Este martes el precio del petróleo ha llegado a caer por debajo de los 100 dólares el barril. Hace una semana rozaba los 140 euros. También el gas se mantiene en los 100 euros el megavatio hora (MWh), lejos de los récords históricos de hace unos días. Los expertos advierten de que la situación es muy inestable, creen que no se puede hablar de tendencia. Foto: GETTY IMAGES
Las sanciones de Rusia y la salida de las empresas internacionales hacen temer a los expertos que el país vuelva a un aislamiento similar al de la época soviética. La periodista María Oysya.nnikova podría ir a la cárcel por interrumpir el principal informativo de la televisión rusa con su “no a la guerra”, una palabra prohibida en el país. La nueva ley de medios contempla penas de hasta 15 años. Al control informativo se suma el de la calle. Más de 15.000 manifestantes han sido detenidos desde que comenzó la guerra.
Una parte de la sociedad rusa respalda a su Gobierno. Según un sondeo realizado antes de la guerra por el instituto independiente Levada, el 70% apoya a Putin y 6 de cada 10 culpan a EE.UU. y la OTAN de la escalada bélica en el este de Ucrania.
Rusia lleva 20 días atacando a Ucrania, pero los ucranianos resisten. En el sur, la ciudad de Mariúpol, la que más está sufriendo la invasión, ha evacuado al menos a 2.000 civiles, mientras Rusia dice controlar ya toda la provincia de Jersón.
Járkov, en el norte, es otro de los flancos más castigados y convive con los bombardeos, pero que también aguanta. El día 20 de la invasión coincide con elquinto de las conversaciones entre los dos países. China ha negado este martes que Rusia le pidiera ayuda militar, pero no ha aclarado si se la negaría.
El mapa de Ucrania se ha convertido desde hace ya veinte días en un tablero de guerra. Lo que en un principio se pensó que iba a ser un ataque relámpago se ha ido prolongando y extendiendo por todo el país. El número de tropas y la cantidad de armamento terrestre, aéreo y marítimo de Rusia es incuestionablemente superior, a pesar de que Ucrania ha recibido esfuerzos por parte de países de la OTAN.
Si Rusia quisiera utilizar todos sus medios, Ucrania no tendría nada que hacer, ya que podría reducir a escombros las grandes ciudades ucranianas. Pero lo que parece que quiere Putin es controlarlas, algo que no le está resultado fácil a sus tropas.
Rusia mantiene su ofensiva militar sobre Kiev. El ejército ruso ha vuelto a atacar en la madrugada del martes algunos barrios residenciales de la capital y hay varios muertos, y más de treinta heridos, según ha denunciado el alcalde de Kiev. El cerco a la capital continúa y, desde esta tarde, vuelve el toque de queda.
El mapa de Ucrania se ha convertido desde hace ya veinte días en un tablero de guerra. Lo que en un principio se pensó que iba a ser un ataque relámpago se ha ido prolongando y extendiendo por todo el país. El número de tropas y la cantidad de armamento terrestre, aéreo y marítimo de Rusia es incuestionablemente superior, a pesar de que Ucrania ha recibido esfuerzos por parte de países de la OTAN.
Si Rusia quisiera utilizar todos sus medios, Ucrania no tendría nada que hacer, ya que podría reducir a escombros las grandes ciudades ucranianas. Pero lo que parece que quiere Putin es controlarlas, algo que no le está resultado fácil a sus tropas.
Rusia mantiene su ofensiva militar sobre Kiev. El ejército ruso ha vuelto a atacar en la madrugada del martes algunos barrios residenciales de la capital y hay varios muertos, y más de treinta heridos, según ha denunciado el alcalde de Kiev. El cerco a la capital continúa y, desde esta tarde, vuelve el toque de queda.
La ofensiva rusa sigue castigando instalaciones estratégicas. El bombardeo a una torre de comunicaciones en Rivne, al noroeste del país, ha dejado 19 muertos. Es el mayor ataque en esa zona de Ucrania. Un equipo de enviados especiales de TVE ha comprobado sobre el terreno la magnitud de los destrozos. Los dos misiles que han caído intentaron tirar la torre de comunicaciones que, sin embargo, sigue intacta. Es el segundo ataque contra la localidad, hace unos días las tropas rusas atacaron un aeródromo. Todavía hay muchas personas desaparecidas entre los escombros.
Rusia ha vuelto a bombardear este martes la capital de Ucrania, Kiev, en el vigésimo día de guerra. Cuatro ataques con misiles rusos han alcanzado varios edificios residenciales de gran altura. Hay al menos 3 muertos y varias decenas de heridos e intoxicados por el humo.
Muchos han tenido que desalojar sus casas y buscar refugio fuera. Emergencias trata de sofocar el fuego y de rescatar a posibles personas que han quedado atrapadas dentro. "Es muy difícil. Está muriendo gente y lo peor es que están muriendo niños. No han vivido aún su vida y ya han visto esto, esto es lo peor", cuenta Andyi, bombero en Kiev. Todo ocurre el mismo día en que Rusia y Ucrania se vuelven a sentar para negociar el alto el fuego.
La calima extraordinaria impulsada por la borrasca Celia que ha cubierto de polvo anaranjado pueblos y ciudades trae problemas también para la salud. Los neumólogos recomiendan que las personas con problemas respiratorios no salgan a la calle. La inhalación de un aire más contaminado provoca sequedad, obstrucción nasal, picor en los ojos o tos. La principal recomendación de los médicos es llevar mascarilla en exteriores hasta que pase este episodio contaminante que durará unos dos o tres días.
Kiev ha vivido su segunda jornada consecutiva de bombardeos lo que ha obligado al ministerio de Defensa ucraniano a decretar un toque de queda en la ciudad que se prolongará hasta el jueves. El alcalde de Kiev ha pedido a los ciudadanos que pasen todo el tiempo posible en los refugios antiaéreos. Informa Óscar Mijallo.