Tiene el aspecto de una ciudad fantasma, aunque en realidad nunca fue una localidad normal. Nur Shams es un campo de refugiados palestinos en Cisjordania. Desde lejos, Nahiah señala a RTVE dónde estaba su casa. El Ejército israelí la demolió, también la de sus familiares. "De madrugada, sin aviso y sin explicaciones", cuenta. Tanto aquí como en el vecino campo de Tulkarem y siempre esgrimiendo razones de seguridad y de lucha contra el terrorismo.
Amin, por ejemplo, malvive en un lugar a medio construir, sin puertas ni ventanas. Al pueblo israelí le pide que entienda que personas como él, civiles sin vínculos con ninguna milicia, no merecen este castigo.