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El apoyo de un líder de Hamás a la mezquita en la Zona Cero aumenta la polémica en EE.UU.

  • Desde la oposición se asegura que es "una falta de respeto"
  • "Al jefe del terror le gusta su ubicación en la zona cero"

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Un líder de Hamás ha manifestado su apoyo público a la construcción de un centro islámico con una mezquita cerca de la zona cero de Nueva York, algo que ha hecho aumentar aún más la polémica sobre este proyecto, sobre el que se debate ya en todo el país.

"Tenemos que construir esa mezquita, como ustedes pueden construir sus iglesias y los israelíes sus lugares santos", ha asegurado Mahmud A-Zahar, uno de los fundadores del movimiento islamista Hamás, en una entrevista a la emisora de radio WABC que recoge este lunes el diario New York Post.

"Un lugar único para orar"

El líder de Hamás, grupo incluido en la lista de organizaciones terroristas de EE.UU. , ha entrado, de este modo, de lleno en la polémica sobre la llamada Casa Córdoba, un centro cultural islámico en el que se incluirá una mezquita y que se quiere levantar a dos manzanas de donde estaban las Torres Gemelas hasta el 11 de septiembre de 2001.

"El grande de Hamás apoya la mezquita. Al jefe del terror le gusta su ubicación en la zona cero", titula este lunes en su portada el diario neoyorquino, donde se puede leer cómo A-Zahar asegura que "en cualquier lugar los musulmanes tienen que rezar y esa mezquita será un lugar único para orar".

Las palabras del líder de Hamás son leídas por algunos opositores al proyecto como una muestra de que tras la idea de situar una mezquita tan cerca de donde se hallaba el World Trade Center se oculta una provocación y falta de respeto hacia las víctimas del 11-S y sus familiares.

El centro islámico es un proyecto de la asociación Córdoba Initiative y la American Society for Muslim Advancement para levantar un edificio que, además de mezquita, contará con escuela culinaria, centro artístico e instalaciones deportivas.

Fervientes opositores al proyecto como la ultraconservadora American Center for Law and Justice se han apresurado a destacar la importancia del apoyo de Hamás a la mezquita y de que éste llegue después de que el presidente de EE.UU., Barack Obama, también respaldara este fin de semana su construcción.

"Obama y Hamás apoyan la mezquita de la zona cero", recogía este lunes en su página web ese grupo evangélico, fundado por el influyente líder ultraconservador Pat Robertson y que presentó hace dos semanas una demanda contra Nueva York para tratar de impedir su construcción.

Obama, acusado de "no entender la realidad"

Mientras que otras organizaciones cristianas y judías han apoyado el proyecto, como también lo ha hecho repetidamente el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, las palabras de Obama en defensa de la libertad de credo han causado un revuelo a nivel nacional.

"Como ciudadano y como presidente, creo que los musulmanes tienen el mismo derecho a practicar su religión como cualquier otra persona en este país. Eso incluye el derecho a construir un sitio de oración y un centro comunitario en propiedad privada en el Bajo Manhattan, de acuerdo con las leyes y ordenanzas locales", ha sentenciado el presidente.

Para la organización fundada por Robertson, "con su apoyo a la mezquita, Obama no sólo ofende a los miles de estadounidenses que perdieron a su familiares y seres queridos en los ataques, sino que también ignora la voluntad del pueblo".

Desde esa organización se le acusa de "no entender la sensible naturaleza" de un proyecto que se quiere construir "en tierra sagrada".

Como esa organización, son muchos los líderes conservadores que han acusado en estos días a Obama de estar "desconectado" de la realidad estadounidense, como aseguró el estratega republicano Ed Rollins, para quien, según publica el New York Post, Obama ha hecho "la cosa más tonta que puede hacer un presidente".

"Intelectualmente el presidente puede tener razón, pero se trata de un asunto emocional y quienes perdieron a familiares en los ataques no quieren esa mezquita en Nueva York. Eso va a ser un gran problema para los demócratas en todo el país", explicaba Rollins de cara a las elecciones legislativas del próximo noviembre.

Como Rollins, son muchos quienes consideran que la polémica de la mezquita será un asunto plenamente electoral, debido a la gran oposición existente entre los estadounidenses al proyecto, que se sitúa según las últimas encuestas divulgadas por Fox News y CNN alrededor del 61 y el 70%, respectivamente.