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Después de cuatro días esperando en Damasco, los inspectores de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) ya habrían entrado en Duma, según la agencia de noticias oficial siria. Sin embargo, ya han pasado 10 días del supuesto ataque químico en la ciudad siria, y por tanto, se teme que haya dado tiempo a limpiar las pruebas. Siria y Rusia niegan el supuesto uso de armas químicas en el ataque, y también las acusaciones vertidas por Occidente de haber "modificado" las pruebas. Este martes, el presidente francés Emmanuel Macron ha defendido la participación de su país en la intervención en Siria, al asegurar que fue una "intervención legítima". 

Francia presiona para que el país no retire a sus tropas, según relató el presidente, Emmanuel Macron, en una entrevista ofrecida el domingo, en la que defendió los ataques y acusó a Rusia de obstaculizar una solución diplomática. Entretanto, la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, ha anunciado "nuevas sanciones contra cualquier compañía rusa que colabore con Al Asad en el programa de armas químicas". Este lunes, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas ha denunciado que no se le ha autorizado acceder a la ciudad siria de Duma para investigar el supuesto uso de armas químicas el pasado 7 de abril.

Siria ha condenado la "agresión ilegal e intolerable" de EE.UU., Francia y Reino Unido contra varios puntos en la capital, Damasco, y en la provincia de Homs. El Gobierno de Siria ha asegurado que el objetivo del ataque es obstaculizar la investigación de los supuestos ataques químicos de la semana pasada en la ciudad de Duma, cuya autoría niegan Damasco y Moscú.

Estados Unidos, Francia y Reino Unido han bombardeado la madrugada de este sábado posiciones del régimen de Bachar al Asad como represalia por el presunto ataque químico en Duma del que culpan al Gobierno sirio. Washington y sus aliados europeos lanzaron tres ataques en los que destruyeron, según han informado los propios países, instalaciones asociadas al programa de armamento químico de Damasco a través de bombardeos aéreos y de misiles proyectados desde buques en el Mediterráneo y aviones.

El embajador ruso ante la ONU ha advertido este jueves del peligro de que estalle una guerra con Estados Unidos si Trump decide cumplir con sus amenazas y atacar Siria en respuesta al supuesto ataque químico que mató a 43 personas e hirió a más de 500 en Duma. El mandatario estadounidense ha rebajado el tono y ha asegurado que tomará una decisión “bastante pronto”, aunque su ministro de Defensa ha indicado que, por el momento, no tienen pruebas para determinar la autoría del régimen de Bachar al Asad. Todo ello mientras sus aliados analizan su apoyo al ataque, con Francia asegurando que sí tiene pruebas, la negativa de Alemania y la aparente inclinación de Reino Unido por atacar Siria. Mientras, la ciudad de Duma, el blanco de la diplomacia mundial en estos momentos, está ya bajo control de las tropas progubernamentales sirias y bajo la protección de la Policía rusa.

Hoy dedicamos nuestro programa a Siria y a la realidad que vive el país con varios frentes abiertos. Nuestra enviada especial, Cristina Sánchez, ha entrado en la ciudad de Raqqa, liberada el pasado mes de octubre de las manos del Daesh, que mantuvo allí la capital de su pretendido 'califato'. Asistimos a los lugares en los que los terroristas cometieron enormes atrocidades, y recorremos las calles de una ciudad completamente destruída. No nos olvidamos de Ghoutta oriental y de los bombardeos que el régimen de Bachar al Assad lanzan sin cesar. Escuchamos a uno de los médicos que intentan salvar a los heridos. Un contexto de guerra con influencias exteriores que abordamos con la politólogo iraní Nazanin Armanian.