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"El Solitario" dice que no es un asesino y niega que participara en la muerte de los dos guardias civiles

  • El acusado achaca los asesinatos a un ex compañero anarquista de Córcega
  • Giménez Arbe asegura que es "un expropiador de bancos a mucha honra"
  • Reconoce que el subfusil que se empleó en el asesinato le fue intervenido en Portugal
  • Los testigos describen un todoterreno pequeño, aunque no identifican el modelo
  • Está acusado de los asesinatos de dos guardias civiles en Castejón (Navarra) 
  • Las familias de los agentes quieren un juicio "con normalidad y plenas garantías"
  • El acusado está "bien y tranquilo, sabe que hay mucha presión", según su abogado

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'El Solitario' dice que no asesinó a los guardias civiles

Jaime Giménez Arbe, El Solitario, ha declarado en el juicio por el asesinato de dos guardias civiles en la localidad navarra de Castejón que no es un asesino y ha negado su participación en la muerte de los agentes. En el juicio, que ha arrancado a las 17.20 horas en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Navarra y continuará mañana, el Ministerio Público pide 52 años y seis meses de cárcel; 54 años y medio la acusación particular -que representa a las familias de los agentes-; y 57 años la acusación popular, ejercida por la Asociación Independiente de la Guardia Civil.

"No soy un asesino y nunca he matado a nadie", ha afirmado Giménez Arbe, que ha añadido, no obstante, que se considera "un expropiador de bancos a mucha  honra". 

El Solitario ha señalado reiteradamente que en el momento que se produjo el asesinato en Castejón, el día 9 de junio del 2004, él se encontraba en un Polígono Industrial de Zaragoza esperando a recibir un vehículo con armas procedentes de Francia. Según ha asegurado, en el vehículo, que recibió sobre las 22.00 horas, se encontraba el arma con el que supuestamente fueron asesinados los dos guardias civiles; y ha reconocido que portaba el arma del asesinato en el momento de su detención el día 23 de julio de 2007 en Portugal.

A preguntas de la acusación particular sobre si se consideraba un atracador profesional, Giménez  Arbe ha dicho que no, y se ha definido como "un expropiador de bancos a mucha honra". Asimismo, se ha reivindicado como un hombre "antisistema" y  "anarquista", razón por la cual "atracaba los bancos".

El asesino: un ex compañero anarquista de Córcega

A lo largo de la declaración, que se ha prolongado durante más de una  hora, El Solitario ha negado siempre ser partícipe del asesinato de los dos guardias civiles, Juan Antonio Palmero y José Antonio Vidal. Giménez Arbe ha achacado el asesinato de los agentes a un ex compañero de ideología anarquista, natural de Córcega, al que habría conocido a finales de los años setenta.

El Solitario, quien ha subrayado que no puede pedir perdón "de algo que no he hecho", ha relatado, en respuesta a las preguntas de su abogado, que a finales de los años setenta conoció a dos personas, que luchaban por la independencia de Córcega, y que eran de su misma ideología "antisistema" y "anarquista" y que llevaban además una "acción directa contra el capitalismo". Estas dos personas, ha comentado, le propusieron "pasar a la acción directa" y participó en un primer atraco en el que tuvo "un papel secundario".

Giménez Arbe ha afirmado que, hasta su detención en 2007 en Portugal, había mantenido la relación con estas dos personas, que eran las que, según ha dicho, le proveían de vehículos y armas para sus actividades, que nunca ha calificado como atracos, sino como acciones contra el "capitalismo fascista que nos controla".

En respuesta a su abogado, ha puesto en duda los relatos de los testigos que le vinculan con los asesinatos al destacar que esos testimonios se produjeron en 2007, tras su detención, y cuando "para mi desgracia" era "la persona más conocida de España".

El subfusil utilizado

El Solitario, quien se ha negado a responder a la acusación popular que representa a la Asociación Independiente de la Guardia Civil, ha indicado a la acusación particular ejercida por las familias de los agentes que el subfusil utilizado para el asesinato de los guardias civiles lo había empleado anteriormente, aunque ha dicho que nunca ha matado a nadie, y que se había deshecho ya de este arma en Francia.

Sin embargo, ha comentado que en mayo de 2004 adquirió en Francia a sus ex compañeros corsos un vehículo Suzuki Vitara y diversas armas, entre las que se encontraba ese subfusil, que según ha dicho no debería haber entrado en el lote y de cuya presencia no se percató hasta el 10 de junio, al día siguiente del asesinato de los guardias civiles.

El acusado ha asegurado asimismo que uno de sus ex compañeros anarquistas le confesó que había matado a dos agentes en España con el subfusil, algo que Giménez Arbe ha afirmado que le recriminó, ya que era un arma que había sido utilizada anteriormente por él, aunque, sobre lo ocurrido exactamente en Castejón, ha resaltado que "ni yo mismo sé lo que pasó".

En respuesta a las preguntas del fiscal, El Solitario ha declarado que desconoce "absolutamente" por qué la Guardia Civil asegura que fue visto el 9 de junio de 2004 en un control de carretera realizado a las 21.00 horas en el cruce de Buñuel, cerca de Castejón, en un Suzuki Samurai similar al que supuestamente se utilizó en el asesinato de los guardias civiles.

"Eso es lo que dice la Guardia Civil", ha afirmado Giménez Arbe, quien ha considerado que le parece "una cosa de lo más sospechosa" esa identificación de los agentes.

Tras destacar que, por su problema de cuádriceps, era "muy difícil" que pudiera participar en un atraco en junio de 2004, El Solitario ha señalado al fiscal que el subfusil estaba efectivamente en su poder cuando fue detenido en Portugal, pero ha negado que disparara con ese arma a un policía municipal durante un atraco en Vall D'Uxó, sino que ha achacado esa muerte a otro agente municipal.

