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Los jóvenes de Hong Kong participan en las protestas que desde hace tres meses vive la región. Herederos de un pasado colonial británico, crecieron o nacieron bajo la soberanía de la República Popular China bajo un sistema de derechos y libertades. Saben que se acabará un día de 2047, como está acordado, si no antes, como temen. Piden más democracia para la isla. La revolución de los Paraguas de 2014, que se creía apagada, vuelve con ellos con más fuerza que nunca con un mensaje de lucha con esperanza.

Los activistas habían planeado ocupar de nuevo el aeropuerto, pero la policía se lo ha impedido. Han suspendido muchas paradas del tren que enlaza el centro de Hong Kong con al aeropuerto y solo se podía entrar al mismo con el justificante de los vuelos. Pekín insiste en que detrás de estás acciones está la mano de Estados Unidos.

Miles de estudiantes de Hong Kong han ido a la huelga este lunes en una nueva protesta contra el gobierno del enclave y prodemocracia.

Tras las protestas del fin de semana, las más violentas desde el inicio de las manifestaciones hace más de tres meses, los universitarios y estudiantes de secundaria se han reunido en el campus de la Universidad China, una de las mayores de Hong Kong y han llamado a "boicotear" la ciudad.

Mientras, la Policía patrulla el aeropuerto y el metro, donde tuvieron lugar los peores enfrentamientos durante el fin de semana, con lanzamiento de objetos y artefactos incendiarios por parte de los manifestantes y de material antidisturbios por los agentes.

Las protestas en Hong Kong comenzaron el pasado mes de marzo como oposición a una polémica propuesta de ley de extradición que, según abogados y activistas, podría haber permitido a Pekín acceder a "fugitivos" refugiados en la excolonia británica.

Sin embargo, las manifestaciones han movilizado desde principios de junio a cientos de miles de personas que protestan contra la actuación policial y temen que China acabe con la democracia representativa y las libertades públicas en el enclave una vez que ponga fin a la autonomía del enclave, lo que está previsto que ocurra en 2047.

Las manifestaciones prodemocráticas de Hong Kong se han centrado este domingo en el aeropuerto, que ya consiguieron bloquear a mediados de agosto, solo que en esta ocasión se han limitado a interrumpir el transporte rumbo a las terminales. Lo han conseguido en el caso de la línea de metro que conecta la ciudad con el aeropuerto, cuyo servicio suspendió la empresa gestora, MTR, tras ver una imágenes en las que un grupo de personas pintaba con aerosol en la estación y trataba de romper las máquinas expendedoras de billetes.

El posible encuentro entre los presidentes de Estados Unidos e Irán ha sido uno de los éxitos de la cumbre del G7 que terminaba la noche del lunes en Biarritz, al suroeste de Francia. Una reunión en la que se han desactivado también las tensiones con China. Estos éxitos diplomáticos han sido para Emmanuel Macron, anfitrión de la cumbre, logrso que fortalecen su figura en la escena mundial.

Había un buen número de crisis internacionales sobre la mesa y muy pocas esperanzas de acuerdo en este G7. Este lunes Trump anunciaba inesperadamente la desescalada de su guerra comercial con China.

También se ha relajado la tensión con Irán. Macron, con un maestro golpe de efecto, hizo coincidir ayer a Trump, en Biarritz , con el jefe de la diplomacia de ese país, que el presidente estadounidense llegó a amenazar con un bombardeo.

El G7 se cierra con acuerdos también para empoderar economicamente a las mujeres, para ayudar a los países africanos y a los afectados por la emergencia en el Amazonas. Macron, anfitrión de la cumbre, sale de este reto con más exito de lo esperado.
 

Se han producido encuentros bilaterales tras la cumbre del G7 en Biarritz. El presidente norteamericano busca volver a la mesa de negociación para alcanzar un acuerdo comercial con China. Washington y Pekín están dispuestos a rebajar la tensión en la guerra comercial. Todos los detalles sobre la cumbre los ofrece el corresponsal en París, Paco Forjas

La guerra comercial entre Estados Unidos y China baja de intensidad, de hecho, podría entrar en stand by. Es lo último con lo que nos ha sorprendido Donald Trump que ha anunciado que Pekín le ha ofrecido volver a la mesa de la negociación para destensar la vorágine de aranceles de ida y vuelta a los productos de unos y otros. Anuncio de Trump en la cumbre del G7 en Biarritz que termina este lunes.