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Curiosidades históricas del capítulo 20

Mitos y verdades de la Inquisición

Por
Isabel - Las torturas de la Inquisición

Mucho se ha hablado de la Inquisición española. Los relatos que han llegado hasta nosotros del tribunal eclesiástico nos dejan los pelos de punta. Isabel ha llegado a ese momento tan criticado de los Reyes Católicos en el que, con Torquemada al frente, instauran la Inquisición en Castilla ¿Cómo era este tribunal? ¿Qué poder tenía? ¿A quién juzgaba?

La tortura, un medio lícito para conocer la verdad

¡Cómo hemos sufrido al ver a Susana Susón siendo torturada en el potro! Qué duro Torquemada... 

Ángeles Irisarri, autora de Isabel, la reina, nos avisa una vez más que no podemos juzgar lo que ocurría en el siglo XV con nuestros ojos del XXI: "Hoy no se considera legítimo, porque va contra los derechos humanos, pero entonces sí. Había muchas clases de tormento, entre ellos la garrucha, el potro y el agua, se creía que si el reo no confesaba después de aplicarle tortura, era inocente, aunque pudiera quedar tullido para siempre. Se empleaba, pues, para lograr confesiones y había muchos que se declaraban culpables de lo que no habían hecho, para terminar con el suplicio. Por fortuna, las mentalidades cambian."

Todos sus colegas historiadores que también nos asesoran coinciden, la tortura era un medio más de la justicia religiosa, pero también de la civil.

¿Es cierto todo lo que se cuenta sobre las torturas de la Inquisición? Óscar Villarroel, profesor de Historia de la UCM nos advierte antes de seguir: "Eso es leyenda negra a más no poder. Nos creemos todo lo que han dicho sobre nosotros los anglosajones." 

Teresa Cunillera sigue por el mismo camino: "Torturas sí que había, pero cuidado." La asesora histórica de Isabel nos invita a investigar antes de formarnos una opinión: "Existe esa leyenda que viene fuera de España que nos quieren hacer como los peores y eso no es así."

María Pilar Rábade, se suma esta semana a nuestro grupo de expertos. Esta profesora de Historia la UCM ha estudiado a mucho este tribunal y nos sorprende con un dato. Después de haber estudiado cómo se comportó el tribunal inquisitorial de Toledo de 1485 a 1516, la investigadora se encontró con que la tortura no era un recurso tan habitual como podríamos creer: " Hasta 1504 la tortura se utiliza en 10% de los casos."

Seguimos desmontando tópicos, esta vez con Óscar Villarroel en el vídeo que te mostramos en la parte superior de esta noticia ¿Sabías que los testimonios obtenidos durante la torturan carecían de valor? "Olvidémonos del inquisidor interrogando al reo, un pobre judío converso, diciéndole ¡confiesa!"

Pero tampoco frivolicemos y creamos, como nos dice Pilar Rábade, que todo es leyenda negra y cuentos extranjeros: "Tampoco podemos minusvalorar lo que fue la Inquisición. Hay que tener en cuenta que sus implicaciones fueron terribles."

¿Es cierto que la Inquisición no podía condenar a muerte?

A Isabel le ha costado mucho aceptar que su plan de evangelización encargado a Fray Hernando de Talavera no ha funcionado y más todavía le ha costado acceder a que la Iglesia juzgue a sus súbditos conversos. Nos ha sorprendido verla con Torquemada pidiéndole que no se castigue con pena de muerte a ningún culpable de herejía... sobre todo sabiendo cómo acaba el capítulo...

¿Es cierto que la Iglesia no podía condenar a muerte? Sí, es cierto. Los inquisidores no se manchaban de sangre. Pero cuidado. Muchos ardieron en la hoguera después de que se les sentenciara a relajación de brazo secular:

Ángeles Irisarri nos aproxima todavía más al papel real de la Iglesia en las ejecuciones: "Condenaba a los declarados culpables a ser quemados en la hoguera o a otras penas, entre ellas la confiscación de sus bienes, tanto para el reo como para sus herederos, pero no los ejecutaba, de esto se encargaban los alguaciles de las ciudades que, a una denuncia, encarcelaban al denunciado, lo presentaban al tribunal, éste dictaba tormento y si sentenciaba pena de muerte, la autoridad civil lo llevaba al lugar de ejecución y eran ella la que prendía la hoguera, por ejemplo"

¿Sabías que Torquemada era de origen judío?

Si hay una palabra que relacionamos enseguida cada vez que oímos "Inquisición" es "Torquemada". Cuando hemos estudiado Historia en el colegio eso nos ha quedado claro a todos. El fraile dominico ha quedado en la memoria colectiva como una especie de coco, como el inquisidor mayor:

También detrás de su figura se esconde bastante de leyenda negra. Pero lo que sí que es cierto y está más que comprobado es que es de origen hebreo...¡sus abuelos eran judíos! 

Con denuncias anónimas, ¿no condenaban a demasiados inocentes?

Los primeros momentos de la Inquisición en Sevilla fueron muy duros y crueles. Teresa Cunillera nos asegura que las cárceles para los enjuiciados estaban repletas.

Irisarri apoya la idea: "Las denuncias fueron tantas, que el convento de San Pablo se quedó pequeño y fue menester trasladar el tribunal a la fortaleza de Triana. Los jueces no daban abasto e incluso actuaron precipitadamente, de tal forma que el 6 de enero ya eran quemados en la hoguera seis judíos convictos."

¿Provocaron las denuncias anónimas cientos de condenas injustas? ¿Se convirtió aquello en una caza de brujas salvaje? Óscar Villarroel y su colega Pilar Rábade nos aseguran que la Inquisición trató de luchar contra las denuncias falsas con un método muy curioso, los pliegos de tachas:

Diego Susón, el primer hereje al que condenó a muerte la Inquisición

La trama de 'Los Susones' ha durado tan solo tres capítulos, pero nos han bastado para encariñarnos con esta familia conversa. Ya os contamos en los últimos reportajes históricos que sí, que Diego y Susana existieron. El equipo de Isabel ha querido contar su historia, de una manera un tanto diferente a la de la leyenda sevillana, ¿No la sabes? ¡Nosotros te lo contamos!