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La Corte Europea de los derechos humanos rechaza el recurso de los padres de Vincent Lambert en el que pedían que su hijo no fuera desconectado de las máquinas que le mantienen con vida en el hospital francés. Lambert se encuentra en estado vegetativo desde que hace diez años sufriera un accidente de tráfico y la ley permite suspender el tratamiento cuando éste no tiene más objeto que mantener la vida de manera artificial.

El caso Lambert ha reabierto el debate sobre la muerte digna en Francia y ha dividido no sólo a la opinión pública sino a la familia, los padres consideran que se está cometiendo un crimen y han agotado sin éxito todos los recursos legales a su alcance mientras que su esposa y la mayoría de sus hermanos defienden que se le deje morir ya que su situación es irreversible. Ese proceso de supresión de hidratación y nutrición junto con una sedación ha arrancado esta mañana.

El Hospital Universitario de Reims ha comenzado a aplicar el protocolo para permitir la muerte de Vincent Lambert, tetrapléjico y en estado vegetativo desde hace más de una década. Esta interrupción supondrá la muerte de Lambert en los próximos días y este asunto se ha convertido de nuevo en un símbolo del debate de la eutanasia. En la propia familia del paciente, los padres y algunos hermanos quieren mantenerle vivo de forma artificial. La esposa y otros hermanos quieren detener el tratamiento. Hablamos con Fernando Marín, médico y vicepresidente de Derecho a Morir Dignamente. 

Ángel Hernández, el hombre detenido el pasado 4 de abril por ayudar a morir a su mujer enferma terminal ha asegurado en La Noche en 24 que está contento después de que el juzgado de violencia machista haya rechazado investigar el suicidio asistido de María José Carrasco. "Después de que el juzgado de violencia de género ha devuelto al juzagdo de instrución, de donde no tenía que salir mi causa, estoy bastante contento. Ha prevalecido la razón", ha señalado Hernández.

Hernández ha destacado que la decisión de la juez que investigaba el caso fue "extraña" y ha indicado que cree que hizo "una interpretación sesgada de la sentencia del Tribunal Supremo".

Hernández recuerda el momento final como muy duro: "Ella estaba muy tranquila, incluso sonrió cuando le pregunté si lo ibamos a hacer porque ella estaba realmente decidida a ello y yo estaba bastante nervioso. Y luego todo lo que ha pasado después ha sido bastente duro, ahora lo estoy superando".

El marido de María José Carrasco ha explicado que fue un proceso largo, "que se precipitó en el último año y en los últimos cuatro meses". "Yo siempre quise que ella me lo pidiera y que se hiciese público porque yo la veía sufrir mucho y veía que la única solución que había para que dejara de sufrir a pesar de que era terríble porque dejaba de verla y ya no iba a estar conmigo, pero era tal su sufrimiento que era más importante en una balanza el peso de su sufrimiento para que acabara que el que siguiera estando conmigo" ha reconocido.

A los que se encuentran en una situación similar les ha aconsejado que no hagan lo mismo que él, pero si una persona que está enferma y decide siucidarse libremente sí ha señalado que les pediría a sus familiares que no la abandonasen y estén con ella en sus últimos momentos.
Sobre si cree que será posible que se regule en la próxima legislatura, Hernández ha asegurado que espera que así sea y ha invitado a los políticos a aprovechar la experiencia de otros países como Bélgica y Holanda y regular una ley de muerte digna adaptada a las peculiaridades de nuestro país.

El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 5 de Madrid ha rechazado investigar la muerte de María José Carrasco, aquejada de una grave enfermedad y que se suicidó el pasado 3 de abril con la ayuda de su marido, Ángel Hernández, quien fue detenido.
El auto emitido por la magistrada Begoña López Anguita rehúsa la inhibición del Juzgado de Instrucción 25 de Madrid y considera que el tribunal no es competente para juzgar los delitos al no existir "ningún tipo de violencia contra la mujer".
La juez especifica que la solicitud realizada por Carrasco a su marido de manera "expresa, seria e inequívoca" para que la ayudara a morir convierte a a este presunto delito en una "excepción respecto a las conductas" recogidas en la ley integral de violencia sobre la mujer.

Hoy hablamos sobre los cuidados paliativos y la eutanasia, a raíz del debate social suscitado tras la muerte de María José Carrasco, la mujer enferma de esclerosis múltiple, que recibió la ayuda de su marido para morir. Abordamos esta cuestión con Guillem Seva, coordinador del equipo de Asesoramiento Personalizado en la Asociación Derecho a Morir Dignamente de Barcelona.

En una entrevista íntegra en Los Desayunos de TVE, el vicesecretario de Organización del PP, Javier Maroto, ha señalado que si la eutanasia supone tener el derecho a morir "cuando a uno le apetezca porque tiene una enfermedad, una depresión o cualquier situación personal, no lo compartimos". Más tarde ha precisado que si la eutanasia consiste "en hablar de que no se permita que la gente muera con encarnizamiento terapéutico en una cama durante meses o años, cuando el proceso es ya irreversible, entonces lo defendemos" y ha recordado que el PP ya ha dicho sí a una muerte digna en comunidades como Extremadura, Galicia o Madrid. Por tanto, Maroto ha insistido en "separar" porque la eutanasia contempla "mucho espacio y muchos significados" y ha reiterado el rechazo de los populares a que se den en España situaciones como en Suiza donde "uno va a matarse porque tiene una depresión o porque lo ha decidido y es su derecho".

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha pedido este sábado al PP que "rectifique" su oposición a la eutanasia y colabore en una regulación "garantista". En declaraciones a los medios en la Puerta del Sol, donde ha apoyado la manifestación en favor de la equiparación salarial de cuerpos policiales convocada por Jusapol, Rivera ha insistido en que Ciudadanos propondrá una "ley garantista y de consenso" sobre paliativos y muerte digna.

Tras su detención y puesta en liberta por ayudar a morir a su mujer, Ángel Hernández, reconoce que lo más duro ha sido que las primeras horas de duelo las pasara arrestado, encerrado en un calabozo.

Ahora está imputado por cooperación al suicidio mientras que el cuerpo de la mujer permanece en el instituto anatómico forense.

El caso de María José Carrasco ha reabierto el debate sobre la eutanasia, latente desde hace décadas. Un debate en el que, antes de decidir algo definitivo, han de participar, dicen los expertos, todos los sectores de la sociedad. En la comunidad médica no hay unanimidad pero coinciden en que lo mejor sería regularlo y dejar muy claras las normas, mientras que desde la Conferencia Episcopal rechazan la idea y algunas asociaciones defienden el derecho a decidir de los pacientes.