Enlaces accesibilidad

Una cámara portátil que hace visible el sonido

  • Sirve para visualizar el origen y la fuerza de los ruidos
  • Tienen numerosas aplicaciones industriales
  • Se trata de la primera cámara de este tipo que es portátil

Por
 La cámara de sonido portátil SeeSV-S205
La cámara de sonido portátil SeeSV-S205 kaist.edu

Las cámaras térmicas son sobradamente conocidas, e incluso existen accesorios para convertir la cámara del móvil en una cámara térmica. Combinar la imagen de temperaturas sobre la imagen captada por la cámara sirve para, por ejemplo, comprobar fugas en el aislamiento de una casa o literalmente ver por dónde se filtra el fío y se escapa el calor.

Una cámara acústica funciona de forma similar a una cámara térmica, solo que en lugar de visualizar las variaciones de temperatura en la escena visualiza el sonido, su origen y fuerza.

De este modo es posible, por ejemplo, ver literalmente de dónde viene cierto sonido molesto en un coche. También permite comprobar la eficacia de los aislamientos acústicos en viviendas y locales o detectar la presencia de vibraciones y sonidos, incluso fuera de las longitudes de onda que puede captar el oído humano, susceptibles de ser aislados o reducidos en maquinaria industrial.

Para ello la cámara acústica cuenta, además de con una cámara óptica convencional, con una treintena de micrófonos digitales de gran sensibilidad repartidos por una superficie pentagonal dispuesta en torno a la óptica.

Así los micrófonos captan las ondas de sonido de la escena y, en función de su fuerza e intensidad se dibuja un mapa de calor, una representación visual por colores de los valores capturados que se superpone en tiempo real a la imagen convencional.

Las variaciones de color corresponden a distintos valores de fuerza del ruido: desde colores azules allí donde el sonido es más débil pasando por verdes y amarillos y hasta el rojo donde es más fuerte.

La cámara acústica desarrollada por Suk-Hyung Bae en Corea del Sur y que recientemente obtuvo el premio de diseño Red Dot, uno de los galardones de diseño más importantes del mundo, tiene el mérito de ser la primera cámara de este tipo que es portátil y que puede manejarse de forma manual. Portátil en comparación con otras cámaras de este tipo ya que, aún así, pesa casi dos kilos.

Noticias

anterior siguiente