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Club deportivo Es Vedrà, un ejemplo de integración para niños con diversidad funcional

  • El club fomenta la inclusión de deportistas con diversidad funcional como Aira con Síndrome de Down
  • “No se diferencian los entrenamientos de ella respecto a las otras compañeras”, explica su entrenadora Natalia Herrero

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Aira y sus compañeras tras una competición
Aira y sus compañeras tras una competición

2021, Ibiza. A finales de ese año, Natalia Herrero se embarcó en un proyecto cargado ilusión, trabajo, y nuevos retos, El Club deportivo Es Vedrà,  que nació con el objetivo de fomentar la inclusión y la socialización de personas con diversidad funcional ayudándolas a mejorar su autoestima e iniciándolas al deporte. Y en su corta vida se ha convertido en un referente siendo es el único club oficial inclusivo de gimnasia rítmica en Baleares.

En sus filas se encuentra Aira Hernández, una niña de siete años con síndrome de Down, quien aterrizó en el club con solo cuatro años. Una llegada propiciada por unos progenitores que querían que su retoño realizase una actividad que le ayudara en su desarrollo psicomotor y mejorar sus capacidades sociales. ¿Y por qué el Club Es Vedrà? “Sus padres tenían muy claro que quería que estuvieran en un club inclusivo, no en un club donde hubiese niños con necesidades especiales”, explica su entrenadora Natalia Herrero.

¿Fue una decisión fácil para Natalia Herrero?

Aira Hernández durante una competición

Aira Hernández durante una competición Club deportivo Es Vedrà

Natalia Herrero se embarcaba en un reto a nivel personal porque ella “nunca había tenido la oportunidad de compartir y enseñar a ningún niño con diversidad funcional”. Aunque la idea de entrenar a Aira le encantaba, los miedos y las inseguridades comenzaron a rondar en la cabeza de la gimnasta profesional y presidenta del club. “Tenía la incertidumbre de no saber gestionar sus necesidades. Y si se daba el caso, pues tener que mediar con el resto de compañeros”, expresa.

Ella tenía dudas consigo misma sobre si sería la mejor entrenadora para ella. Pero, el tiempo ha demostrado que los caminos de Aira y Natalia se debían juntar. “Me he dado cuenta que la inseguridad era únicamente mía, que tengo un equipo maravilloso donde se fomenta el trabajo en equipo y el respeto”.

Aira Hernández, la niña de la eterna sonrisa

En cuanto a capacidades deportivas, la pequeña destaca mucho por su flexibilidad, pero sobre todo por su constancia, el esfuerzo y la entrega que transmite en cada entrenamiento. Ella continuamente tiene ganas de seguir aprendiendo y la inquietud por seguir mejorando. “Ella cada vez te pide más. Siempre necesita aprender una cosa nueva y tiene mucha motivación. A ella la gimnasia le encanta y si fuera por ella vendría todos los días”.

Los beneficios que le ha aportado la gimnasia rítmica

Aira junto el resto de sus compañeras

Aira junto el resto de sus compañeras Club deportivo Es Vedrà

Tras un par de años realizando está actividad física la pequeña ha incrementado su bienestar físico. “Ha aprendido mucho a manejar el control de su cuerpo, a fortalecer sobre todo los músculos”. Además de proporcionarle una mejora en su estado de salud, su entrenadora Natalia Herrero explica que el mejor beneficio que le ha aportado este deporte es el respeto, la empatía que crea con el resto de niñas y el incremento del bienestar social y emocional.

Con su simpatía y su sonrisa se ha ganado a sus compañeras convirtiéndose en una más del grupo. “Entre ellas, a diario, se ofrecen ayuda, apoyo y se animan las unas a la otras. También intento trabajar mucho con ellas el trabajo en equipo. Un valor para mí fundamental”, ha indicado la presidenta del Club deportivo Es Vedrà.

El entrenamiento de Aira

Aira durante un entrenamiento

Aira durante un entrenamiento Club deportivo Es Vedrà

Es media tarde, comienza la hora del entrenamiento y la pelota, la cinta, el aro, las mazas y la cuerda están dispuestas sobre el tapiz. Tras el calentamiento, la entrenadora comienza a explicar los diferentes ejercicios que las deportistas deben realizar. Y Aira, ¿realiza el mismo tipo de entrenamiento? Si, no hay diferencia ninguna ya que la pequeña está “completamente capacitada y se adapta a los ejercicios”.

¿Y por qué no lo hacen? Porque el Club Es vedrà es inclusivo y eso quiere decir que “no se diferencian los entrenamientos de ella respecto a las otras compañeras, sino que todos los niños que a día de hoy ya están hacen el mismo tipo de deporte, los mismos ejercicios y los mismos entrenamientos”.

Protagonismo de Aira en los campeonatos insulares

Aira y sus compañeras en el torneo nacional 25 aniversario Portmany

Aira y sus compañeras en el torneo nacional 25 aniversario Portmany Club deportivo Es Vedrà

A pesar de que la pequeña no puede competir a nivel nacional, por no tener la edad mínima, ha participado en diferentes certámenes en la isla de Ibiza donde ha obtenido grandes resultados porque a Aira no hay reto que se le resista. ”Ella ya ha estado en competición con niñas sin ninguna diversidad funcional, lo que ha sido todo un reto para ella, para mí y para todo el club”, subraya.

A Aira le queda un largo recorrido en la gimnasia rítmica y su entrenadora, que ha cosechado grandes resultados con su pupila, espera que el próximo año pueda llevarla a competiciones a nivel nacional.

La necesidad de que más clubes sigan el ejemplo de Natalia Herrero

Con satisfacción y orgullo, así explica la entrenadora todo lo logrado con Aira. Además, pone en manifiesto la necesidad de que los entrenadores de diferentes disciplinas deportivas sigan su ejemplo. “Si tienen la oportunidad es una experiencia maravillosa poder compartir y aprender de cada uno de ellos porque al final todos merecemos tener esa oportunidad y todos somos únicos”, destaca Natalia Herrero.

Ella hace hincapié en la necesidad de que los padres, con hijos con alguna diversidad funcional, apunten a sus retoños en clubes inclusivos. “Los mismos padres sienten el miedo al rechazo y somos nosotros mismos los que limitamos a esos niños pensando que no van a poder llevar esos deportes a cabo por el rechazo social”.