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Arturo Ortiz y un récord que perdura desde 1991: "Un saltador de altura no se construye en dos años"

  • El exatleta analiza 35 años su plusmarca nacional y la involución en la prueba de salto de altura
  • Europeo de atletismo de Birmingham, en directo del 10 al 16 de agosto en Teledeporte y RTVE Play
Arturo Ortiz rememora su récord de España de salto de altura vigente 35 años después

Arturo Ortiz es el único español que ha saltado más de 2,30 metros. Tiene 13 de las 15 mejores marcas del atletismo nacional en esta prueba, empezando por el récord de 2,34 que logró hace 35 años. Y los otros dos mejores registros en la prueba que no son suyos datan también de la década de los 90, lo que demuestra una "involución muy evidente, una involución que dura ya muchísimos años", en palabras del propio Ortiz.

El recordman más antiguo del atletismo español habla con su habitual claridad. Ya de joven Ortiz calificaba de "bajo" e incluso "muy bajo" el nivel de España en salto de altura. Ahora, alejado del atletismo, se limita a constatar que "las cosas no van bien" en esa disciplina.

Un récord modesto a nivel mundial

Hay un dato más que es demoledor. Nacido en 1966 en Ginebra, Ortiz se proclamó nueve veces campeón nacional al aire libre y el más barato de esos títulos lo logró saltando 2,21 m. Pues bien, con esa marca habría ganado ocho de las últimas diez ediciones del campeonato de España absoluto.

Con todo, Arturo Ortiz, que coincidió en las pistas con el legendario Javier Sotomayor --plusmarquista mundial con 2,45 m-- nunca ha dejado de tener los pies en la tierra. El ahora preparador físico --especialmente de baloncestistas de la agencia QV Method-- dice que su récord de 2,34 m "no es una gran marca". "No lo considero como algo importante. Por encima de los 2,35 tendría otra consideración, pero por debajo es asequible", explica en una entrevista en TDP Noticias. Efectivamente, otros 95 atletas han saltado más que en él en la historia.

En competición internacional Ortiz solo ganó una plata en un Europeo en pista cubierta. "Me faltaron grandes resultados", admite al hacer balance de una carrera en la que su mayor decepción fueron los Juegos de Barcelona 1992, a los que llegó medio cojo.

El gran día en Montjuic

Y la expectativa hasta unas semanas antes de la gran cita cuando se lesionó era muy grande porque justo un año antes y en ese mismo escenario, en el estadio Montjuic, fue donde saltó los 2,34 en una competición que sirvió de test para la instalación olímpica.

Licenciado en Ciencias del Deporte, Ortiz tardó mucho en superar el trauma de los Juegos, pero recuerda con viveza su actuación del sábado 22 de junio de 1991 en la primera jornada de la Copa de Europa B, la segunda división continental.

"Hice una especie de mini test por la mañana y cuando salimos de la sala de pesas le dije a Ramón Cid, que era el responsable de saltos: 'Estoy con un tiro y esta tarde hago récord de España'. [Hasta entonces lo tenía en 2,32]. Lo siguiente que recuerdo es que hice un nulo tonto en 2,26, otro igual de tonto en los 2,28 y me fui a los 2,30 para no gastar más intentos. Pero esos dos nulos me pesaron porque hacía mucho calor".

El entonces atleta del club Larios pasó el listón sobre 2,34 en el tercer y último intento y ya no pudo con los 2,36. Ese día solo le superó el sueco Patrik Sjoeberg, entonces plusmarquista mundial. Pero dio unos puntos clave a España para que a la postre la selección lograra el ascenso a la máxima categoría. Fueron unos breves instantes de gloria, con los que ahora bromea al ver el vídeo de ese día. "Dos segundos. El resumen de mi carrera".

Ortiz recuerda también el contexto de esa época en la que "era complicado tener medios". "Al final todo fue progresando, especialmente a partir de Barcelona 92", explica.

Y espera que las nuevas generaciones puedan recuperar el nivel y beneficiarse de una planificación acorde a los tiempos.

Una década sin saltadores en grandes campeonatos

"Un saltador de altura no se construye en dos años, se construye en muchos años. Hay que tener paciencia por parte del propio atleta o encontrar entrenadores que tengan esa paciencia. Eso no es fácil. Y me gustaría pensar que no sea una aparición espontánea, sino a través de un trabajo coordinado por federaciones autonómicas y nacional que saque adelante a esta gente joven y que tiene aparentemente buen talento. Pero no lo sé", concluye con una nota de optimismo matizada por su característico toque de realismo.

Entre tanto, España acudirá al Europeo de Birmingham que empieza este lunes 10 de agosto con una delegación formada por 94 atletas, la más numerosa de su historia, pero sin ningún saltador de altura en categoría masculina. Y no es una novedad. Es la prueba a la que España falta desde hace más tiempo en grandes campeonatos, hace ya diez años.