Giménez Arbe, quien ha dicho que no es "un experto en armas", ha explicado que se encontraron restos de pólvora en su vehículo porque acostumbraba a ir al campo a hacer prácticas de tiro y disparaba desde dentro del automóvil para que los casquillos no cayeran al suelo y para mitigar el ruido de los disparos.

Los testigos vieron un todoterreno pequeño

Por su parte, los testigos oculares que han declarado en la primera sesión del juicio han descrito ante el tribunal un todoterreno pequeño de color oscuro desde el que se realizaron los disparos a los agentes.

Algunos de los testigos han explicado que, sobre las 18.00 horas de esa fecha, vieron en el cruce de la localidad navarra de Castejón un todoterreno pequeño de la marca Suzuki, de color verde o azul oscuro, aunque la mayoría de ellos no han podido precisar si se trataba de un modelo Vitara o un Samurai como el que se asegura en el escrito del fiscal que conducía El Solitario el día en que los agentes fueron asesinados.

Uno de los testigos, que ha afirmado que conducía en el momento del atentado detrás del todoterreno, ha declarado que vio durante tres o cuatro segundos, de medio lado y de espaldas, a la persona que conducía el automóvil, que por "la melena y los rasgos de la cara" identificó en su momento como Giménez Arbe entre varias fotografías mostradas por la Guardia Civil.

Posteriormente, un testigo ha relatado que el 9 de junio de 2004 vio desde su coche, a una distancia de unos cinco metros, un Suzuki Samurai azul oscuro cuyo conductor cogió una ametralladora de grandes dimensiones y con cargador lateral del asiento derecho del coche, que sacó por la ventana, por lo que, alarmado, dio marcha atrás y se alejó del todoterreno.

Otra de las personas que han declarado, que al igual que las anteriores era un testigo protegido, mirando a través de una rejilla ha identificado en la sala con seguridad a Giménez Arbe como la persona que conducía un todoterreno pequeño situado en ese momento detrás del coche patrulla.

Tras las declaraciones, Giménez Arbe ha sido trasladado a la prisión de Pamplona, desde la que mañana será conducido de nuevo a la Audiencia Provincial de Pamplona para que asista a la declaración de otros 14 testigos.

Llegada al Palacio de Justicia

El Solitario ha llegado al Palacio de Justicia con más de una hora de antelación, sobre las 15.45 horas, custodiado por la Policía Nacional y procedente de la cárcel de Pamplona, donde ha pernoctado tras ser trasladado ayer desde el centro penitenciario de Dueñas (Palencia), en el que se encontraba.

Está previsto que las sesiones -en las que declararán 45 testigos y se practicarán 15 pruebas periciales- se desarrollen durante los días 15, 16 y 17 de julio, fechas fijadas tras las suspensión del juicio el pasado 1 de julio por la incomparecencia de su abogado, Marcos García Montes.

En concreto, en la jornada de hoy están llamados a declarar el acusado y nueve testigos, ocho de ellos protegidos.

Petición de penas

El Ministerio Fiscal pide para Jiménez Arbe 40 años de cárcel por los asesinatos de los guardias civiles Juan Antonio Palmero Benítez y José Antonio Vidal Fernández. También solicita para el atracador ocho años de cárcel por un delito de tenencia de "armas de guerra", y cuatro años y seis meses por un delito de atentado, además de una indemnización de 200.000 euros para cada uno de los padres de los agentes asesinados.

El fiscal relata en su escrito de acusación que, sobre las 18.00 horas del día 9 de junio de 2004, Giménez Arbe conducía un todoterreno por la carretera N-113 (Los Abetos-Madrid) cuando a la altura del cruce de Castejón, su vehículo fue interceptado por un coche de la Guardia Civil.

Fue en el momento en el que el coche patrulla se situó a la altura del todoterreno cuando "sin mediar intercambio alguno de palabras y de forma sorpresiva" Giménez Arbe disparó a los guardias civiles un total de 21 proyectiles.

Las familias quieren un juicio "con plenas garantías"

Por su parte, las familias de los agentes asesinados confían en que el proceso se desarrolle "con normalidad y con plenas garantías", según ha dicho antes de iniciarse la vista el abogado que ejerce la acusación particular, José Aguilar.

Los padres de ambos agentes están citados como testigos para la sesión de este jueves y aunque "en principio manifestaron su intención de no venir, creo que se han dado cuenta de que es una forma de cerrar página colaborando con la administración de justicia y contestando a las preguntas que se les haga", ha trasladado el letrado.

Por su parte, el abogado defensor, García Montes, ha señalado por su parte: "Confiamos en la justicia, confiamos en un juicio con todas las garantías. Esperemos que las pruebas se practiquen como cabe hacer, de forma absolutamente imparcial".

Sobre su patrocinado ha indicado que ayer mismo tuvo oportunidad de reunirse con él y ver que "está bien, está tranquilo, sabe que hay mucha presión y va a declarar", al tiempo que ha reiterado su "confianza en la justicia".

Más causas pendientes

El Solitario va a ser juzgado además por cinco causas que tiene abiertas en varios juzgados españoles por diversos atracos supuestamente perpetrados por él, en 2006 en las localidades madrileñas de San Agustín de Guadalix y Alcobendas y en Sarria (Lugo), y en 2003 en Villalba (Lugo) y en Pozoblanco (Córdoba).

Hasta que en julio de 2007 fue detenido en Portugal, donde preparaba su siguiente golpe, era el delincuente más perseguido durante casi una década por más de 30 atracos a sucursales bancarias. Los investigadores sólo contaban con dos pistas sobre El Solitario: una peluca y una perilla.