El Atlético de Madrid se impone al Málaga (2-0) en su debut en LaLiga con un sobresaliente Kang-in Lee
- El surcoreano salió en las segunda mitad y abrió el marcador con un golazo
- La calidad de la gente del banquillo del Atleti decantó la balanza
El Atlético de Madrid suma su primera victoria de la temporada. Y lo hace delante de su gente tras vencer al Málaga (2-0) gracias a una muy buena segunda parte que hizo olvidar una primera mitad en la que no le salieron las cosas. En parte, gracias al gran trabajo del Málaga que aguantó de pie hasta que le fallaron las piernas y la gasolina atlética les pasó por encima. Los goles fueron del debutante Kang-in Lee y el campeón del mundo Álex Baena. Fueron dos obras de arte que derribaron el muro del Málaga que volvía a Primera ocho años después.
Un Málaga para nada tímido
La puesta en escena del Atlético de Madrid en La Liga estuvo marcada por un equipo titular compuesto por cuatro jugadores de la cantera: Daniel Martinez, Jorge Domínguez, Carlos Martín y Arnau Ortiz. Unos chavales que derrocharon calidad y ganas de decirle al Cholo: “Aquí estoy yo”.
Precisamente, el técnico argentino dio instrucciones a los suyos de ir a buscar arriba al Málaga para robar el balón rápido e iniciar el juego con gente con muy buen manejo de pelota como Koke, Barrios, Mendoza o el propio Arnau Ortiz.
Enfrente estaba un Málaga que no acusó el saltó de categoría. Sabía dónde estaban sus opciones de rascar algo positivo en el Metropolitano. Se plantaron en línea de cinco cuando tocaban con una concentración mayúscula de toda la zaga. No les quemaba la pelota y pese a la presión rojiblanca querían sacar el balón jugado.
Ese plan les brindó el primer acercamiento al área de Oblak en el minuto 12 en una jugada desde atrás en la que Larrubia no encontró portería. Los de Juan Funes, un equipo plagado de canteranos, fueron ganando confianza en su juego com el paso de los minutos y concluyendo la primera parte contaron con una doble ocasión que, a pesar de quedar invalidada, nos regaló una intervención extraordinaria de Oblak.
Al Atleti le ocurrió lo contrario que a los andaluces y fueron de más a menos en el partido. Pudieron quedarse con 10 en el descuento de la primera mitad pero el colegiado Cordero Vega le perdonó la segunda cartulina al debutante Carlos Domínguez a pesar de haber agarrado ostensiblemente a un jugador malaguista. No volvió de vestuarios, al descanso fue sustituido por Marcos Llorente.
Los locales salieron de vestuarios con una marcha más
Fruto de ello llegaron las primeras paradas del guardameta visitante, primero a un tiro de Lookman y minutos después a otro de Rodrigo Mendoza. El Atleti comenzaba a ser más vertical pero el Cholo quería seguir avivandado el fuego: Giuliano Simeone, Kang-In Lee y Álex Baena para dentro.
El partido se jugaba ahora prácticamente en el campo del Málaga pero los ”boquerones” no se querían olvidar de atacar lanzando contras con su gente de ataque.
Kang-In Lee incorporado al terreno de juego en el minuto 57 quería demostrar en el debut en su nueva casa que valía los 35 millones que los colchoneros habían desembolsado. Salió escorado en derecha a pierna cambiada buscando hacer daño metiéndose hacia dentro para desde ahí filtrar un pase por dentro o buscar portería.
Dicho y hecho, la buscó y la encontró mediante un zapatazo con su zurda que se coló por la misma escuadra. 13 minutos después de pisar por primera vez el Metropolitano con la camiseta rojiblanca, el surcoreano ya celebraba su primer gol.
De obra de arte a obra de arte
El tanto local sirvió de impulso a los colchoneros y ya iban a por el segundo. Lo rozaron con un tiro de Lookman que paró Alfonso Herrero, el mejor jugador del Málaga en el partido, y un cabezazo de Hancock que repelió el larguero.
Los boquerones estaban contra las cuerdas y necesitaban un tiempo muerto pero ni siquiera la pausa de hidratación les ayudó a asomar la cabeza. La obra de arte con la que, de falta directa, Baena puso el 2-0 terminó por darles la puntilla. Si el primer tanto fue un gol de bandera, este del campeón del mundo fue de museo. Un derroche de golazos que brindaron el primer triunfo de la temporada al Atlético de Madrid.
La diferencia del partido estuvo en los cambios. La gente que metió Simeone revolucionó el encuentro y los futbolistas a los que dio entrada Funes no pudieron contener la avalancha rojiblanca.