España recupera las buenas sensaciones tras golear a una débil Irlanda (4-0) y cierra el debate del '9'. Torres, con dos goles, fue el hombre de un partido que, más allá de los tres puntos vitales, sirve para coger moral y confianza. España despeja las dudas que dejó ante Italia, recupera su identidad con un recital de primer toque y, lo más importante, eleva varias autoestimas. Porque no solo está el doblete de Torres, que se sacude la presión y puede abrir racha. Cesc, el damnificado por el cambio táctico, se reivindica con otro golazo, mientras que Silva se consolida como una realidad en este equipo con una obra de arte y otra asistencia. En resumen, 26 tiros a puerta, buen juego y goleada. Todo notas positivas para afrontar el último partido del grupo ante Croacia el próximo lunes, en el que a España le vale con un empate para estar en cuartos. 'La Roja' lanza un mensaje a sus rivales: la campeona está aquí.