¿Porqué Cartago odiaba a Roma?

  • Dido quiso ser fiel a su difunto marido, pero cayó en los brazos de Eneas
  • Dido, reina de Cartago, muere ardiendo
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Hermes, Eneas y Didortve

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Eneas y su amante Didortve

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Eneas y Didortve

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Eneas y la diosa Afroditartve

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Eneas y Afroditartve

Mitos y Leyendas

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En La 2 de TVE

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Los domingos, a partir de la medianoche

MITOS Y LEYENDAS 

Dido, reina de Cartago muere ardiendo con las manos aferradas a la espada de su amante que ella misma se ha hundido en el pecho... Eneas la ha enamorado profundamente, ha sido su amante pero la ha abandonado...

Sus amores empiezan con el fin de Troya, arrasada tras la guerra. Los troyanos y su príncipe Eneas -que ha huído con su familia, por indicación de su madre, la diosa Venus, a un lugar seguro- acaban el las playas de Cartago a causa de una tormenta.

Venus, ante todo, protectora de su hijo


Y allí les recibe la reina Dido: Eneas pide hospitalidad para él y los suyos. Y su madre vuelve a aparecer en escena: envia a Cupido para que Dido se enamore de Eneas y no le deje abandonado a su suerte.

Dido quería ser fiel a su difunto marido, pero cae rendida en los brazos de Eneas.

Aparece Juno en escena: quiere vengar el juicio a Paris por la guerra de Troya y que Eneas no pueda llegar a ser rey de otro imperio, y por eso  propone que los amantes Dido y Eneas se casen.

Venus sigue protegiendo como siempre a su hijo y engaña a Juno: se muestra de acuerdo con la idea de la boda, pero solo para dar tiempo y facilidades para que la maltrecha flora troyana se avitualle
 
Juno provoca una tormenta, Eneas y Dido se cobijan en una cueva y tardan tanto en salir que Mercurio debe acudir a recordarle a Eneas que ha partir hacia otro lugar, otro futuro... Él obedece. Dido queda destrozada.

Eneas fundará Roma, la reina de Cartago y toda la ciudad odiaran a Roma eternamente. Dido no lo soporta.

Cuando Eneas viaje al infierno, la encontrará allí, vagando entre los muertos por amor. Querrá justificarse explicándole que han sido los dioses los que le han obligado a seguir su destino, pero ella ya no le escucha.

El destino político, por encima del amor


Sean cuales sean las excusas, el destino llama a Eneas y es para él más fuerte que el amor que siente por Dido. De amante, posible rey consorte y una vida regalada, con pasado de héroe, marcha a una nueva aventura que culmina con la fundación de Roma. Sacrifica el bienestar por la llamada del deber.

Dido muere enamorada, abandonada, joven, de forma tan trágica como dolorosa, suicidándose sobre la pira que ha ordenado instalar su propia hermana para quemar las pertenencias de Eneas...

La mala suerte de Dido abre los sentimientos de odio entre Roma y Cartago, las dos ciudades rivales en el comercial Mediterráneo. Se enfrentarán en las Guerras Púnicas.

 

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