Un segundo grupo de 27 activistas de la flotilla a Gaza ha aterrizado en España después de ser deportados de Israel. En tres vuelos, han salido de Grecia y han llegado a Bilbao, Barcelona y Madrid.
En Barajas, han denunciado "torturas de bajo impacto" en la cárcel israelí donde han estado retenidos. Uno de ellos ha relatado privación de sueño, con momentos donde soldados armados entraban en las celdas y les encañonaban. También, otro ha explicado que les tuvieron cuatro horas en un furgón al sol.
Una mujer ha explicado que permanecieron quince mujeres, algunas menstruando, sin acceso a productos de higiene, agua ni comida.
Entre las activistas presentes en Madrid, estaban las representantes de Podemos Lucía Muñoz, Serigne Mbayé y Alejandra Martínez.
En Israel todavía permanece arrestada otra activista acusada demorder a una funcionaria israelí.
Israel y Hamás han comenzado las negociaciones del plan de paz del presidente Donald Trump en Egipto. Son unas negociaciones indirectas, a través de los mediadores de Catar y Egipto, en las que también está presente la delegación de Estados Unidos. En estas horas se acordarán varios puntos como la liberación de los todos los rehenes israelíes a cambio de varios presos palestinos, el desarme de Hamás y el futuro político de Palestina.
En Cisjordania se respira una calma tensa ante el plan de paz del presidente estadounidense, Donald Trump. Los palestinos que viven en la Cisjordania ocupada por Israel miran con recelo las negociaciones entre Hamás e Israel: temen que la tregua provoque que el Ejército israelí ponga todo su foco en Cisjordania y en reprimir a sus habitantes, que ya sufren los continuos ataques de los colonos israelís y muchos viven en campos de refugiados, también atacados por Israel.
En la programación especial de Las mañanas de RNE desde Jerusalén, conversamos con Meir Margalit, historiador y pensador y una de las pocas voces críticas que en el panorama intelectual israelí se levantan contra el genocidio en Gaza. Su último libro se titula El delirio de la sociedad israelí. "En momentos en que Netanyahu habla de victoria total, yo miro a mi alrededor y he llegado a la conclusión de que Israel está enterrado en las arenas de Gaza. Más allá del área militar, Israel ha perdido esta contienda. De esta guerra no se cuánto tiempo le llevará a Israel levantar cabeza. Hemos pagado un precio impresionante y esto, nuestros hijos y nietos lo seguirán pagando" afirma el historiador.
Margalit, asegura a RNE que, "lamentablemente", no ve un acuerdo de paz, sino un "cese de fuego". Pero no una paz duradera en la zona para el futuro. "Yo, como todos aquellos que pensamos de esta manera, somos traidores. Nos sentimos acosados", reconoce el pensador. "El temor está impregnado en la sangre del israelí. Si vives con miedo es muy difícil cuidar la sensatez, todo pasa por el filtro del miedo y este pensamiento binario. O eres amigo, o eres enemigo. No hay grises: o blanco, o negro", lamenta Margalit. Entrevista completa en RNE Audio.
Para la coordinadora de Sumar, Lara Hernández, lo que han vivido los integrantes de la flotilla de Gaza ha sido una "tortura" por parte del Gobierno de Israel y han insistido en que el trato de Netanyahu a los gazatíes es todavía peor.
Además, desde la formación han pedido que se celebre en Madrid una conferencia de paz supervisada por la ONU: "El Gobierno de España tiene la legitimidad y la fuerza para impulsar esta alianza de defensa de los derechos del pueblo palestino", ha explicado la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
Por otra parte, Vox ha denunciado al Gobierno por pagar los vuelos de los activistas españoles para acelerar su regreso a España: "Unos billetes de avión que esas personas que se pegaron tremendo crucero de bailoteo por las islas del Mediterráneo deberían pagar de su bolsillo", ha sostenido el portavoz de la formación, José Antonio Fuster.
El segundo aniversario de los atentados de Hamás y la invasión israelí de Gaza llega en plenas negociaciones para un alto el fuego. Mientras tanto, la justicia internacional intenta recopilar pruebas para demostrar que en Gaza se está cometiendo un genocidio. Este martes, el programa En Portada empieza la temporada poniendo el foco en ese trabajo de investigación y estrena Gaza: Expediente genocidio.
