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En Portada - Esclavas del Dáesh

El parlamento europeo otorga el Premio Sájarov a Nadia Murad, víctima del Dáesh

  • Nadia Murad, narró al programa En Portada el horror que sufrió a manos de los yihadistas

  • La Eurocámara ha galardonado a las yazidíes Nadia Murad y Lamiya Aji Bashar

  • Ambas fueron utilizadas como esclavas sexuales durante el cautiverio del Dáesh

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Alegría contenida y sentimiento de que el mundo despierta. Nadia Murad ha ganado, junto con otra yazidí, Lamiya Aji Bashar, el premio Sájarov, concedido por el Parlamento Europeo.

Nadia y Lamiya son dos chicas del Kurdistán iraquí a las que el Dáesh convirtió en esclavas sexuales, por el mero hecho de pertenecer a una minoría a la que el mundo abandonó a su suerte.

Ese galardón supone reconocer el genocidio cometido por el Dáesh contra el pueblo yazidí; pero también significa dar aliento a la valentía, la fuerza y el compromiso de dos mujeres capaces de sobrevivir a la barbarie y denunciarla con las heridas aún abiertas, para que la comunidad internacional actúe.

La entrevista a Nadia Murad fue de las más duras que he hecho, pero también quizás la que más me ha enseñado, como periodista y, sobre todo, como persona. Ella lloró durante la entrevista; yo lo hice en cuanto se marchó de aquella habitación.

 Entrevistamos a Nadia Murad en la casa de acogida que comparte con su hermana y otras refugiadas yazidíes

De aspecto frágil, Nadia transmite su fortaleza y su empeño en cada gesto, en cada palabra… y no se da por vencida. Conocerla personalmente, verla llorar y reír, ha sido un regalo de este oficio.

Una no puede estar a su lado y no sentir su sufrimiento; pero también se contagia su sentido de justicia, su generosidad y su compromiso con una causa por la que no se toma ni un solo día de descanso.

Si aún no han visto nuestro reportaje Esclavas del Dáesh, no se pierdan la oportunidad de conocer a uno de esos seres humanos que hacen que el mundo siga girando.

Conozcan y difundan su historia. Háganlo por Nadia, por Lamiya y por los más de 3.000 mujeres y niños que siguen secuestrados por el Dáesh.