El Atlético tumba a un Madrid que jugó 40 minutos con diez en un derbi caliente y polémico
- Grimaldo, de penalti, y Jonathan David pusieron el 2-0 tras la roja a Huijsen y antes de que Rüdiger recortase distancias
- Con este resultado, los blancos se quedan a seis puntos de distancia del liderato del Barça en la clasificación
El abrazo entre Simeone y Mourinho antes del partido fue el último momento de calma en un derbi que tardó muy poco en perderla. Doce años después de su último enfrentamiento oficial, los dos técnicos volvieron a encontrarse en un Metropolitano entregado a los suyos, pero el reencuentro quedó rápidamente enterrado bajo la tensión, las protestas y un partido en el que cada balón parecía tener algo más en juego.
El Atlético fue creciendo hasta hacerse con el control del encuentro, aunque sin encontrar el gol en una primera parte de pocas ocasiones. El Real Madrid, que al descanso reclamaba dos posibles expulsiones de su rival, respondió con disparos lejanos y algún intento de Vinícius, pero apenas consiguió conectar con Bellingham y Mbappé.
Todo cambió tras el descanso: Huijsen agarró a Giuliano dentro del área, el VAR llamó al colegiado y la roja al central dejó a los de Mou con diez. Grimaldo no perdonó desde el punto de penalti y abrió la puerta a una noche rojiblanca que Jonathan David se encargó de encarrilar.
Un derbi de tensión y poco fútbol
El partido nació acelerado.
Simeone vio la amarilla en el minuto seis después de una primera disputa entre Baena y Güler, y el centro del campo se convirtió pronto en un territorio de faltas, protestas y cuentas pendientes. El Atlético encontraba su mejor vía en la banda de Giuliano, mientras el Madrid buscaba a Vinícius y confiaba en las conducciones de Bellingham, pero ninguno conseguía transformar el dominio en ocasiones claras.
La primera gran intervención llegó de Courtois ante Kang-In Lee, en una jugada que terminó con Hancko rozando también el gol. El Madrid contestó con dos disparos de Vinícius y otro de Güler, pero el juego ofensivo blanco se fue apagando a medida que avanzaban los minutos.
Quizá el episodio más controvertido llegó en el minuto 35, cuando el VAR llamó a Ortiz Arias para revisar el pisotón de Cuti Romero a Bellingham. Los blancos pedían expulsión pero el colegiado, aunque corrigió la identidad de la amarilla que inicialmente había enseñado al británico, lo dejó en otra amonestación sin roja directa al argentino.
El Cuti Romero pelea un balón ante Bellingham en una acción que terminó en falta durante el partido en el Metropolitano.EFE/ Ballesteros
Y antes de enfilar los vestuarios hubo otra jugada en la que los visitantes pidieron otra expulsión, con un pisotón de Kang-In Lee por una entrada a Fede Valverde en una zona alta del campo que terminó en falta.
Federico Valverde y Kang-in Lee en una acción que terminó en falta durante el partido en el Metropolitano.AFP7 vía Europa Press
Camino de los vestuarios se produjo un enfrentamiento entre jugadores y técnicos de ambos equipos después de que el entrenador de porteros del Atlético, Pablo Vercellone, y el asistente del Real Madrid Pedro Luis Ferreira se encarasen en el túnel. Ambos fueron expulsados, según recogió posteriormente el acta, por provocar ese “enfrentamiento colectivo”.
Huijsen rompe el partido
Simeone movió ficha al descanso y retiró a Pubill, que ya estaba amonestado, para dar entrada a Koke.
El Atlético salió decidido a dar un paso adelante y encontró la acción que terminó de cambiarlo todo en el minuto 49. Huijsen agarró a Giuliano cuando el argentino se disponía a controlar dentro del área y, tras la revisión del VAR, Ortiz Arias señaló penalti y mostró la roja directa al central madridista.
Dean Huijsen comete falta sobre Giuliano Simeone que da lugar a penalti y le cuesta la tarjeta roja.Bernat ArmangueAP Photo/ Bernat Armangue
Grimaldo asumió la responsabilidad y engañó a Courtois para poner el 1-0.
Mourinho reaccionó de inmediato. Vinícius y Güler dejaron su sitio a Diomande y Rüdiger, pero el Madrid ya estaba jugando cuesta arriba. Con uno más, el Atlético se hizo dueño del partido y encontró el segundo en una acción que resumió su superioridad en ese tramo: Giuliano puso un centro raso desde la derecha y Jonathan David apareció para marcar su tercer gol en sus tres primeros partidos de Liga.
Rüdiger devuelve la emoción al derbi
Con el 2-0, el Atlético comenzó a jugar con la tranquilidad que había reclamado Simeone en la previa. Los de Mourinho no encontraban caminos por dentro y terminaron fiándolo casi todo a las carreras de Diomande, el único futbolista capaz de romper líneas y generar peligro con cierta continuidad. Oblak respondió ante uno de sus disparos y el Metropolitano disfrutaba de una victoria que parecía encarrilada al grito de 'olé'.
Pero los derbis nunca terminan cuando parece que terminan.
En el minuto 89, Bernardo Silva puso un balón al área y Rüdiger apareció para cabecearlo a la red y devolver al Madrid a un partido que parecía perdido. Llegaron seis minutos de añadido, centros, faltas laterales y nervios, con el Atlético obligado a proteger su ventaja.
Pero la tensión no terminó con el pitido final.
Mourinho salió a la sala de prensa con dos imágenes impresas de las acciones de Cuti Romero sobre Bellingham y Kang-In Lee sobre Valverde, y centró buena parte de su comparecencia en reclamar dos expulsiones que, a su juicio, no se produjeron. El técnico portugués calificó ambas acciones como “dos tarjetas rojas claras” y cuestionó el arbitraje del derbi.
La noche que había comenzado con un abrazo entre dos viejos rivales se cerró con tres puntos rojiblancos que dejan al Real Madrid con su primera derrota de la temporada a seis puntos del liderato azulgrana.

