el Banco de España) rara vez han impuesto a sus bancos esa exigencia.

Draghi confirma que se estudia cómo condicionar la liquidez

Sobre este mismo asunto se ha pronunciado el presidente del BCE, Mario Draghi, ante el pleno del Parlamento Europeo, después de que varios eurodiputados destacaran el uso que han dado los bancos a la liquidez proporcionada desde el banco central.

Entre el final de 2011 y el principio de 2012, el organismo emisor repartió más de 1 billón de euros entre los bancos europeos a través de las operaciones de liquidez a largo plazo (LTRO), pero según ha constatado el propio BCE, las entidades han utilizado esos fondos para sanear sus balances o comprar deuda emitida por sus Estados.

Por eso, Draghi ha reconocido que "si se hace una nueva LTRO, esta vez será diferente: habrá que hacerla de forma que llegue a la economía real".

"Estamos pensando en diferentes posibilidades (...) Debemos continuar reflexionando para encontrar el instrumento apropiado", ha añadido Draghi, antes de recordar que el BCE dispone de varias herramientas para seguir apoyando la recuperación en la eurozona, sin sustituir a los Estados o los bancos en "sus obligaciones".

Además, ha subrayado que la deuda de los Estados en manos de los bancos va a ser tenida en cuenta en las pruebas de solvencia, como lo serán el resto de activos que poseen. Sin embargo, sobre la ponderación de riesgo que debería aplicarse a esos bonos soberanos, Draghi ha asegurado que deben fijarse dentro del Comité de Basilea responsable de supervisión bancaria. "Ésa no es nuestra tarea", ha recordado Draghi.