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El Ejército egipcio se despliega ante la protesta del viernes entre rumores de golpe de estado

  • Miles de manifestantes permanecen un día más en la plaza Tahrir
  • Human Rights denuncia que el Ejército ha detenido y torturado a opositores a Mubarak

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Decimoséptimo día de protestas en El Cairo

El Gobierno de Hosni Mubarak ya ha comenzado a mover ficha de cara a la nueva manifestación masiva convocada para este viernes. En el día diecisiete de las protestas en Egipto, el Ejército ha tomado la capital y ha desplegado sus tanques en los alrededores de El Cairo para reprimir la protesta.

A pesar de las amenazas del régimen de hacer intervenir al Ejército en caso de "caos", los manifestantes permanecen un día más en la plaza Tahrir y ante la sede del Parlamento con el único fin de conseguir que Mubarak deje el poder y gritaban este jueves por la mañana lemas como  "el pueblo quiere hacer caer al régimen", "Ala (hijo del presidente), dile a tu padre que un cuarto de siglo es suficiente".

En este sentido, el vicepresidente, Omar Suleimán,  aseguró el miércoles en una reunión con varios medios egipcios que  existía la posibilidad de un golpe de Estado, sin especificar de quién. Asimismo rechazó la partida inmediata de Mubarak y cargó contra los manifestantes señalando que las protestas constituían una "intolerable falta de respeto" al presidente.

Tanques junto a la radiotelevisión pública

Pero no sólo el Ejército se ha desplegado en los alrededores de El Cairo, también ha reforzado este jueves sus posiciones con tanques y tanquetas en las proximidades del edificio de la radiotelevisión pública. Una docena de tanques protege el edificio con sus cañones apuntando hacia la próxima plaza de Tahrir, epicentro de las protestas contra Mubarak.

Aunque este lugar permanece custodiado por unidades blindadas del Ejército desde el pasado 28 de enero, no se habían visto tantos tanques como los que hay este jueves.

Adicionalmente, en los alrededores del edificio de la radiotelevisión pública, en una avenida paralela al Nilo, existe un cordón militar que dirige el paso de los transeúntes y les impide caminar por la calzada. 

Entre ese lugar y la plaza Tahrir no se ha notado un incremento de la presencia del Ejército, aunque si se ha notado que el Ejército ha reforzado sus posiciones en los alrededores de la estación central de Ramses.

Nueva manifestación masiva

Este viernes, día de la oración, es otra de las jornadas señaladas como claves por los opositores al presidente y esperan un día más congregar a miles de personas, como ya pasara la semana pasada en el "Día de la marcha" del dictador, o el martes cuando la protesta se extendió más allá de la plaza Tahrir, donde vienen sucediéndose las manifestaciones desde hace 17 días.

Hasta ahora el objetivo de todas las protestas era la caída de Mubarak, sin embargo, este jueves, el "Movimiento 6 de Abril", que convocó la primera manifestación masiva contra el régimen egipcio el pasado 25 de enero, ha pedido también este jueves la renuncia del vicepresidente.

Asimismo en un comunicado colgado en su página web, el grupo rechazó el "plan de ruta" propuesto el pasado martes por Suleimán para introducir reformas constitucionales y le exigió "el abandono inmediato del poder".

Además,  miles de trabajadores de sectores como el petróleo, los ferrocariles y las telecomunicaciones continúan este jueves en huelga en varias ciudades para pedir mejoras salariales. Se espera que muchos de ellos se unan a la protesta de este viernes, aunque el régimen trata de evitarlo, pues los billetes de tren están todos agotados.

Denuncia torturas por parte del Ejército

Por otro lado, organizaciones como Human Rights Watch (HRW) han denunciado que oficiales del Ejército y de la policía militar egipcia han detenido en secreto y arbitrariamente miles de personas sospechosas de oponerse al régimen y han torturado al menos a cinco de los detenidos, según cuenta The Guardian.

HRW asegura que el Ejército está envuelto en casos de desapariciones y torturas, abusos que los egipcios siempre han relacionado con los servicios de seguridad, pero no con las Fuerzas Armadas.

Los detenidos consultados por The Guardian explican que sufrieron palizas e incluso fueron sometidos a electroshock por parte de oficiales del Ejército, que los acusaban de servir a intereses de países extranjeros. Además, muchas familias buscan a parientes desaparecidos tras su arresto.

Algunos han permanecido detenidos en el interior del Museo de las  Antigüedades Egipcias, en un extremo de la plaza Tahrir, centro de las  manifestaciones. Entre los detenidos allí había activistas de los derechos humanos,  abogados y periodistas, aunque en su mayoría han sido puestos mientras  tanto en libertad.

Al respecto, el Ejército ha afirmado públicamente su neutralidad y que únicamente deben separar a los anti-Mubarak de los partidarios del presidente.

Human Rights Watch dice haber documentado 119 detenciones de civiles por los militares, pero cree que hay muchos más. El director de la Iniciativa Egipcia para los Derechos de la Persona, Hossam Bahgat, ha declarado a The Guardian que cientos y posiblemente miles de ciudadanos han "desaparecido" tras ser detenidos por el Ejército en distintos lugares del país.