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Mugabe llegó al poder como un libertador de los pueblos negros tras combatir al régimen racista que gobernaba rodhesia del sur bajo la batuta británica hasta lograr su independencia total. Se convertió en 1980 en primer ministro y siete años después asumió la presidencia. Con el paso del tiempo, su mano dura aplastó a la oposición y su economía quedó destruida, disparando la inflación a niveles nunca vistos. En 2008, los precios se duplicaban cada 24 horas lo que empeoró las condiciones de vida un pueblo al que decía representar.

Se decía admirador de Margaret Thatcher, pero Mugabe mantuvo una más que tensa relación con los países occidentales y fue uno de los primeros que abrieron de par en par las puertas a la inversión china en África, llegando el yuán a usarse como moneda de uso común en la calle. A finales de 2017, echó a su entonces numero dos, y hoy presidente, Emerson Nangagua, para favorecer a su mujer en la carrera sucesoria. La camarilla política y militar que manejaba el país no lo permitió y un golpe de estado forzó su dimisión tras 37 años en el poder.

Robert Gabriel Mugabe (Kutama, Rhodesia, 1924 - Singapur, 2019) fue el líder de la independencia de su país, Zimbabue; se convirtió en el mandatario más viejo del mundo (fue depuesto con 93 años) y fue una figura destacada en la historia de África durante la segunda mitad del siglo XX.

Acusado en numerosas ocasiones de violación de los derechos humanos y corrupción, Mugabe gobernó Zimbabue durante 37 años hasta que un golpe de Estado incruento le expulsó en 2017.

Este viernes ha fallecido en Singapur, a los 95 años de edad.

El presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, ha ganado las elecciones presidenciales celebradas en el país el pasado lunes, según ha anunciado este viernes la Comisión Electoral (ZEC).

Mnangagwa, de la gobernante Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF), se ha impuesto a su principal rival, el líder del Movimiento por el Cambio Democrático (MDC), Nelson Chamisa, en seis de las diez provincias del país.

Los resultados, muy esperados durante la semana, se divulgaron al término de una jornada tensa en Harare, con amplia presencia de la Policía y, sobre todo, del Ejército, que patrullaron las calles tras la violencia postelectoral que se vivió el miércoles.

Al menos seis personas resultaron muertas y catorce heridas en los disturbios, informó este jueves la Policía.

El exvicepresidente de ZimbabueEmmerson Mnangagwa, ha jurado este viernes como presidente provisional del país en sustitución de Robert Mugabe. La jura se ha producido en un gran acto de ambiente festivo en un estadio de la capital, Harare.

El exvicepresidente ya fue nombrado el pasado domingo nuevo líder de la ZANU-PF y candidato oficialista a las presidenciales de 2018.

Mugabe dimitió el pasado martes tras un golpe de Estado de los militares para impedir que la sucesión pasara a su familia en la persona de su esposa, Grace.

Mnangagwa regresó a Zimbabue desde Sudáfrica, donde había huido por amenazas de muerte. La facción del partido gobernante, ZANU-PF, que apoyaba a Grace Mugabe forzó su destitución, lo que para los militares fue traspasar una línea roja.

Mnangagwa cuenta con el apoyo de los veteranos de la guerra de liberación, un importante grupo de poder en el régimen zimbabuense.

Sebastián Ruiz Cabrera, periodista experto en África, analiza en Las mañanas de RNE lo ocurrido en Zimbabue con la toma del poder por parte del Ejército. Robert Mugabe tiene 93 años y su sustitución era una decisión que se tenía que tomar, máxime cuando su mujer, Grace, se había posicionado para sustituirle, explica. El vicepresidente era una claro candidato, pero el pasado día 6 Mugabe le destituyó en una clara maniobra para dejarle el paso libre a su esposa. Grace, señala, es una mujer con ansias de poder y una clara cleptomanía a la que nadie ni dentro ni fuera quiere al frente del país.

Máxima tensión en Zimbabue. Las especulaciones sobre un golpe de Estado se han intensificado en las primeras horas de este miércoles con el despliegue de tropas en la sede de la televisión estatal, pero el Ejército ha negado una acción contra Robert Mugabe, y ha confirmado que se trata de una operación contra "los criminales" del entorno del presidente.

Un portavoz militar ha declarado televisión que tanto Mugabe, de 93 años, como su familia están "sanos y salvos" y "su seguridad está garantizada". "Solo apuntamos a los criminales que lo rodean (...) tan pronto como se logre nuestra misión, esperamos que la situación vuelva a la normalidad", ha afirmado un general en un mensaje dirigido al pueblo.

En su intervención ha indicado que la situación en el país "ha pasado a otro nivel" y que los "criminales" que han causado sufrimiento en el país serán "llevarlos a la Justicia".

Una fuente del gobierno ha informado de la detención del ministro de Finanzas, Ignatius Chombo, un miembro de 'G40', facción del partido gobernante liderada por la esposa de Mugabe, Grace, que es vista como su posible sucesora.