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Un software que convierte los objetos de las fotos en modelos 3-D

  • A partir de una foto convencional se extrapolan datos sobre los objetos
  • Los modelos 3-D se pueden editar y exportar a otras aplicaciones
  • Tiene aplicaciones en diseño, retoque y creación de objetos impresos en 3-D

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Una de las fases del proceso por el que se convierte la imagen en una forma tridimensional.
Una de las fases del proceso por el que se convierte la imagen en una forma tridimensional.

Un grupo de investigadores de la Facultad de Informática del Centro Interdisciplinario de Israel ha presentado en el marco del festival SIGGRAPH un software de reconstrucción de objetos 3-D a partir de imágenes fotográficas convencionales llamado 3-Sweep, cuyo vídeo de demostración ha triunfado entre los asistentes.

SIGGRAPH se considera el marco ideal para este tipo de demostraciones porque los expertos e investigadores de la industria de la imagen por ordenador se reúnen en las diversas ediciones para intercambiar las últimas novedades, hacer demostraciones de las habilidades de las nuevas técnicas gráficas y mostrar lo último en la magia de las películas creadas con efectos digitales.

Este software es una creación de Ariel Shamir y un equipo de colaboradores y consiste básicamente en crear modelos para objetos 3-D a partir de la información de una fotografía plana, con algo de "ayuda humana". Naturalmente, este proceso supone "crear información de la nada" puesto que las fotos no contienen toda la información y detalles de los objetos, pero con un poco de ayuda es posible hacerle reconocer lo más importante y replicarlo de forma casi perfecta.

Para realizar el trabajo el usuario debe realizar lo que llaman "tres selecciones rápidas" en la imagen, que definen las tres direcciones espaciales y del objeto. El software se encarga por un lado de separar el objeto de la imagen del fondo. Una vez se ha aislado y se han hecho los clics ya se cuenta con información sobre su alto, ancho y hacia donde se pierden las perspectivas. Los últimos trazos completan el aspecto tridimensional ya tenga forma de cubo, cilindro, cono o cualquier otra.

El sistema es capaz de distinguir diversas formas y sus proyecciones en perspectiva, así como las relaciones con otras partes del mismo objeto. De este modo se interpretan los tubos que se cruzan, los rectángulos encastrados unos en otros o las piezas móviles. El resultado es bastante sorprendente: a partir de la imagen de un grifo, por ejemplo, se puede obtener un modelo 3-D que se puede girar espacialmente, pero además mover pieza a pieza y abrir y cerrar como si fuera de plástico.

Limitaciones de las máquinas para leer en 3-D

El sistema funciona también con objetos más complejos aunque tiene sus limitaciones: las sombras, las perspectivas forzadas y otros efectos similares todavía fallan y no permiten reconocer bien el contenido de la imagen.

Lo que para los humanos nos resulta automático y natural, ver algo en dos dimensiones pero interpretarlo en tres, para un ordenador puede ser una tarea casi imposible. En los casos más complicados el usuario puede ayudar al software indicando las diversas partes de los objetos, o separando unos de otros en una escena. Si hay información suficiente de perspectiva, los objetos individuales se pueden mover libremente en un "escenario" con el mismo programa.

Las aplicaciones de estas técnicas son muchas, comenzando por la edición de fotografías y la creación de efectos para películas, donde puede resultar más fácil que nunca editar y modificar los objetos que aparecen. Mediante la creación de los objetos 3-D que luego se pueden exportar a otras aplicaciones, los diseñadores cuentan con un elemento fundamental que puede llegar a tener cierta calidad con el que antes no podían contar, teniendo que realizar el trabajo penosamente a mano y de forma más limitada.

Las técnicas de 3-Sweep también podrían tener aplicaciones prácticas a la hora de ayudar a los usuarios a crear objetos tridimensionales sencillos para usar en las impresoras 3-D que están hoy en día al alcance de casi todo el mundo. Con estas impresoras es posible fabricar objetos en un plástico especial. Quienes trabajan en ese sector saben que uno de los principales problemas es que no todo el mundo tiene la habilidad de manejar un complejo programa de diseño 3-D para crearlas. Ahora puede que eso se solucione con tan solo hacer una fotografía y pulsar tres veces el botón del ratón: todo un avance.