El plus de peligrosidad es un dinero que nos compensa por un trabajo en el que hay una posibilidad real de sufrir daños para la salud o la integridad física. Cuando el riesgo es inseparable del puesto y no puede eliminarse completamente con medidas de prevención.
Es un plus que no sustituye la obligación de la empresa de eliminar o reducir los riesgos laborales. Solo entra en juego cuando el riesgo sigue existiendo, aunque se apliquen medidas de seguridad. No es un complemento automático ni general, no todos los trabajos peligrosos llevan este plus. Solo te lo pagan si viene en tu convenio colectivo o en tu contrato.
¿Qué trabajos suelen cobrar este plus? No hay una lista cerrada, pero es habitual encontrar plus de peligrosidad en trabajos relacionados con la construcción, los trabajos en altura, la industria pesada, el sector eléctrico, la química o la gestión de residuos.
También aparece en actividades donde existe riesgo de agresión, como ocurre con algunos vigilantes de seguridad, especialmente cuando van armados.
Y lo más importante de todo: si crees que haces un trabajo muy arriesgado, no hay plus que valga, habla con el servicio de prevención de tu empresa y si no te convence lo que te dicen denuncia ante la Inspección de Trabajo.