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Los chimpancés prestan más atención a las caras que a otros objetos, según un estudio

  • El estudio demuestra una configuración en el proceso de caras similar al humano
  • Los primates preferían las imágenes de caras que de plátanos
  • La investigación ha sido realizada por científicos de la Universidad de Koito, en Japón

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Los chimpancés, objeto de estudio
Los chimpancés responden de forma similar a estímulos de imágenes de caras que los humanos

El estudio, del Instituto de  Investigación de Primates en la Universidad de Kioto en Japón y publicado en la revista Frontiers in Zoology, sugiere que el cerebro de los simios está configurado para responder a las caras de una forma similar a como lo hacen los humanos.

Los científicos, dirigidos por Masaki Tomonaga y Tomoko Imura,  han evaluado los efectos de una serie de imágenes diferentes en los  tiempos de reacción de chimpancés. 

Tomonaga señala que "es bien sabido que las caras son procesadas  de diferente manera a partir de otros tipos de estímulos visuales  complejos. Nosotros hemos mostrado que los chimpancés  comparten la tendencia a apreciar y prestar atención a caras con  preferencia a otros objetos, como hacen los humanos".

Los investigadores dieron a los chimpancés la opción de participar  en un juego para conseguir comida. Los animales se aproximaban a una pantalla de ordenador donde se  mostraba una imagen, seguida por un objetivo. Si los chimpancés  presionaban el objetivo, recibían una recompensa. 

En un conjunto de  experimentos se mostró la imagen en un lateral de la pantalla seguida  por un objetivo en el mismo lado o en el lado que había quedado vacío  antes. Los tiempos de reacción mejoraban cuando el objetivo aparecía  detrás de la imagen. 

Después se presentó a los chimpancés dos imágenes juntas, una de  ellas de la cara de un chimpancé. Cuando apareció el objetivo tras la  cara, los tiempos de reacción fueron mejores que cuando aparecían  detrás del otro objeto, mostrando una mayor antención hacia la cara

Este efecto se vio reducido cuando se invirtieron las caras, lo que  sugiere que es la configuración específica de una cara la  que capta la atención de la mirada. 

Tomonaga ha concluído: "Esta captura atencional también se  observó cuando se presentaron caras humanas, lo que ha indicado que este efecto no estaba limitado a su propia especie".