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Las tensiones entre las instituciones europeas son un clásico, pero esta vez ha habido un encontronazo fuera de lo habitual entre el presidente del Parlamento y el de la Comisión Europa. Apenas una treintena de eurodiputados había para escuchar al primer ministro de Malta hacer balance de la presidencia semestral de la Unión Europea, lo que ha provocado el rifi-rafe.

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha planteado este lunes en un solemne discurso pronunciado en Versalles ante una reunión extraordinaria del Congreso (la reunión de las dos cámaras del Parlamento, Asamblea Nacional y Senado) toda una batería de reformas para abrir "una vía radicalmente nueva" en las instituciones del país, que incluye la reducción de un tercio de los diputados y senadores, entre otras medidas.

Una veintena de jefes de Estado y Gobierno de todo el mundo, incluida la canciller alemana, Angela Merkel; el presidente francés, Emmanuel Macron; la primera ministra británica, Theresa May, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, han participado de la despedida al político alemán, cuyo féretro se ha cubierto con una bandera de la UE. El expresidente del Gobierno español Felipe González ha sido uno de los múltiples líderes políticos que han acudido al homenaje al excanciller alemán, fallecido este mes a los 87 años, a quien ha agradecido su apoyo durante el proceso de entrada de España en la UE y de quien ha valorado que apostó por el proyecto de la moneda única "a pesar de que sabía que le podía costar el cargo acabar con el marco alemán".

Europa dice adiós hoy a Simone Veil, la primera mujer presidenta del Parlamento Europeo símbolo de lucha por los derechos de la mujer. Superviviente de los campos de exterminio nazi, encarna para los franceses la memoria del Holocausto. "Mi madre ha muerto esta mañana en su domicilio. Habría cumplido 90 años el 13 de julio", ha anunciado su hijo.

Nacida en Niza en 1927 en el seno de una familia judía, sobrevivió al Holocausto, que acabó con la vida de sus padres, con el número 78651 tatuado en su brazo. Veil fue deportada en 1944 con 16 años con sus padres y sus hermanos a los campos de concentración de Ravensbruck y Auschwitz. A su vuelta a Francia, tuvo una formación jurídica y en la Universidad de Sciences Po de París conoció a su marido, futuro director general de la aerolínea francesa UTA. La pareja tuvo tres hijos, entre ellos el famoso abogado Jean Veil. Veil trabajó como alta funcionaria en la magistratura hasta que el presidente, Valéry Giscard d'Estaing la nombró ministra de Sanidad, un cargo en el impulsó y aprobó importantes leyes: en 1974, reguló el uso de anticonceptivos, y en 1975 legalizó el aborto con la conocido por todos como "ley Veil".