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Chrome, el navegador de Google, apunta alto

  • Como todas las herramientas de Google, es muy "limpia" y rápida
  • Es de código abierto y se espera que mejore con ayuda de los programadores
  • Incorpora un "modo incógnito" y una herramienta para desbloquear webs colgadas

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Las primeras pruebas con Chrome, el nuevo navegador de Google, causan buenas sensaciones, sobre todo por su ligereza y dinamismo.

Y entre las sorpresas, destaca la posibilidad de navegar de "incógnito", sin dejar ningún rastro en el ordenador (ya bautizado en la red como "modo porno"), o una aplicación para desbloquear las páginas que se cuelgan.

En su blog, la compañía de Mountain View (California) adelantó los fundamentos de Chrome: "racionalizado y sencillo". "Como la clásica página principal de Google, Chrome es limpio y rápido".

Efectivamente, las acciones que en otros navegadores llevan dos o tres clics, en Chrome se hacen como mucho en dos golpes de ratón. Por ejemplo, ocultar la barra de los marcadores (favoritos).

Otro ejemplo: cuando se hace algún cambio no es necesario "aceptar" y "cerrar". Simplemente cerrando ya se aplican los cambios; resultado: un clic menos.

El dinamismo se constata también en el uso de recursos de la máquina. Los test demuestran que consume mucho menos que el resto de navegadores. No obstante, otros expertos critican que incie un proceso nuevo (algo así como abrir un programa) por cada pestaña.

Pero aquí destaca también incorporar un "administrador de tareas" propio del buscador, que permite cerrar forzosamente la página que dé problemas en vez de todo el navegador a la vez.

En las pruebas realizadas en RTVE.es para la redacción de esta noticia, el mayor inconveniente ha sido a la hora de trabajar con ventanas emergentes, donde el trabajo es menos ágil. No obstante, no bloquea por defecto los pop-ups como otros navegadores. Como todo, cuestión de pillarle el truquillo.

Espíritu abierto

Google ha lanzado su nueva criatura con el código abierto, para que los programadores desarrollen nuevas aplicaciones para él: sin duda, la mejor arma del que hasta ahora era el navegador protegido del gigante de la red, Firefox.

Aunque el navegador es personalizable, hasta que no lleguen esas extensiones (para integrar traductores, aplicaciones de las redes sociales, etc.), no se verá todo su potencial.

Los analistas ponen de relieve la facilidad para conectarlo con otros dispositivos en red. Juan Varela resume así la virtud de Chrome: "multitarea sencilla y móvil"

Al contrario de lo que se podía temer, fiel a ese principio de pulcritud, Google no mete por los ojos todos sus servicios (como YouTube, GMail o Google Maps). Si uno los usa habitualmente, ya se destacarán automáticamente cada vez que se abra una nueva pestaña, cuyo aspecto es el de un escritorio con grandes iconos de acceso directo a esos contenidos.

Casi resulta curioso que lo primero que pregunte tras descargarlo es si queremos mantener su buscador como predeterminado.

Así, resulta difícil no rendirse a Google, aunque a algunos cada vez les inquiete más su omnipresencia y el control total de internet que puede llegar a tener. Y hay quien ve en el logo de Chrome cierta similitud con el ojo del Gran Hermano...