En una entrevista para el programa Mañaneros 360, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha reafirmado que los 28 españoles que iban a bordo de la Global Sumud Flotilla y que siguen retenidos en Israel volverán a lo largo de este lunes a España. Una noticia que, "a la espera de que el avión despegue para garantizarlo", ha puntualizado, cuenta con "buenos indicios" para que se produzca. El ministro ha destacado que hablará personalmente con los tripulantes una vez aterricen en suelo nacional.
Durante su intervención, Albares ha reiterado que el objetivo de la flotilla no era otro que uno humanitario para "romper el bloqueo que Israel ha impuesto injustamente sobre Gaza". "Eran ciudadanos pacíficos, no eran una amenaza para nadie, y cualquier otra acusación es aberrante y calumniosa", ha advertido en referencia al trato recibido por las autoridades israelíes, que acusaron a los tripulantes de "terroristas" y "animales".
Según la oficina de derechos humanos de la ONU, casi ochenta presos han muerto bajo custodia en dos años desde el 7 de octubre de 2023. El acuerdo que ha presentado Donald Trump contempla la liberación de casi 2.000 prisioneros palestinos, 250 de ellos con cadena perpetua. Uno de estos casos es el del padre de Alaa AlSharabati, Ayman. Lleva 27 años en una cárcel israelí, aunque los últimos dos han sido los más difíciles.
Cristina Sánchez, Shereen Dagani y Luis Pendón, desplegados en Ramala, han hablado con una de las muchas familias palestinas "que viven estos días entre la incertidumbre y una contenida emoción, esperanzadas en que estas negociaciones avancen y el nombre de los suyos aparezca en esa lista de prisioneros a liberar", relata Cristina Sánchez.
El hijo del priosionero Ayman, Alaa AlSharabati, explica a RNE que después del 7 de octubre, "las cárceles israelíes se han convertido en un infierno con falta de comida, torturas, humillaciones físicas,verbales, y violencia sexual con introducción de objetos como palos o extintores", recuerda horrorizado.
El primer grupo de 21 españoles de la Global Sumud Flotilla deportados por Israel ha denunciado malos tratos y torturas en la cárcel. A su llegada este domingo al Aeropuerto de Madrid-Barajas, donde les han recibido numerosos familiares y simpatizantes entre banderas palestinas y gritos en favor de la misión humanitaria, varios de ellos han asegurado que han sido "atados" y "golpeados" y que no tenían agua potable ni comida. Foto: A. Pérez Meca / Europa Press.
La exalcaldesa de Barcelona Ada Colau y el concejal barcelonés de ERC Jordi Coronas han llegado al Aeropuerto de Barcelona-El Prat, mientras que otros cuatro activistas catalanes de la Global Sumud Flotilla viajan de Madrid a la capital catalana en coche.
Tras su liberación, 21 activistas españoles han embarcado en un avión en Tel Aviv a primera hora de la tarde y han llegado a Madrid pasadas las ocho. Desde el Aeropuerto de Barajas, Colau y Coronas se han subido a otro avión, con destino a Barcelona, que ha aterrizado sobre las 23:00 horas.
Colau ha relatado lo vivido durante los últimos días desde su detención por soldados israelíes. "Hemos pasado por una experiencia muy dura de detención ilegal, de secuestro en aguas internacionales".
"Hemos estado encerrados en una prisión de alta seguridad donde no se respetaban ninguno de nuestros derechos, ha habido maltrato, trato denigrante", ha denunciado Colau.
Este domingo han llegado al Aeropuerto de Madrid-Barajas 21 de los 49 miembros españoles de la Global Sumud Flotilla que fueron detenidos el pasado miércoles por Israel cuando intentaban llevar ayuda por mar a Gaza y abrir un corredor humanitario.
"Nos estuvieron humillando durante horas, estuvimos siete horas maniatados con las manos en la espalda", ha denunciado el activista Rafael Borrego, miembro de la flotilla que ha regresado a Madrid desde Tel Aviv.
"Cuando nos procesaron pasamos por un trato denigrante, nos robaron casi todos los objetos personales. Todo con un trato humillante, se reían en nuestra cara, como si fuéramos menos que animales. Los maltratos físicos y psicológicos han sido repetidos estos días", ha relatado Borrego.