Enlaces accesibilidad

Descubren algunas bacterias que comen penicilina además de resistirse al antibiótico

  • Es el estudio de un equipo de EE.UU. publicado en Nature Chemical Biology
  • Los resultados podrían emplearse para sintetizar nuevos antibióticos
  • La resistencia a los antibióticos es un problema de salud cada vez mayor

Por
Imagen recurso de una bacteria resistente a los antibióticos dentro de un 'biofilm'
Imagen recurso de una bacteria resistente a los antibióticos dentro de un 'biofilm' Getty Images/iStockphoto noticias

Un grupo de científicos estadounidenses ha descubierto que ciertos tipos de bacterias no sólo son resistentes al antibiótico penicilina sino que lo utilizan para alimentarse, según un estudio que publica este lunes Nature Chemical Biology.

El equipo dirigido por Gautam Dantas, de la Universidad de Washington en la Escuela de Medicina de San Luis, Misuri, examinó cómo estos microbios son capaces de descomponer la penicilina a fin de usar algunas de sus partes como sustento.

Entender este proceso ayudará a combatir, mediante el desarrollo de nuevos fármacos, la propagación de las bacterias resistentes a los antibióticos, que ponen en peligro la salud de los animales y las personas.

Los autores explican que existen microbios que sobreviven en presencia de antibióticos, por ejemplo los que habitan en suelo contaminado, y son capaces de propagarse con facilidad. Otros microbios llevan además esta habilidad "más allá" al utilizar estos antibióticos como alimento.

El equipo estadounidense identificó las enzimas y los genes que permiten a estas bacterias que viven en lodazales descomponer la penicilina en partes que pueden utilizar para nutrirse.

Los científicos comprobaron que, primeramente, las bacterias inactivan la penicilina a través del enzima B-lactamatose, una estrategia común entre los microbios.

Sin embargo, estas bacterias "comedoras de antibióticos" cuentan además con unas enzimas especiales que les ayudan a descomponer aún más la penicilina, a fin de aprovechar ciertas partes como "combustible".

Los autores concluyen que las enzimas y genes identificados en este estudio podrían emplearse para sintetizar nuevos antibióticos, limpiar terrenos y áreas contaminadas y detectar de forma temprana la propagación de la resistencia a antibióticos.

Noticias

anterior siguiente