La fiabilidad del bloque es lo que está manteniendo a España. Sin la chispa de otras veces, la regularidad de los hombres clave está siendo fundamental. Iniesta, Piqué, Xabi Alonso... solo Silva desentona con su brillantez fugaz. Ante Portugal, en este apartado volvieron a sobresalir tres nombres: Sergio Ramos, de menos a más y convertido en líder de la defensa, Jordi Alba, protagonista de las mejores jugadas de ataque contra Portugal y gran revelación del torneo, y por encima de todos Sergio Busquets, con un trabajo espectacular tanto en la contención como en la distribución, garantía de colocación, seguridad y fiabilidad. Puro equilibrio.