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Un millar de israelíes se manifiesta en Tel Aviv en solidaridad con un hombre que intentó inmolarse

  • Moshe Silman intentó quemarse a lo bonzo para denunciar su difícil situación
  • Otras ciudades protestan en el aniversario del movimiento indignado en Israel

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Un millar de israelíes se manifiesta en Tel Aviv en solidaridad con un hombre que intentó inmolarse

Unos mil israelíes se han manifestado esta noche en Tel Aviv en una protesta convocada en las redes sociales en solidaridad con un manifestante hospitalizado en estado grave tras quemarse el sábado a lo bonzo para denunciar su situación.

Los manifestantes han marchado incluso por la concurrida autopista Ayalón, que rodea Tel Aviv, según las imágenes que difundieron en directo a través de su pagina web. Antes se habían congregado frente a la sede de la Seguridad Social, a la que Moshe Silman, de 57 años, culpaba en la carta que distribuyó antes de intentar inmolarse en la manifestación en Tel Aviv con motivo del primer aniversario del movimiento local de los indignados.

"Va a ser la manifestación de la rabia", ha dicho Yael Ben Yefet, uno de los organizadores de la convocatoria, en la que se ha leído la nota en la que Silman acusaba al Estado de Israel de haberle "robado todo" hasta dejarle al borde de la indigencia.

También han gritado que se fueran "a casa" al primer ministro, Benjamín Netanyahu, y al ministro de Finanzas, Yuval Steinitz, a quienes este domingo el ingresado manifestante culpaba directamente de sus penurias, informan medios locales.

Seis personas han sido arrestadas por bloquear la vía pública, tres de las cuales han sido puestas en libertad poco después, según los manifestantes.

Protestas en otras ciudades

El intento de suicidio de Silman, que ha causado conmoción en el país y provocado declaraciones desde la mañana tanto de Gobierno como de oposición, también ha inspirado protestas de menor tamaño en otras tres ciudades: Jerusalén, Haifa y Beer Sheva.

Todos somos Moshe Silman

En Jerusalén unas 100 personas se han dirigido hacia la oficina del primer ministro mientras coreaban "Todos somos Moshe Silman". Tres han sido detenidas por bloquear la céntrica calle King George, informa la Policía.

En Haifa, donde residía Silman, la protesta ha congregado a un centenar de personas con pancartas en las que se leía: "Toda la nación es Moshe Silman" y "Esto no es una tragedia personal, sino una política malvada".

La referencia a la "tragedia personal" es una paráfrasis de la reacción de Netanyahu, que así ha definido lo sucedido en una reunión con ministros de su partido, el derechista Likud.

Netanyahu ha deseado una "completa recuperación" a Silman, que sufre quemaduras de segundo y tercer grado en el 94 por ciento de su cuerpo, y pidió a los ministros de Asuntos Sociales y Vivienda que revisen su caso. También el presidente, Simón Peres, ha reaccionado al incidente, que define como "un punto bajo para Israel". "Todos rezamos por la recuperación de Moshe Silman. Espero que los doctores le ayuden lo más posible con su sufrimiento", ha dicho.

El caso de Silman

La prensa local ha desgranado este domingo el progresivo descenso a los infiernos de Silman, cuya acción ha marcado el aniversario de la protesta en el que más de 10.000 personas salieron a las calles, casi todas en Tel Aviv.

Los problemas de Silman comenzaron a finales de 2000, con el estallido de la Segunda Intifada, que supuso un duro golpe para la empresa de mensajería que había creado tras varios años en Estados Unidos y de trabajo en trabajo.

En 2002 el Instituto del Seguro Nacional le embargó uno de los cuatro camiones de su compañía porque debía 15.000 shekels (unos 3.090 euros o 3.790 dólares).

Silman trató de recuperarlo al pagar una parte de la deuda, pero los trabajadores del Instituto estaban de huelga. Seis años después demandó a la institución, pero nunca hubo audiencia porque no podía pagar las costas judiciales.

Trabajó entonces como taxista, mientras le embargaban la cuenta bancaria y sus ahorros y los de su madre, que ejercía como avalista, iban directamente a pagar la gran deuda que tenía acumulada.

Estoy protestando contra todas las injusticias que ha hecho el Estado contra mí y aquellos como yo

Tras la muerte de su madre hace dos años Silman sufrió un infarto y se trasladó a Haifa, donde sobrevivía con la ayuda de sus hermanos y una pensión de incapacidad de 2.300 shekels (474 euros o 580 dólares) por la pérdida del 50% de su capacidad para trabajar.

"No tengo dinero para medicamentos o el alquiler... Serví en el Ejército y hasta los 46 años fui reservista (...) No seré un sin techo. Por eso estoy protestando contra todas las injusticias que ha hecho el Estado contra mí y aquellos como yo", escribió en su nota.