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Radio 3 en el Festival Internacional de las Artes de Harare (HIFA)

La capital de Zimbabue acoge desde hoy seis días de música, danza y teatro

Artistas locales e internacionales configuran un programa que consolida esta cita como una de las más relevantes del África Meridional

PABLO G. BATISTA (RADIO 3)

Pablo González es miembro del equipo de Hoy empieza todo (lunes a viernes, 7 a 11 horas) y coordinador de Hoy programa (lunes, 20 horas). Además es fotógrafo profesional.

Zimbabue no suele ser una fuente de buenas noticias, no suele ocupar titulares en las páginas de cultura de los medios occidentales, y las escasas informaciones de las que tenemos conocimiento suelen tener un único protagonista cuya voluntad ha marcado el día a día de esta tierra en las últimas tres décadas.

Haremos una excepción a esa tendencia, porque Harare, la bulliciosa capital del país ha comenzado este martes su viaje anual de 6 días a través de un auténtico oasis de cultura. Se inaugura el Festival Internacional de las Artes de Zimbabue o, como todo el mundo lo conoce por aquí HIFA, un evento que ha contribuido a situar Zimbabue en el mapa cultural internacional y este año, Radio 3 será testigo en primera persona de de esta celebración, que se ha consolidado año a año como una de las citas culturales más importantes de esta zona del continente africano.

Un superviviente

El Festival celebra este año su duodécima edición en lo que, a simple vista, parece una tarea titánica. Si mantener y consolidar una iniciativa cultural de envergadura ya es complicado en emplazamientos con contextos socio-políticos estables, no es difícil imaginar cuántas dificultades habrá afrontado este Festival que ha celebrado todas sus ediciones precisamente en los peores años de la crisis política y económica que ha marcado a ZImbabue, especialmente desde 2000.

Sin duda, un elemento clave en esta supervivencia es la implicación de de diversas entidades privadas y de las instituciones diplomáticas de distintos países con sede en Harare. Los primeros, financian el coste del Festival y, a cambio, sus nombres comerciales son omnipresentes en programas, carteles, en la denominación de los escenarios e incluso en la de los diferentes días de festival. De hecho, el día de inauguración, lleva la marca de uno de los bancos más relevantes del país. Las segundas, las embajadas, aportan sus propios artistas que, unidos a las apuestas locales, configuran una amplia programación internacional diversa y ecléctica, una suerte de cajón de sastre sin solución de continuidad pero con suficientes botones de muestra para satisfacer a un público inquieto, numeroso y dispar.

Comienzan pues varios días en los que la ciudad transforma su cara y los zimbabuanos invierten gran parte de sus energías y, por qué no decirlo, también de sus ahorros. Sin embargo, bajo la fachada, tras las alambradas que rodean el perímetro del recinto subyace una compleja realidad política y social a la que el indudable estímulo que siempre supone la cultura difícilmente puede aportar respuestas por sí sola. Especialmente en un país que aún debe saldar demasiadas cuentas pendientes con las libertades y las necesidades básicas de su pueblo.

La edición del lunes del periódico Daily News de Zimbabue, dedica una noticia a la cobertura realizada por Pablo para Radio 3