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Juicio Bankia

Francisco González (BBVA) creyó que podía parar la salida a Bolsa de Bankia no participando en ella: "Eso no valía nada"

  • El expresidente del BBVA afirma que la operación "fue una decisión que le hizo muchisimo daño a nuestro país"
  • Dice que el Banco de España "no quiso afrontar el problema de Bankia" y que la unión con Bancaja fue "el toque final"

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Francisco González (BBVA) creyó que podía parar la salida a Bolsa de Bankia no participando en ella: "Eso no valía nada"

El expresidente de BBVA, Francisco González, ha asegurado en el juicio por la salida a Bolsa de Bankia que la entidad que dirigía fue "implacable" en no participar en esta operación pese a los intereses existentes, algo que hizo con la voluntad de "pararla" ya que "estaba claro que eso no valía nada". "[El debut en el parqué] fue una decisión que le hizo muchisimo daño a nuestro país", ha aseverado el banquero.

González ha explicado que tomaron esa posición al ver que ninguno de los inversores internacionales estaban en el libro de "una salida a Bolsa de tal magnitud", cuando ellos "actúan de forma independiente y objetiva" y "valoran los precios sin presión". "Es un hecho inédito y por tanto dijimos que no", ha asegurado.

El objetivo, según su declaración, era "defender los intereses" de sus clientes y algo más. "Yo pensaba que con la posición nuestra podíamos parar esa salida a Bolsa, que al no estar influiríamos en todos para que se parara, pero desgraciadamente no nos hicieron caso", ha remachado ante el tribunal.

"Una decisión que le hizo muchisimo daño a nuestro país"

"[La salida a Bolsa de Bankia] fue una decisión que le hizo muchisimo daño a nuestro país", ha señalado González, quien ha defendido también que esa "mala decisión" fue de los administradores de Bankia y del "conjunto de instituciones y entidades que, con presión o sin presión, "se dedicaron a hacer algo que no se tenía que haber hecho".

No obstante, en su opinión, ese "error" no fue delito. "Yo no puedo decir que haya habido engaño porque creo que no ha habido dolo, sino un conjunto de circunstancias propiciadas sobre todo por el poder político", ha declarado ante el tribunal.

El expresidente del BBVA ha insistido en varias ocasiones que su banco dijo "no" a participar en la ampliación de capital de Bankia pese a la presión de los poderes políticos y del Banco de España, cuyo subgobernador Javier Aríztegui llegó a llamar a su entonces consejero delegado para que suscribieran acciones de esta operación.

"El Banco de España no quiso afrontar el problema"

Con el Banco de España ha sido muy crítico González. Ha asegurado que el organismo "no quiso afrontar el problema" de Bankia y que por eso, por ejemplo, no estuvo en la reunión que mantuvo en la sede del Ministerio de Economía con el entonces titular del Departamento Luis de Guindos y los presidentes de Santander y La Caixa, Emilio Botín e Isidro Fainé.

"Nosotros sí quisimos afrontar este problema. El que no estuviera [en la reunión] no es normal, debería haber estado", ha señalado González, quien ha asegurado que ya entonces su entidad había cifrado las necesidades de capital de Bankia a entre 15.000 y 20.000 millones de euros, cerca de la cifra que necesitó finalmente.

En esas dos cenas que tuvieron lugar los días 4 y 6 de mayo de 2012, los banqueros y el ministro trataron la situación de Bankia. Allí Rodrigo Rato explicó que "con 7.000 millones podía sacar adelante el grupo" mediante ampliaciones de capital, bonos y otras operaciones, y "solucionar los problemas de credibilidad y de confianza de los mercados internacionales", algo en lo que ni él ni Botín estaban de acuerdo.

"Yo personalmente creo que le dije al señor Rato que lo mejor era que él dimitiera porque no iba a poder conseguir ese capital de 15.000 o 20.000 millones. Él era una persona superrelevante dentro y fuera de España, de enorme prestigio, y lo mejor para todos era que dimitiera y diera paso a una solución viable", que pasaba por que el Estado pusiera esa cifra.

"Juntaron cajas malas con cajas malas para sacar cajas peores"

González ha afirmado durante el juicio que la posición del Banco de España, desde el año 2008, era fomentar los SIP (sistema de protección de activos, conocidos como fusiones frías), "ganar tiempo y arreglar los temas sin que entrara el Estado", sin capital público "porque eso políticamente era un gran problema en el año 2011" e intentar que las cosas se vayan arreglando.

Se quiso dar la sensación de que todo iba bien, y todo no iba bien

"Se quiso dar la sensación de que todo iba bien, y todo no iba bien", ha declarado este miércoles el expresidente del BBVA, quien ha rememorado que en 2007 y 2008, al inicio de la crisis, en España se mantuvo que el sistema financiero era "el mejor del mundo, que estaba muy bien", cuando no era así.

En este punto, González ha criticado con dureza las fusiones frías, "que era juntar cajas malas con cajas malas y sacar cajas peores" y ha señalado que "la inclusión de Bancaja fue el toque final que puso a Bankia en una situación muy complicada". La sensación que había es que "en España había un problema muy grande, y que si no se arreglaba lo de Bankia iba a arrastrar al conjunto del sistema financiero".

González ha declarado que la de Bankia "es una historia de tiempo, no una historia de un día" y ha explicado que manifestó personalmente en todo momento a la cúpula del Banco de España, entonces liderada por Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que "había que hacer algo" con la entidad, pero que el organismo no hizo nada.

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