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El nuevo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, estrena este lunes su agenda oficial con una reunión en el Palacio de la Moncloa con el presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, mientras sigue perfilando su Ejecutivo, que podría conocerse hacia mitad de la semana. Sánchez arranca así su primera semana en la Moncloa después de ganar la moción de censura que presentó hace apenas diez días contra el ya expresidente Mariano Rajoy tras la sentencia de Gürtel. Una semana que estará también marcada por el debate en el Senado de los presupuestos de 2018, después de que el PP haya abierto la puerta a enmendarlos por el apoyo del PNV a la moción.

Pedro Sánchez quiere que los nombres de su gobierno se sepan, como muy tarde, el miércoles: de esa manera podrían tomar posesión un día después y llegar a tiempo al primer Consejo de Ministros, que sería el viernes. Y en ese momento político, Sánchez se enfrenta a varios retos. Algunos los ha fijado ya en sus primeras palabras tras ganar la moción, como el de "atender las urgencias sociales de muchísima gente que sufre precariedad y que sufre desigualdad", y otros llevan marcando la política de los últimos meses, como el tema catalán. Otro desafío será cómo gestionar los Presupuestos de 2018 hechos por el PP.

El nuevo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha prometido su cargo ante el rey en el Palacio de la Zarzuela, lo que le convierte oficialmente en el séptimo presidente de la actual democracia y en el primero que llega al Gobierno tras prosperar la moción de censura contra su antecesor en el cargo, Mariano Rajoy, que ha estado presente en la toma de posesión.

Un Sánchez emocionado ha optado por prometer el cargo ante un ejemplar de la Constitución y sin la Biblia y el crucifijo, por primera vez en democracia. La Casa del Rey acordó en 2014, tras la proclamación de Felipe VI, dar la opción a los mandatarios y altos cargos de jurar o prometer ante estos símbolos religiosos o sin ellos para dar cumplimiento a lo establecido en el ordenamiento constitucional en materia de libertad religiosa.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha prometido este sábado su cargo de presidente del Gobierno ante el Rey Felipe VI, un ejemplar de la Constitución y, por primera vez en democracia, sin crucifijo ni Biblia. Poco después de las 11.00 horas, Sánchez ha pronunciado la fórmula de promesa posando su mano derecha junto a una Carta Magna abierta por el artículo 62, que establece las funciones del Rey, entre ellas la de nombrar al presidente del Gobierno.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, ha dicho este viernes que espera que el nuevo gobierno de España, que liderará el socialista Pedro Sánchez, "pueda construir una nueva visión" sobre su país y abra "nuevas políticas de diálogo" con la nación sudamericana. "Respeto la vida política de España. No nos metemos en la vída política de España. Espero que el nuevo gobierno del nuevo presidente pueda construir una nueva visión sobre Venezuela y pueda abrir nuevas políticas de diálogo, de entendimiento y de respeto sobre Venezuela", ha afirmado en una alocución televisada.

El nuevo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, representa como nadie el triunfo del empeño. Tras sufrir diversos reveses y enfrentarse a algunos sectores de su partido, su perseverancia le ha permitido recuperar la Secretaría General del PSOE y llegar a la Presidencia del Gobierno español.

Pedro Sánchez ha sido investido presidente del Gobierno este viernes tras prosperar la moción de censura contra el hasta ahora líder del Ejecutivo, Mariano Rajoy. La presidenta del Congreso, Ana Pastor, ha leído los resultados de la votación. Han votado a favor de censurar al presidente del PP y, por tanto, hacer presidente a Sánchez 84 diputados del PSOE, 67 de Unidos Podemos, nueve de ERC, ocho del PDeCAT, 5 del PNV, cuatro de Compromís, dos de EH Bildu y uno de Nueva Canarias, sumando un total de 180 diputados. En contra han votado el PP, Ciudadanos, UPN y Foro, es decir, 169 diputados. Coalición Canaria se ha abstenido.