Con los alquileres disparados, las residencias de estudiantes cobran interés entre universitarios e inversores.
Hasta 20 han abierto en todo el país en el último curso: ya son más de un millar. Un negocio al alza durante en un lustro, impulsado por el creciente coste del alquiler de pisos para estudiantes.
El atractivo de España como destino universitario aumenta una demanda difícil de atender por los elevados precios del alquiler y el déficit de camas.
En algunos lugares, el coste de los pisos compartidos se acerca al de la residencia privada. Si a eso se suma los servicios que incluye (suministros, limpieza o zonas comunes), ya no se aleja tanto su coste del alquiler tradicional.
FOTO: GETTY IMAGES