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La colaboración científica de una veintena de países en el Laboratorio LIGO y tres de sus principales precursores, Kip Thorne, Rainer Weiss y Barry Barish, han sido los galardonados con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2017, por sus trabajos e investigaciones que permitieron el descubrimiento de ondas gravitacionales en septiembre de 2015, aunque su hallazgo se hizo público en febrero de 2016.
El jurado ha querido reconocer así la colaboración científica que hizo posible este hito, uno de los más importantes de la ciencia moderna y que supone el inicio de una nueva era en la física y en la investigación astronómica. La detección de ondas gravitacionales abre una nueva ventana para el estudio del universo, que permitirá descubrir nuevos fenómenos y alcanzar regiones del espacio-tiempo no accesibles con las técnicas actuales.