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Elecciones 2019

Diez días para decidir cómo es tu voto: "enfadado", "pragmático" o "convencido"

  • La rápida evolución del contexto político durante la campaña, clave para movilizar al electorado el 10N
  • Abstencionistas e indecisos se mueven entre el "discurso del enfado" y el voto útil, según los expertos

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Una persona elige su papeleta electoral en una cabina habilitada para ello en las elecciones generales del 28A.
Una persona elige su papeleta electoral en una cabina habilitada para ello en las elecciones generales del 28A. EFE / Carlos Barba

Los abstencionistas son pocos y tienen un perfil muy centrado, mientras que los que dudan lo hacen más entre dos partidos que entre votar o quedarse en casa en estas elecciones generales. Acontecimientos como la exhumación de Franco del Valle de los Caídos o las protestas de las últimas semanas en Cataluña contra la sentencia del 'procés' podrían hacer que un votante que se asegura "harto", "enfadado" y "descontento" con la política decida, en el último momento, ir a votar o que su opción se mueva entre el deseo y la utilidad, según los expertos consultados por RTVE.es.

"La gente aparentemente está enfadada y dice que no va a votar, pero, en el fondo, está todo muy ajustado y, seguramente, la gente va a ir al voto útil", sostiene en declaraciones a RTVE.es el politólogo de la Universidad de Barcelona Jesús Palomar, que define esta sensación de hartazgo como "el discurso del enfado".

El abstencionista enfadado: "No pienso entrar en el juego"

"Esta repetición de elecciones está provocada por una clase política mediocre que no ha estado a la altura de cerrar acuerdos y que se han reído de los votos de los españoles". Con esta contundencia argumenta su determinación de no acudir a las urnas el próximo 10 de noviembre la ejecutiva de marketing Tamara Jurado. Asegura que la decisión ha sido "dura", pero que no piensa colaborar en un "juego que solo es una estrategia de los grandes partidos por concentrar voto y volver al bipartidismo".

Como ella, que se enmarca dentro del principal grupo de edad que asegura que no votará (el de los jóvenes entre 25 y 34 años), un 11,8% de los españoles -más de cuatro millones de los casi 37 llamados a votar en estas elecciones generales- ha decidido no visitar el colegio electoral, según el CIS preelectoral publicado hace unos días, que también recoge la preocupación por la falta de acuerdos y la inestabilidad política que se ha disparado entre los electoresUn 60,4% de los encuestados considera que la situación política general es mala o muy mala y el 37,8% cree que el principal problema que existe en España actualmente son los políticos en general.

Visto este sentimiento, tampoco es de extrañar que los principales motivos para no ejercer el derecho al voto sean estar harto de la política (35%), no estar de acuerdo con la repetición electoral (22,5%) o no estar convencido por ningún partido ni líder político (22%). Además, la valoración de estos últimos no supera en ningún caso el aprobado.

"La gente se abstiene cuando está todo super mal o cuando el voto ya está muy decidido", explica Palomar, que cree que este caso no es así. En esta ocasión "el equilibrio entre los bloques está más ajustado" y eso, opina,  podría desembocar en una participación similar a la del pasado abril (75,75%).

El indeciso pragmático: "Me veo en la obligación de votar"

Estrella Robles, médico de atención primaria en un centro de salud, se encuentra, por su parte, entre los cerca de 7,5 millones de indecisos (un 20,3% de los encuestados por el Centro de Investigaciones Sociológicas). "No pensaba votar porque estoy harta de que los políticos me tomen el pelo y de que no sean capaces de llegar a un acuerdo por el bien del país", explica, aunque, ante la posibilidad de que su opción favorita no obtenga suficientes votos, se ve "en la obligación de votar".

La mayoría de indecisos que recoge el CIS "tiene su voto decidido, pero no lo quiere desvelar" y que los que dudan lo hacen "entre dos partidos" y, al final, "votarán a caballo ganador", provocando, según Palomar, un repunte del bipartidismo.

Para los expertos, las elecciones generales del 10N van a estar marcadas por la rápida evolución del contexto. La situación política y social "está cambiando de manera tan rápida que no sabemos lo que puede pasar",  explica a RTVE.es la politóloga de la Universidad de Granada Giselle García Hípola, que pone como ejemplo la exhumación de Franco, que "puede tener incidencia en las creencias más profundas de varios sectores del electorado".

En estas elecciones pueden pasar dos cosas: que se consideren "de segundo orden" y sean vistas por el electorado como "una segunda vuelta" de menor importancia, lo que desincentivaría la participación; pero, al mismo tiempo, "se ven más competitivas porque hay más en juego", y eso puede movilizar al votante. Para García Hípola cualquiera de estos dos escenarios que se podrían activar en función del devenir de los acontecimientos.

Y tú, ¿votas o no votas?: Una reflexión sobre la democracia y la participación

El votante convencido: "Es mejor votar nulo que no votar"

"Aunque no te guste ningún partido tienes que ir a votar, porque es un derecho democrático y porque hay países en los que la gente no puede hacerlo", explica Miriam Martín, estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual, que, independientemente de la opción política, cree que "es mejor votar nulo que no hacerlo".  

Tanto Palomar como García Hípola coinciden en que los partidos plantean una campaña dirigida a este tipo de votante en la que tratarán de "asegurar a su votante y ver dónde pueden ganar". Ahora bien, son conscientes de que "cualquier movimiento hacia un lado o hacia otro puede provocar más pérdida que beneficio", puntualiza Palomar.

"Los candidatos no van a estar tan sueltos" ni en el debate de este viernes en RTVE ni en el que se celebrará el próximo lunes, también en RTVE, porque "los retos son mayores ahora que en abril", explica el politólogo catalán. "Los partidos no saben muy bien qué hacer, porque quieren activar pero no quieren cabrear a la gente", añade García Hípola, que cree que "va a haber momentos que parezca que estamos en campaña y momentos en los que no".

Claves de la nueva campaña electoral que dura una semana

En cuanto a la intención de voto de estos electores, la politóloga granadina cree que "el voto de castigo se va a minimizar" al tiempo que "va a haber mucho trasvase dentro de los bloques". Los politólogos creen que los votos se van a mover, pero que "la gente por responsabilidad acudirá a votar". Aun así, insiste García Hípola, "no sabemos la lógica que va a operar", porque "parece que queda poco para las elecciones pero en términos contextuales queda mucho y la situación está cambiando muy rápido".

Misma encrucijada, menor sorpresa que en 2016

Mirando a los últimos años, la situación del próximo 10 de noviembre se parece en parte a la de junio de 2016. Entonces los españoles volvieron a las urnas, pero la participación solo se redujo en 3,19 puntos (pasó del 69,67% al 66,48%). "Estamos en la misma encrucijada de unos partidos políticos que no tienen la capacidad de gobernar en coalición", pero ahora no pilla por sorpresa, reflexiona Palomar para explicar que los datos del CIS (18,8%) estiman incluso que la abstención sea menor a la del pasado abril (24,25%).

Ahora bien, "por desgracia o por mala pata esta campaña va a ser un poco menos de políticas públicas y más de políticas de nación", reflexiona el politólogo de la UB, que se refiere a las protestas de las últimas semanas en Cataluña.

En abril, la participación superó la media nacional en las cuatro provincias catalanas y creció en más de una decena de puntos respecto a 2016, algo que los expertos tampoco esperan que cambie de manera radical el 10N, porque, como en el resto de España, se activan dos bloques: el de los que quieren más peso para defender sus tesis de independencia y el de los que quieren reforzar a las instituciones del Estado.

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