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Los líderes mundiales abandonan Nueva York tras la Asamblea General de las Naciones Unidas que tiene por objetivo promover la cooperación entre países. Se han dado situaciones insólitas, como la de Venezuela, representada por dos delegaciones. La amenaza nuclear, las crisis y conflictos bélicos han acaparado los discursos. Pocos los han centrado en el desafío climático.

EE.UU. asegura que Irán ha atacado las refinerías para dañar la economía mundial aunque Teherán niega esas acusaciones. Por su parte, el portavoz de la coalición árabe liderada por Arabia Saudí, Turki al Malki, ha asegurado este lunes que, según las investigaciones preliminares, los ataques del sábado contra dos plantas de la petrolera saudí Aramco no fueron lanzados desde el Yemen, tal y como han reivindicado los rebeldes hutíes.

Los rebeldes hutíes de Yemen han lanzado este sábado un ataque con diez aviones no tripulados contra dos refinerías de la petrolera estatal saudí Aramco en el este de Arabia Saudí, donde han provocado sendos incendios que ya han sido controlados. El ataque ha provocado que Riad decidiera reducir a la mitad su producción de petróleo. EE.UU. acusa a Irán de estar detrás del ataque y estos lo niegan.

Empezamos pendientes del pulso entre la Fundación Proactiva Open Arms y el Gobierno italiano para el desemabrco de las 150 personas que lleva a bordo desde hace 13 días en una situación legal con muchos "grises" como nos cuenta Rosa Otero, portavoz de ACNUR en España. Además, analizamos junto a Enrique Feás, la incertidumbre que ha añadido Alemania con sus resultados económicos y el posible estancamiento de la economía de la zona euro en tiempos donde ya se habla abiertamente de la ciberdiplomacia.

La Fuerza Naval de la Guardia Revolucionaria iraní ha anunciado la captura de otro buque cisterna "extranjero" que realizaba actividades de contrabando de combustible cerca de la isla Farsi, en el golfo Pérsico. El barco transportaba 700.000 litros de combustible de contrabando, según un comunicado de este cuerpo militar de élite, que no ha precisado la bandera del carguero.

La Guardia Revolucionaria de Irán se prepara para el asalto en un helicópero y se descuelgan hasta la cubierta del buque, donde toman el control del petrolero, al que obligan a dirigirse al puerto militar de Bandar Abbas, en el estrecho de Ormuz, con sus 23 tripulantes, la mayoría de nacionalidad india. El ministro de Exteriores británico ha hablado por teléfono con su homólogo iraní en un intento de frenar la escalada.

Los Guardianes de la Revolución de Irán han difundido este sábado un vídeo de la captura del petrolero británico Stena Impero en el estrecho de Ormuz. El vídeo de la captura solo muestra a lanchas rápidas aproximándose al petrolero y militares iraníes con pasamontañas y ametralladoras descolgándose desde un helicóptero para abordar el Stena Impero.

"Es completamente inaceptable, la libertad de navegación debe mantenerse", ha dicho el ministro de Exteriores británico, Jeremy Hunt, quien ha advertido a Irán por haber tomado "un camino peligroso e ilegal". Además, ha exigido la inmediata liberación del petrolero, que no lleva carga. Por su parte, Irán ha asegurado que el Stena Impero chocó contra un barco pesquero, no respondió a los mensajes por radio y no respetó el código marítimo internacional. Mientras, el Pentágono ha anunciado el envío de más tropas y equipamiento militar al golfo Pérsico, concretamente a Arabia Saudí. Washington propone poner en marcha la que denomina Operación Centinela, una coalición internacional para dar escolta a los navíos que atraviesan el estrecho de Ormuz y garantizar así la libertad de navegación en la zona.

Las autoridades iraníes han negado que uno de sus drones fuera abatido por un buque estadounidense y han asegurado que protegen el golfo Pérsico, en medio del tira y afloja que mantienen con Estados Unidos en esta estratégica región. El desmentido iraní ha llegado horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que un proyectil disparado desde el buque de asalto anfibio USS Boxer derribó un dron iraní y acusara a Teherán de "acciones hostiles" contra la navegación en agua internacionales.

Tanto Reino Unido como Estados Unidos han denunciado que embarcaciones del régimen iraní han intentado abordar petroleros británicos en esa zona, la que alberga el mayor tránsito de cargueros del mundo.

La fragata británica se habría puesto en medio de tres patrulleras iraníes y un petrolero británico. Habría advertido verbalmente a los iraníes para que dejaran de bloquear al carguero y, según la CNN, incluso les habría apuntado con armas. Irán lo niega. Dice en un comunicado que no ha habido enfrentamiento en las últimas 24 horas con ninguna embarcación extranjera. Es muy preocupante, decía hoy el Ministro de exteriores británico Jeremy Hunt.

Vosotros los británicos tenéis la culpa de la inseguridad marítima y pagaréis las consecuencias, amenazaba ayer el presidente Hasan Rohaní. Aludía a que patrulleras británicas, a petición de Estados Unidos, interceptaran la semana pasado a un petrolero iraní en Gibraltar porque supuestamente iba a Siria. En las últimas semanas varios ataques a barcos han incrementado la tensión en la zona. Estados Unidos culpa a Irán, que niega cualquier implicación. Sin ermbargo ha llegado a derribar un dron estadounidense porque -dice- invadía su espacio aéreo.