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3 de cada 10 niños sufren graves riesgos en el deporte de competición

  • La gimnasia rítmica es uno de los deportes que más problemas genera
  • El 15% de las gimnastas corre el riesgo de padecer transtornos alimentarios
  • Jóvenes deportistas españoles aseguran que el deporte supone la felicidad para ellos

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Varias niñas gimnastas durante un entrenamiento de gimnasia rítmica.
Varias niñas gimnastas durante un entrenamiento de gimnasia rítmica.

El estudio de Save the Children pone de manifiesto que el 70% de los jovenes deportistas resulta en gran parte beneficiado por el deporte de competición pero el 20% vive situaciones de riesgo y el 10% ve algunos de sus derechos violados.

"El entrenamiento intensivo en deportes de alta competición es cada vez más frecuente entre los niños y niñas", ha señalado Pilar Goya, de Save the Children, quien ha añadido que un entrenamiento muy fuerte combinado con una alimentación inadecuada pueden causar retrasos importantes en el crecimiento a una edad temprana.

El 15% de los gimnastas, sobre todo las niñas que pratican la gimnasia rítmica, corren el riesgo de padecer transtornos alimentarios. Hay casos extremos como el de la gimnasta Christy Henrich, fallecida a los 22 años a consecuencia de una anorexia. A veces estos transtornos se dan para evadir el proceso natural de convertirse en adultos y mantener una figura aniñada y delgada. Disfunciones menstruales o osteopencias prematuras son otros problemas con los que se encuentran las gimnastas. 

China en el punto de mira

El gigante asiático, que en un mes albergará la principal cita mundial deportiva, los Juegos Olímpicos de Pekín, presenta también algunas sombras en cuanto al tratamiento de sus jóvenes deportistas.

Según el informe de Save the Children, en 2005, tras una visita a escuelas deportivas chinas, el campeón olímpico Matthew Pinset, quedaba consternado al comprobar los durísimos métodos de entrenamiento y como, incluso, algunos atletas eran agredidos por sus entrenadores o preparadores.

Existen también deportes en los que se pone en peligro la propia integridad de niño. Es el caso del boxeo infantil tailandés, un deporte que mueve montañas de dinero y que somete a los niños a unas condiciones terribles.

El contrapunto lo ponen deportistas españoles 

"No dejaría el deporte por nada del mundo. Soy muy feliz". Con esta frase ha resumido Ana María, una gimnasta de 15 años, sus sentimientos hacia una disciplina que le ha aportado disciplina y equilibrio.

Ha participado junto a Christian y Jesús, otros dos jóvenes deportistas de 21 y 20 años, en la presentación del informe de Save the Children, en el que se denuncian unos abusos en el mundo del deporte que ellos, afortunadamente, desconocen.

Entrenan muchas horas al día y reconocen su dureza pero no han abandonado sus estudios y se someten, de forma rigurosa, a controles médicos que vigilan que tanto su desarrollo psicológico como físico sean el adecuado.

Aseguran que son felices con lo que hacen. Christian también es gimnasta y Jesús, futbolista. Dicen que tienen amigos, una vida normal y que no se sienten "esclavos del deporte". Su vida es más estricta que la de cualquier joven a su edad pero nunca se han planteado abandonar su carrera deportiva.

En España tienen ejemplos de jóvenes que han triunfado en el mundo del deporte y cuyo desarrollo personal no se ha visto afectado por ello. Ahí tenemos a Nadal, Gasol, Alonso, Sergio García y tantos y tantos futbolistas que con cada una de sus actuaciones engrandecen el concepto "deporte" que sólo debería estar vinculado al de "juego limpio".