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Benjamín Lacombe: "La Reina malvada de Blancanieves me recuerda a Madonna"

  • Entrevistamos al ilustrador más solicitado del momento
  • Acba de publicar los "Cuentos macabros" de Poe, traducidos por Cortázar

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 La Reina Bruja de Blancanieves y portada de 'Cuentos macabros ' de Poe, de Benjamin Lacombe
La Reina Bruja de Blancanieves y portada de 'Cuentos macabros ' de Poe, de Benjamin Lacombe Éditions Milán / MC Productions / Lacombe

BENJAMIN LACOMBE (París, 1982)

Este ilustrador francés es ya conocido en medio mundo y ha expuesto su trabajo en lugares como París, Roma o Tokio. Es autor e ilustrador de una veintena de libros que han sido premiados en todo el mundo, como Los Amantes Mariposa, Genealogía de una Bruja, Cuentos Silenciosos, Melodía en la ciudad…. Sus ilustraciones, tan preciosas, coloristas, melancólicas y detallistas, pertenecen a una nueva generación de artistas.

Desde hace ya unos años, el francés Benjamin Lacombe es uno de los ilustradores más solicitados del mundo gracias a sus espectaculares imágenes, capaces de aportar una nueva visión a clásicos como Blancanieves o los Cuentos de Poe traducidos por Cortázar, trabajos que presenta estos días en España con la editorial Edelvives.

'Cuentos de Poe'

"Poe es para mí un autor muy importante. Lo leí cuando tenía 10-11 años, y siempre ha sido un universo muy cercano, con el que me siento muy identificado".

"Tenía miedo de estropear el aspecto fantástico, continúa Lacombe. Por eso no he dibujado explícitamente todo lo que de fantástico hay en los cuentos, sino que he recreado un ambiente, siempre de forma sugerente: he dibujado sombras, manos detrás de una puerta, etc., y he dejado que trabaje la imaginación del lector; no he querido ofrecer yo una imagen explícita, pues la imagen de cada lector será diferente".

"También he dibujado elementos que recrean la época de Poe. El escritor en su tiempo era “contemporáneo” y daba por sentados detalles que el lector moderno puede pasar por alto, y querido reflejar esos detalles en la ilustración. Por ejemplo, he dibujado corsés, para dar idea de cómo era la postura de las personas y que el lector comprenda por qué se mantenían de esa manera, y he dibujado la iluminación de una vela para que se comprenda por qué el ojo del personaje no veía la forma que se encontraba un poco más allá, etc".

La auténtica Blancanieves

En cuanto a su versión de Blancanieves, Lacombe asegura que: "se trata de una versión auténtica del cuento, que se ha traducido directamente del original en alemán. En ese sentido, el texto no ha resultado especialmente complicado".

"En cuanto a las imágenes, como el cuento es tan conocido y se ha reescrito tantas veces, creo que se ha llegado a crear una versión falsa. En mi versión he procurado volver a la verdad del cuento. Junto con imágenes más narrativas, he insertado también imágenes no narrativas, pinturas que reflejan el aspecto simbólico, lo que subyace en la historia y no tanto lo que todos conocemos. Precisamente porque todo el mundo lo conoce, he trabajado sobre todo el aspecto simbólico".

"En Blancanieves, afirma Lacombe, he usado dos técnicas: el guache con óleo para el color y el lápiz para el blanco y negro. He usado el color para dibujar las imágenes más simbólicas y el blanco y negro para las imágenes más explícitas y narrativas".

"He disfrutado mucho dibujando a la reina malvada de Blancanieves, pues he procurado hacer algo diferente de ese personaje: se transforma en cuervo, es rubia, muy nórdica, al estilo de Nicole Kidman, y con ese aspecto frío que me recuerda a Madonna. Es totalmente opuesta a Blancanieves, que es una niña cándida y morena".

Otros trabajos

Destacan también sus libros El Herbario de las hadas y La niña silencio, sobre el maltrato infantil, ambas publicadas por Edelvives.

"¡Para conocer mi visión de las hadas hay que leer el libro!, asegura. Quise separarme de la imagen típica de las hadas, que se dibujan siempre como seres finos y delicados con típicas alas. No quería eso en absoluto. Decidí hacer criaturas, seres raros, vinculados a la flora, a las plantas y con un vocabulario propio. Ha sido un trabajo de creación pura, con el que he querido separarme de las reglas establecidas".

En cuanto a su forma de reflejar el maltrato infantil, nos confiesa que se ha acercado al tema: "Con sencillez y no de una forma fuerte, ni con “sobrepuja”. En este tema hay que contenerse mucho y trabajar el aspecto simbólico: he dibujado una jaula con pájaros, que simbolizan el secreto, y una boca cosida y, cuando la niña habla, los pájaros salen volando. He querido abordarlo con poesía y contención, y en absoluto dibujando una niña con cardenales o una mano golpeando".

"Uno no se ríe todos los días"

Contrariamente a otros ilustradores de cuentos, es difícil ver sonreir a sus personajes, lo que les da un aire de melancolía, pero Lacombe le resta importancia: "Es verdad que mis personajes no sonríen constantemente enseñando todos los dientes, pues en mi opinión la vida es así; uno no se ríe todos los días. Los personajes pasan por momentos distintos. Es verdad que soy un poco melancólico, pero no es ni mucho menos una constante".

En cuanto a sus referencias, asegura que le influyen: " La vida en general y la gente que conozco. Por ejemplo, me inspiré mucho en Sébastien Perez para dibujar a Rossignol. También me inspiro mucho en el cine, de directores como Hitchcock, Tati, Almodóvar o Lars von Trier. De la pintura, mis referencias son principalmente los primitivos flamencos y el Quattrocento. También tengo una gran influencia de la fotografía, y en especial la fotografía escenificada (Erwin Olaf, Desiree Dolron, Gregory Crewdson...)".

Al contario que otros autores, que se sienten cómodos con una técnica, a Lacombe le gusta adaptar su técnica a cada trabajo: "Pinturas de color: guache y óleo sobre papel. Otras técnicas: lápiz, tintas, acuarela. No utilizo siempre la misma técnica; depende de lo que quiero expresar".

Lacombe nos ha confesado el método de trabajo que uso en otro de sus libros más populares Erase una vez realizado con la técnica pop-up o tres dimensiones (Podéis ver el espectacular anuncio en los videos relacionados)  "Primero elaboro bocetos para describir la idea del volumen. Trabajo con el diseñador José Pons, que hace las maquetas, luego yo tengo que corregirlas, hasta que sale la maqueta definitiva. Después hay que trabajar sobre el plano y retocar, hacer y rehacer. Es un proceso muy largo y laborioso. Pero muy divertido, porque se da volumen a formas poco realistas que se estilizan con volúmenes muy realistas, poniendo de relieve solo algunos elementos que sirven para realzar el simbolismo y la narración".

Sus proyectos

Actualmente Lacombe trabaja en:  "Una adaptación del cuento alemán Ondine, del que estoy haciendo una versión personal. También tengo en marcha una exposición llamada Memories, de la que se puede encontrar información en mi blog", aunque le gustaría ilustrar muchas otras historias: ¡Muchísimos! Autores de los siglos XIX y XX, como Wilde, Lovecraft..., cuentos de Sébastien Perez, y también mis propias historias. Tengo miles de ideas.

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