Inmigración, identidad y seguridad son cuestiones que acaparan el debate social y político en muchos países europeos. Sobre todo, en campaña electoral. Es uno de los éxitos de la ultraderecha, cuyo discurso gana cada vez más terreno.
"Están ganando la batalla del relato político y también la batalla ideológica", aseguran los expertos. Lo hemos visto en Dinamarca o en Suecia, donde la izquierda hegemónica ha endurecido su postura sobre inmigración.
Los partidos tradicionales tratan de mantener a sus votantes en un contexto de malestar social del que se nutre la ultraderecha. Y donde las redes sociales juegan un papel crucial. Son una herramienta muy eficaz para amplificar sus mensajes.
Controlar qué preocupa y qué se discute es un arma poderosa, más aún de cara a 2027, un año cargado de importantes citas electorales en Francia, Italia, España o Polonia.
Foto: Odd ANDERSEN/AFP — Un cartel electoral de Alternativa para Alemania en Berlín