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Caso Faisán

La defensa de Pamies y Ballesteros: la acusación está basada en "cuestiones de fe"

  • Las defensas aseguran que la investigación está llena de "datos erróneos"
  • Este lunes, el juicio del caso Faisán queda visto para sentencia
  • En las cinco sesiones las acusaciones han destacado el "móvil político"

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Visto para sentencia el juicio del caso Faisán

Las defensas de los dos mandos policiales acusados de colaborar con ETA por alertar a la banda de una operación han defendido su absolución, al tiempo que han subrayado que la acusación se ha construido basada "en la nada", en "cuestiones de fe" y en una "deficiente instrucción".

En la última sesión del juicio del caso Faisán, que quedará visto este lunes para sentencia, las acusaciones particulares (PP, AVT y Dignidad y Justicia) han ratificado las penas que pedían en un principio, de hasta 10 años de cárcel, para el exjefe superior de Policía del País Vasco Enrique Pamies y el exinspector de Álava José María Ballesteros.

Por su parte, la defensa de los acusados, que han pedido su absolución, han vuelto a insistir en que la investigación sobre el soplo dirigida por el comisario Carlos Germán está plagada de "meras concatenaciones" y datos "erróneos".

"No son indicios, son concatenaciones. Cuestiones de fe que no han quedado acreditadas", ha añadido la letrada, para quien las pesquisas de Germán contienen "datos erróneos", principalmente el hecho de situar la llamada de la filtración a las 11:23 horas del 4 de mayo de 2006 porque el dueño del bar Faisán, Joseba Elosua, no se encuentra en ese momento en su local sino en la perfumería de su hija.

"La llamada del chivatazo no pudo producirse"

La abogada María Ponte ha defendido en sus conclusiones que tanto los cortes del vídeo que grababa las salidas y entradas del bar Faisán como el retraso del horario real de la grabación determinan que la llamada del chivatazo no pudo producirse a esa hora sino más temprano, entre las 11:17 y las 11:22 horas.

Así, las llamadas entre ambos acusados serían posteriores al chivatazo, según mantienen sus defensas que también justifican la cuestionada cita prevista entre Pamies y el confidente existió, tal y como acreditaron las declaraciones de algunos policía que "no han venido a mentir ni a echar una mano a su amiguete Pamies".

Por ello, la defensa ha impugnado como pruebas indiciarias tanto la grabación de la cinta de vigilancia del bar Faisán como la radiobaliza instalada en el vehículo de Elosua donde éste le comunica a su yerno la llamada del chivatazo.

Respecto al delito de colaboración con banda armada, la letrada ha cuestionado esta calificación jurídica puesto que para acusarles de este delito el propio Elosua tiene que estar condenado de pertenencia a ETA.

"Claro que hubo motivación política"

En esta misma línea José Luis Vegas, abogado del ahora inspector jefe en La Rioja José María Ballesteros, mantener que la llamada del chivatazo se produjo a las 11.23 "es mucho decir", si bien ha dicho que "claro" que el chivatazo a ETA se produjo y "claro que hubo una motivación política", aunque los acusados no fueron los responsables.

Y se ha preguntado por qué ninguna de las acusaciones hizo la "pregunta de marras" a Elosua de identificar o no en el banquillo a Ballesteros como la persona que supuestamente le entregó el teléfono.

En sus conclusiones finales también ha tenido una crítica al fiscal Carlos Bautista quien el pasado jueves acusó a los funcionarios de policía de mentir.

"Lo que no se puede hacer es faltar al respeto a todo el Cuerpo Nacional de Policía para intentar acomodar a sus intereses", ha destacado Vegas para quien la acusación se ha pretendido construir "en base a nada" y en el que la acusación ha querido convertir a Ballesteros en "el tonto útil" par condenarle.