'El caso del cadáver descuartizado' en 'La huella del crimen'

  • Dirigida por Ricardo Franco
  • Juan Echanove y Arnau Vilardevo protagonizan este capítulo
  • Este martes en La huella del crimen en La2
Ir a fotogalería La huella del crimen - El caso del cadáver descuartizado - Las mejores imágenes

La huella del crimen - El caso del cadáver descuartizado - Las mejores imágenestve

Ir a fotogalería La huella del crimen - El caso del cadáver descuartizado - El caso en la prensa

La huella del crimen - El caso del cadáver descuartizado - El caso en la prensatve

Dirección: Ricardo Franco
Guion: Manuel Marinero, Luis Ariño.
Intérpretes: Aranau Vilardevo, Francisco Guijar, Juan Echanove, José María Pou

RTVE.es 

El episodio está dirigido por Ricardo Franco, conocido por películas como La buena estrellaLágrimas negras.
Encabezan el reparto Juan Echanove (Cuéntame cómo pasó) en el papel protagonista, Arnau Vilardevo y José María Pau.

El caso del cuerpo descuartizado, sinopsis

En los primeros días de mayo de 1929, en la estación del Mediodía de Madrid, apareció el cadáver de un hombre con las manos y la cabeza amputadas. Se trataba de Pablo Casado, industrial barcelonés que frecuentaba ambientes homosexuales. Las sospechas recaen en dos de sus amantes: 'Ricardito', su criado, y José María Figueras, su socio.

Un crimen que empieza por el final

Pablo Casado fue asesinado la noche del 8 de diciembre de 1928. Esa noche el criado, Ricardo Fernández, y Pablo Casado mantuvieron una acalorada discusión. Ricardo le lanzó una plancha a la cabeza y le provocó la muerte al instante.
Cinco meses después, a primeros de mayo de 1929, en un tren procedente de Barcelona con llegada a  la estación de Mediodía, actual estación de trenes de Atocha,  encuentran en un caja el cuerpo descuartizado de un hombre.  
Desde el primer momento las investigaciones se centran en Madrid y  en Barcelona.
Los primeros resultados de la investigación tuvieron lugar en la ciudad Condal. La policía reconoció a la persona descuartizada y acudieron a su domicilio. Allí, conversando con los vecinos, averiguaron que Casado era un conocido empresario que tenía un asistente en casa y un socio.
La policía localizó a ambas personas y les tomaron declaración. El socio tenía cuartada mientras que Ricardo Fernández fríamente se derrumbo y contó lo que había pasado cinco meses atrás.

Ricardo escuchó la sentencia de forma tranquila

Ya en el lugar de los hechos, la casa de Pablo Casado, Fernández fue contando todo lo que ocurrió en la noche del 8 de diciembre de 1928.
Narró la discusión que mantuvo con Casado y que le lanzó una plancha a la cabeza. Tras el suceso volvió a su casa. A la mañana siguiente regresó a la vivienda de Pablo y allí con ayuda de un cuchillo de cocina y una sierra comenzó a despedazar el cuerpo y lo introdujo en una caja a excepción de la cabeza.
Esa tarde recorrió toda la ciudad de Barcelona con el cráneo de Casado hasta llegar al puerto y lanzarlo al mar.
Volvió de noche a la casa, y al día siguiente a primera hora, con ayuda de una carretilla, sacó el cuerpo de Pablo.
Estuvo con la caja hasta que la facturación de la estación de Barcelona abrió a las cinco de la tarde. Meses más tarde el tren llegó a la estación de Mediodía de Madrid y se descubrió el cuerpo.

El juez condenó a Ricardo Fernández a 16 años de prisión como autor de un crimen de homicidio y otros tres meses más por un delito de hurto.
Fernández escuchó la sentencia de una forma fría y le pidió al juez  que le dijera la cantidad de tiempo que iba a estar en prisión, sin más.

Espacio reservado para promoción
cid:34392